La Ciudad comenzó la puesta en valor del patio de juegos de Plaza Almagro, en Almagro. La superficie pasará de 728 a 826 metros cuadrados y contará con juegos accesibles y un diseño inspirado en un bosque.
La Ciudad comenzó la puesta en valor del patio de juegos de la Plaza Almagro, ubicada entre las calles Jerónimo Salguero, Sarmiento, Teniente General Juan D. Perón y Bulnes, en la Comuna 5. La intervención prevé una renovación completa del sector recreativo, pensado para las primeras infancias y niños de distintas edades en un mismo espacio.
El nuevo patio de juegos aumentará su superficie de 728 a 826 metros cuadrados e incorporará equipamiento moderno y seguro, con el objetivo de ofrecer un espacio más accesible, inclusivo y atractivo para las familias. La propuesta busca promover el juego, la actividad física y el encuentro entre vecinos, mejorando la calidad del espacio público.
El proyecto estará ambientado en un bosque, con elementos que recrean árboles, lagos y piedras para fomentar el contacto con la naturaleza. Entre las nuevas instalaciones habrá mangrullos elevados y una topografía que conectará las distintas áreas del patio, favoreciendo recorridos continuos y contemplando el uso por parte de personas con diferentes edades y capacidades.
La puesta en valor se suma a las mejoras ya realizadas en febrero de este año, cuando se renovaron los sectores de estar y los espacios verdes de la plaza. Con esta nueva intervención, la Ciudad continúa el proceso de puesta en valor de uno de los espacios públicos más representativos del barrio.
La Plaza Almagro cumple un rol central como espacio de encuentro para los vecinos de una comuna que cuenta con una de las menores superficies de espacios verdes de la Ciudad. En ese contexto, la renovación del patio de juegos busca potenciar el uso cotidiano de la plaza, ofreciendo juegos más atractivos, infraestructura renovada y mejores condiciones de seguridad y accesibilidad para que niños y familias disfruten plenamente del espacio público.
Un poco de historia
La manzana que hoy ocupa la Plaza Almagro quedó liberada al público durante 1928, en el terreno delimitado por las calles Sarmiento, Bulnes, Teniente General Juan D. Perón y Jerónimo Salguero. La apertura formal se estableció mediante la Ordenanza 3.380, del 26 de junio de 1929, bajo el nombre «12 de Octubre», en referencia a la fecha prevista para una inauguración a la que iba a asistir el entonces presidente Hipólito Yrigoyen en 1930. El golpe de Estado del 6 de septiembre de 1930, encabezado por José Félix Uriburu, postergó esos planes, y la plaza debió esperar cuatro años más para su inauguración definitiva.
Por la Ordenanza Municipal 6.273 de 1934 recibió el nombre que lleva hasta la actualidad, en homenaje a Diego de Almagro, conquistador español. Sin embargo, durante muchos años el vecindario la llamó «Placita Bulnes», hasta que recién hacia 1960 se impuso en el uso popular su denominación actual. Es, hasta hoy, la única plaza pública del barrio de Almagro.
A lo largo de las décadas, el espacio fue escenario de distintas transformaciones: desde 1979 funciona allí la tradicional calesita del barrio, aunque fue construida en 1962 y trasladada desde otro punto de la ciudad, y la plaza fue remodelada durante la gestión de Jorge Telerman en 2007, cuando también se renovó el monumento central y se cercó todo el perímetro.
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Para hacer esta nueva plaza de juegos, agregando metros cuadrados de goma, plástico y metal, nuestra plaza Almagro ha quedado con superficie no natural, sumado el canil, la cancha multiuso y los senderos un 60%. Es una incongruencia quitar verde a una plaza que es la única que tenemos donde superficie natural es un 40%. Fuera de esto se gastaron 1,65 millones de dólares en esta obra. Valor que se le pagó a la misma empresa que hizo la anterior solo 3 años antes. Es un despropósito y algo que mínimamente debe ser sabido. Los miembros de la comuna 5 deberían haber alzado su voz y solicitar que se use para otras prioridades de verde y al GCBA le cabe la responsabilidad mayor de gastar esa plata y sospechosamente con un mismo proveedor para una obra que no necesitaba realizarse de esa manera.