El año 20 por Marcelo J. Bourdeu

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  • Envío 1: Villa Talar, introducción y origen.
  • Envío 2: Primeras acciones de la Asociación de Fomento de Villa Talar.
  • Envío 3: El fin de 1919 y comienzos del año 20
  • Envío 4: El año 20.
  • Envío 5: Algo sobre los primeros años veinte
  • Envío 6: 1924. Balance y promesas
  • Envío 7: Hasta llegar a 1927

Villa Talar

Un aporte sobre los orígenes y primeros años de un barrio
casi desaparecido de Buenos Aires
por Marcelo J. Bourdeu en contacto con Marcelo J. Bourdeu desde www.barriada.com.ar

Envío IV

El año 20

Inevitablemente, los viejos recortes que permiten estas notas se van agotando. Se van además espaciando, lo que lamentablemente obliga a saltear meses y hasta años completos. Quizás este incompleto material pueda ser tomado por alguien amante de la pequeña historia y servir para completar episodios, llenar un vacío o redondear una anécdota. Desde luego, para ese alguien, el material queda disponible cuando finalicen estos módicos envíos que generosamente acoge Barriada.

Julián BourdeuVolviendo al pasado, pienso que Asociaciones como la de fomento de Villa Talar debían resultar muy poco simpáticas para determinados funcionarios porque para peticionar e insistir eran realmente incansables…

«La Nación» del día de Reyes de 1920 recoge otra larga de lista de demandas y gestiones talarenses. Esta lista incluía:

a) que se continuara con la instalación de lámparas eléctricas en Av. Tres Cruces, Nazca, Lacar, Pedro Morán, Navarro, Nueva York y Av. Nacional y que se aumentara el servicio existente en la Av. San Martín en la intersección de las calles Nueva York, Asunción, Morán, Lacar, Navarro y Tres Cruces.

b) «Debiendo empezar en breve tiempo la construcción del adoquinado en las calles de Lacar y Nazca, se ha pedido a la intendencia municipal que llame a licitación para el afirmado de la Av. Nacional y de las calles Morán y Helguera».

Villa Talar, aumento de alumbradoc) gestiones para que la municipalidad estableciera en Villa Talar «una plaza de ejercicios físicos» y construyese jardines en los triángulos resultantes del trazado de las calles. 

d) se pedía además la instalación de un bebedero en la Av. San Martín, entre la Av. Nacional y Tres Cruces.

e) finalmente, se anunciaba se había gestionado ante la empresa de tranvías Anglo-Argentina para que el último coche de la línea 86 partiese de Rivadavia y José María Moreno después de la llegada del último tren subterráneo (Aquí declaro cierta perplejidad: el 86 que conocí corría desde un extremo en Gualeguaychú entre Asunción y Habana hasta otro en Corrientes y Maipú, sin tocar jamás Flores. ¿Se tratará de un error de impresión del diario o el 86 tenía entonces otro recorrido? ¿Alguien puede aclarar la cuestión?).

El domingo 25 de enero la Asociación efectuó un reparto de «una cantidad considerable» de juguetes entre los niños de la Villa («La Ráfaga», 2/2/1920) y «La Nación» del 18 de abril refleja la insistencia de la A.F.V.T. para que se efectuasen los trabajos de iluminación y construcción arriba mencionados así como para que se apresurasen las obras de adoquinado de Lacar y Nazca. «La Nación» informa, asimismo, que la Asociación «trata de aunar ideas con sus similares de la zona oeste, para protestar por el aumento de las tarifas implantado por la compañía de tranvías Lacroze».

Ya en mayo, los festejos de las fiestas patrias ocuparon un lugar importante en la vida comunitaria, como era entonces común en todo el país.
Más acá en el tiempo, los «mayorcitos» (como el que transcribe estas noticias) recordarán la relevancia que tenía la Semana de Mayo y no solamente en la vida escolar, sino en toda la población en general. Es cierto que la vida era entonces más sencilla. Es verdad también que -en última instancia- importa más el fondo que las formas, ya que estas pueden ser sólo una cáscara vacía. ¡Pero qué importancia tienen las formas para preservar el fondo! Hemos aceptado  tantos cambios formales que los muy jóvenes ni siquiera saben bien que hay en el fondo, qué se celebra, qué se recuerda y qué importancia tiene para el hoy y para el mañana lo que ayer ocurrió. Parecería que San Martín, los próceres de Mayo, Sarmiento, fueron señores que actuaron sólo para que hoy tengamos un fin de semana largo…

En cambio, el 25 de mayo de 1920 fue festejado en Villa Talar de una forma que hoy parece insólita. Más aún si recordamos que no hablamos de la Plaza de Mayo, ni de alguna importante capital de provincia sino, modestamente, de un barrio porteño que estaba, en «tranway», a bastante más de una hora del centro porteño.

A las 7 de la mañana una banda ejecutó una diana de gloria y hubo salva de bombas de estruendo. A las 10 una «conferencia patriótica» a cargo del Sr. Leopoldo Matta -distinguido y activo vecino- y los niños de las escuelas cantaron el Himno Nacional en la esquina de Lacar y Nazca. A las 14 hubo juegos populares: carreras de embolsados, de tres piernas (parejas donde cada integrante tenía una pierna atada a una de su compañero), cinchadas, concurso de saltos, etc., todo con premios para los ganadores. A las 20, cine al aire libre para todo el mundo en la misma esquina de Lacar y Nazca. Al finalizar, la banda tocó Retreta («El Progreso» y «La Prensa» del 26 de mayo).

Creo que al repasar el programa que antecede es inevitable experimentar dos cosas. Una es incredulidad: hoy, sería necesaria una copa mundial de fútbol para festejar de modo comparable… La otra sensación es la de aparente ingenuidad en estos actos. Pero, personalmente, lejos de sentir esto último desde la presunta superioridad de nuestro siglo XXI, lo hago lamentando que seamos hoy tanto más lúcidos pero tanto menos aptos para terminar de construir nuestro país. Por supuesto, «mea culpa» también.

La primavera trajo buenas noticias. Finalmente estaba a la firma del Intendente el proyecto (¡y el presupuesto!) para colocar 160 faroles a alcohol a complementar con luz eléctrica donde hubiese cables. Esto lo anunciaban «La Nación» y «El Oeste» del 25 de septiembre de 1920 y la imagen muestra la nota de este último medio. El Talar estaba empezando a dejar de ser un barrio plateado solamente por la luna…

El progreso en general era el objetivo de la Asociación de Fomento y era procurado por todos los medios posibles. Cuando llegaba era lógicamente bienvenido. Pero existía ya en la ciudad y en la Villa una conciencia -aunque fuese en forma incipiente e inconstante- acerca de que ese progreso debía ser pagado con buen criterio. El concepto de ecología como lo conocemos hoy no existía entonces. Sin embargo se sabía que «lo verde», los terrenos abiertos y la masa arbórea que eran -y fundamentalmente siguen siendo- una de las características más ricas y relevantes de esas «Villas» del noroeste porteño, debían ser en lo posible preservadas.Villa Talar, comisión protectora de árboles y plantas

Según nuestras fuentes, fue el Intendente Municipal Dn. José Luis Cantilo el impulsor de la creación en el Talar de una entidad conservadora de la naturaleza.

 Esto ocurrió durante su primera intendencia, entre noviembre de 1919 y octubre de 1921 (cuarenta años después se le rendiría homenaje dando su nombre a la vieja calle Lacar en toda su extensión). Así, en Villa Talar, se constituyó una «comisión de damas protectoras de árboles y plantas».

Todo indica que, más allá de su importancia intrínseca, la creación de esa comisión fue un acontecimiento relevante ya que para oficializar su constitución el propio Intendente Municipal visitó Villa Talar el domingo 3 de octubre de 1920.

Como no podía ser menos en esos años ceremoniosos se le ofreció una recepción que incluyó discursos del presidente de la A.F.V.T. dando la bienvenida al Dr. Cantilo y de respuesta del mismo Intendente quien se extendió sobre la labor benéfica de las sociedades vecinales en general y de las comisiones de damas como la creada. En el momento del «lunch» hablaron también la secretaria general de la flamante comisión, Sra. María Luisa F. de Matta y el concejal José A. Amuchástegui. Hubo banda de música y números de canto y piano, aunque, lamentablemente, no se indica en que edificio ocurrió todo esto, ya que es seguro que no fue al aire libre dado que se menciona el mal tiempo reinante.

Integraron esta comisión protectora de árboles y plantas de Villa Talar las siguientes señoras: Presidenta: María D. de Vergara; vicepresidenta 1a.: Sara Carreiras; vicepresidenta 2a.: Magdalena R. de Pita, secretaria general: la ya mencionada Sra. de Matta; secretaria de actas: Juana Bordenave; prosecretaria: Catalina N. de Müller; tesorera: Emma B. Bourdeu; protesorera: Clotilde Charpentier; vocales: Amalia Daneri, María N. B. de Bernabó, Honoria Charpentier, María E. de Gorbea, Zulema Anabia, Catalina C. de Polti,  Martha E. Bourdeu, Lorenzina R. de Daglio, María Luisa Bordenave, Margarita N. de Torres, Teresa Causa, Lili B. de Oger, Graciana Lartirigoyen, Helena L. de Bourdeu, Francisca Estela, María P. de López y Amalia Toppi entre otras. Todos los datos sobre esta comisión han sido tomados de los siguientes medios de ese mes de octubre: «Última Hora» del día 1°, «La Época» y «La Prensa» del 4, «La Prensa» del 5, «El Oeste» del 10 -que se reproduce- y «El Progreso» del día 21.

Cerramos esta sintética crónica de 1920 mencionando que en noviembre, «La Nación», informó que la A.F.V.T. había conseguido «nuevamente» (sic) que se llamase a licitación para el empedrado de Lacar, desde Av. San Martín a Nazca y del de ésta última desde Tres Cruces hasta Av. América. Además, que la Asociación «…ha conseguido la apertura de la calle Tres Cruces a la altura de las vías del ferrocarril de la Compañía de Buenos Aires», es decir de Beiró y las vías del ex Urquiza.

Así, muy de a poco, el Talar se modernizaba.

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