Soy Olga Beatriz Orsi, escribí en esta página allá por el 2009, y fue sobre un pedacito de Urquiza y por supuesto de mi familia. Creo me lo recomendó una compañera de tango -sí señores, bailo tango hace 30 años- .Cómo hice para escribirles? No sé, pero había dejado puertas abiertas para seguir hablándoles, sólo que la vida es tan hermosa como alegre y muchas veces triste pero, sobre todo, pasa como saeta.
Aquél hombre de bochas – mi papá – un genio que vivió hasta enero de 2018, agregaré fotito, pues se durmió a los cien años como un gatito haciendo ronron, sin operaciones, sin enfermedad más que sus años, tocando acordeón hasta 1 mes antes; comiendo helados y con memoria y vivió siempre en Villa Urquiza!!!
Hace apenitas hace 1 año fui a Pinocho… a veces es lindo, otras feo y muchas veces mejor no volver al pasado. Tuve emociones lindas, en el club tomé un café pero desde que entré descubrí que todo estaba cerrado: la cancha de basquet en donde bailaba en carnaval, la pileta de natación que me dejó perpleja con ese olor a cloro necesario pero insoportable a las mucosas, concentrado en los plásticos protectores, un pedacito de jardín queda aún como ayer y lleva a los vestuarios.
También nuevos deportes, sector para bicicletas, en fin, un poco de todo: «aquí estaba esto, aquí lo otro» «aquí el vestuario nuestro de coordinadoras«… ¡con qué rapidez se superponían las imágenes!.
Hubiese querido decir al de la Administración que tengo copas de papá de los torneos ganados en las bochas, que si pudiesen conservarlas, aunque sea una, sería un homenaje para mí, pero estaba intimidada, un nudo en la garganta y un lagrimón retenido me hicieron escapar de Pinocho. ¿Quizás vuelva?
Luego las calles, Triunvirato derechito, placita de Urquiza a donde nuestra profe de dibujo de la escuela Nacional Cornelio de Saavedra, nos llevaba para aprender a dibujar y la «perspectiva de los monumentos y objetos». Cierto, yo era regularcita en dibujo, pero en la vida aprendí a tomar las cosas con perspectiva cambiando mis ángulos de observación. ¿Saben? Igual me sigo equivocando jaja.

Les cuento que de la bella foto con hermanos, primero se fue Norma, la simpática en el club, siempre contaba chistes y poco sol. Ahhhh me enteré que su (uno de ellos) pretendiente Eduardo pobrecito ya se había ido también.

Luego fue el mayor, Tito (limón de apodo) que iba menos a Pinocho pero tenía sus amiguitos en Miller y Tamborini y me pagaba el club de River en donde yo patinaba y jugaba jocker en césped!!! Qué maravilla! Qué épocas! Creo me pongo nostálgica o es melancolía?
Por último y de esto hace sólo tres meses, el pequeño, el gordito bonachón, el único de ojos verdecelestes como mi mamá, con el que más compartí viajes como Iguazú, Calafate, Ushuaia, Córdoba, etc. etc., sin dolor se durmió en 1 horita rápida sin darse cuenta y aquí quedé como albahaca que pena por mantenerse en pie humedecida de lágrimas y floreciendo con los bellos recuerdos.










