Villa Talar, introducción y origen por Marcelo J. Bourdeu

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  • Envío 1: Villa Talar, introducción y origen.
  • Envío 2: Primeras acciones de la Asociación de Fomento de Villa Talar.
  • Envío 3: El fin de 1919 y comienzos del año 20
  • Envío 4: El año 20.
  • Envío 5: Algo sobre los primeros años veinte
  • Envío 6: 1924. Balance y promesas
  • Envío 7: Hasta llegar a 1927

Villa Talar

Un aporte sobre los orígenes y primeros años de un barrio
casi desaparecido de Buenos Aires
por Marcelo J. Bourdeu en contacto con Marcelo J. Bourdeu desde www.barriada.com.ar
 Envío I

Villa Talar, introducción y origen

1919-09-14-El_Oeste-Creacion_AFVTEl título que antecede tiene probablemente una longitud presuntuosa además de bastante desproporcionada con el contenido de esta nota. Pero aclara bien mi propósito y el de Barriada.

Aclaro desde ahora que este trabajo no es el resultado de una investigación histórica con todas las letras. La fuente de la información que se volcará es fundamentalmente nada más que una colección de recortes periodísticos que abarcan el período 1905 – 1932 aunque lo más directamente vinculado con Villa Talar corresponde al lapso 1919 – 1927.

Digamos, también desde ya, que  la información que volquemos puede muy bien ser controvertida ya que una nota periodística puede estar equivocada o aún ser falsa. Seguramente Barriada recibirá con gusto, como siempre lo ha hecho, las precisiones, informaciones o correcciones fundadas que los lectores quieran aportar.

Villa Talar es un barrio que no figura en la nómina oficial de barrios de Buenos Aires. Sería interesante preguntarse el porque de su desaparición. ¿Indiferencia? ¿Desinterés? ¿Desidia? ¿Olvido?. No lo sé y averiguarlo es un trabajo que excede mis capacidades. Pero lo concreto es que hoy Villa Talar no figura entre los barrios porteños. Lo que es aún peor es que está repartida (escribir «balcanizada» sería demasiado dramático) entre otros barrios que sí son oficiales pero, curiosamente, surgieron como tales después que ella misma.

En mi opinión, lo que da justificación a estas líneas es mostrar que, sin embargo, Villa Talar no sólo existe sino que existió ¡Y vaya si existió! Tuvo una actividad vecinal intensa con gran participación comunitaria en lo cultural, en la preocupación por el bien común y el progreso zonal. Esto quedó expresado -entre otras  manifestaciones- en sus instituciones, algunas de las cuales sobreviven y a las que desde aquí rendimos homenaje.

Quizás, si sus vecinos lo desean, el Talar podría renacer y, unido, ser más justamente reconocido…

Como la Historia nos enseña, todo el noroeste porteño tiene su origen en tierras del Partido de San Martín que la ciudad incorporó mediante canje por otras con la Provincia de Buenos Aires, en 1887. Pasaron así a ser porteñas, entre otras, las tierras de las familias Gainza y Lynch que corresponden -aproximadamente- a los actuales barrios (oficiales y no oficiales) de Villa Devoto, Villa del Parque, Villa Talar, Villa Real, Villa Pueyrredón y Agronomía.

En un principio eran zonas netamente rurales, con pastos salvajes, montecitos y los animales de la pampa que, poco a poco, empezaban a retirarse ante la cada vez más frecuente presencia humana. Después empezaron a aparecer las quintas, los hornos de ladrillos y las primeras construcciones de alguna importancia. Entre las especies arbóreas, naturalmente, se destacaban los talas, en especial en los alrededores de las actuales Nazca y Beiró.

Luego apareció el tren. El Lacroze, el «trencito», al que escuche incluso llamar «el tranvía», por tener la trocha más angosta de la ciudad. Llegaba desde Chacarita, entraba en Villa del Parque (el parque de Agronomía) en la estación Arata. Atravesaba Villa Talar con una parada en la estación Tres Cruces (nombre de la actual Av. Francisco Beiró) cerca de Nazca y Gutenberg y seguía hacia Devoto donde hacía un alto en la estación América (nombre entonces de la Av. Gral. Mosconi) y salía después a la Provincia.

Los años pasaron y el Talar se fue poblando. Ya había «avenidas», algunas casas importantes, aunque la tierra y el verde aún predominaran. Todavía muchas calles tenían una zanja para colectar el agua de lluvia y cada dueño hacía su puentecito…

En septiembre de 1919 se creó la pionera Asociación de Fomento de Vila Talar. Informaron del hecho varios medios de prensa entre los que cabe destacar a los por entonces muy numerosos medios barriales, de la zona o alrededores (La Razón de Villa Devoto, El Oeste, Astrea, Los Principios, La Época, La Ráfaga, El Progreso, entre muchos otros). El «Boletín Municipal» dio cuenta de la noticia en su ejemplar del 1° de octubre y La Prensa recién el 11/1/1920 informó que el Sr. Intendente «firmó ayer» la autorización pertinente.

Transcribimos el párrafo inicial de la nota de «El Oeste» del día viernes 14 de septiembre de 1919: «En Villa Talar. Los vecinos del radio comprendido entre la Avenida San Martín, Tres Cruces, Constituyentes y Avenida América o sea Villa Devoto Norte, han celebrado una asamblea, dejando constituida una sociedad de fomento.»

Es interesante destacar la vinculación originaria de Villa Talar con Villa Devoto.

La Comisión Directiva de la AFVT estaba constituida así: presidente: Julián Bourdeu; vicepresidente: José Pedro Fernández; tesorero: Senén Morla; protesorero: José Abbiate; secretario general: R. Argentino Calvo; secretario de actas: Ignacio A. Bordenave; prosecretario: Hércules Barberis; vocales: Jerónimo Belgrano, Antonio Daglio, Adrián Bulo, Eduardo Charpentier y Eduardo Villagra. Suplentes: Camilo Poltti, Atilio Cervino, Andrés Calzetta, Honorato Accialini y Rómulo Barberis. La secretaría de la Asociación funcionaría en el local del Centro Social «El Talar», en la calle Lacar 2988, cedido gentilmente para ese fin.

Evidentemente los vecinos de Villa Talar no eran ni pasivos ni indiferentes al progreso.

Rápidamente, emplearon a la novel Asociación de Fomento, sin esperar a la burocracia, como portavoz  de una serie constante de pedidos y reclamos a la Intendencia Municipal. También, en la medida de sus limitados medios, en órgano de ejecución de realizaciones concretas.