Susana Guaglianone: Caminata por el barrio (para Silvia Laborde)

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Un tango de D’Arienzo se escapa de la radio, se apura con su ritmo para despertar Mi Infancia.
Abre la puerta del otoño para salir a jugar en la vereda soleada, rodeada de viejas paredes con madreselvas y rosales en flor…Y así D’Arienzo,La Poesía y Mi Infancia flotan por el empedrado de Lavalleja al 900…hasta esconderse en un rincón de la casona, y escribir historias de guapos de otros tiempos…Desde la calle, Paquita con voz de bandoneón rezonga, o se ríe a carcajadas.
Celedonio le guiña un ojo a Mi Infancia, que se aleja con D’Arienzo  para llegar a Thames y Serrano… y al fin conocer a la Morocha que Vacarezza contempla extasiado…Después, entre los yuyos brujos de este barrio don Osvaldo habla de yumbas, Mi Infancia no comprende, tal vez hable de tierra, de rosas rojas, parecidas a las flores que rodean el balcón de don Leopoldo, que saluda con un lápiz entre los dedos, quizás esté dibujando la figura de un Adán que aún no ha nacido…Un gruñido felino estremece a Mi Infancia, D’Arienzo  se sonríe…la Maldonado acecha detrás de un farol apagado porque la luz de la primavera ilumina a los trabajadores de la fábrica de zapatos donde don Salvador habita…Un hogareño aroma a ensaimada y a medialunas brota de la Panadería, que acompaña a un tano, que limpia el umbral de mármol de su Salón que ha sido trasnochado…por quién sabe…los mismos parroquianos que hicieron un alto en el Trianón…D’Arienzo, Mi Infancia y La Poesía siguen la caminata, tropiezan en una esquina con la melancolía de don Enrique, que carga en su mirada los ojos de Gricel…La tristeza se aparta o se convierte en algarabía, cuando Miranda aparece canturreando una victoria de los Bohemios, y el alma grita un ronco goool…Y ya casi cansado D’Arienzo  se detiene…un tango cantado sin defectos le llama la atención…Es la voz varonil de un cantor que hace eco en la barriada…Mi Infancia se confunde, la voz viene de lejos…Tal vez sea Laborde que se irá con D’Arienzo nuevamente a la radio… para hacerse canción…Mi Infancia queda sola… o …¿está La Poesía?…El eco de ese tango se cuela en las cuerdas de la garganta de mi padre, que canta en Villa Crespo… es una serenata vieja , como canción de cuna…y así formando un coro, llega Carlos Moreno, que canta con el Viejo…Laborde los dirige, D’Arienzo acompaña… arrullan a Mi Infancia…se oyen los tres cantores …entonces  complacida Mi Infancia se adormece…se interna en mi madera…se desprende del árbol… y se transforma en rama , tal cual como yo soy….

Dedicado a la Señora Silvia de Dattoli

Susana Guaglianone [email protected]