Mabel Escalise: Innumerables recuerdos de mi querido barrio Villa Mitre

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Hola!
Qué emoción encontrarme con esta página, innumerables recuerdos de mi querido barrio Villa Mitre.

Nací en 1952 en la calle Dr. Luis Belaustegui 2633, lugar al que vuelvo cada vez que puedo a conectarme con mi infancia y adolescencia.

Mis abuelos paternos llegaron de Italia y eligieron  este barrio para formar su familia.  Criaron a sus cinco hijos, el más chico, mi papá Vicente Scalise quien arreglaba artefactos eléctricos y televisores a todos los vecinos. Trabajó también al igual que mi abuela, durante 41 años en la fábrica de cigarrillos Particulares situada en la manzana de Belaustegui, Terrada, Remedios de Escalada y Cóndarco.

El aroma a tabaco y a flores del Paraíso le daban al barrio un sentido especial.

Tantos recuerdos, tantos amigos, tantos momentos inolvidables.

El Club Particulares, donde íbamos a buscar juguetes todos los 6 de Enero y dónde se hacían los bailes de Carnaval. (Condarco y Juan B. Justo)

El almacén de don Enrique Brignole al que íbamos a comprar fiado con la libretita negra.

La tienda de don Gregorio. La panadería de don Mariano. La imprenta Zurutuza y Ponce. El colegio Sagrada Familia. El bazar de don Stege en Bolivia y Belaustegui.

Mi querida y recordada familia Berón, cantantes de tango quienes abrías sus ventanas y sus puertas a todos los vecinos y nos deleitaban cantando tango, Rosita, Elba…

La profesora de piano (la memoria no me ayuda, creo que Negri era su apellido). La fábrica de Hilados de don Cela.

La Fonda de Condarco y Belaustegui y enfrente El Bar que todavía está igual.

El consultorio del Dr. Carlos Scattini en Bolivia y Belaustegui, quien nos atendía a cualquier hora con tanta dedicación y cariño.

El Cine Mitre y el cine Gaona a los que íbamos a ver tres películas.

La biblioteca de Ciencia y Labor (cuántas horas buscando información para la escuela).

Mis queridos vecinos, todos aquellos que a la tardecita sacaban sus sillas a la vereda y se armaban interminables charlas hasta la hora de la cena, mientras tanto los más viejitos protestaban porque andábamos muy rápido en bicicleta.

Cómo no recordar al “loco Luis” que todas las tardes salía a pasear llevando en sus manos una planta de ajíes picantes, alardeando como si llevara la mejor de las orquídeas.

Chuenga, chuenga y saliamos todos corriendo a la esquina a buscar los caramelos de este personaje inolvidable.

Y sí, eramos una gran familia.

Recuerdo cuando desbordaba el Maldonado, el agua subia a las casas de tal manera que asustaba. Y cuando bajaba empezaban las carreras de barquitos de papel.

Recuerdo a mis amigos de entonces: Marcela, Ester, Chichita, Ricardo, Roberto, Cristina, Ana María, Puli, Mario, Carlos y tantos, tantos otros con los que compartí una vida maravillosa. Nos sentíamos libres, eramos creativos, solidarios, alegres.

Y los Carnavales, Por Dios!!! Qué gran fiesta. Grandes y chicos a jugar, hora tras hora, con el agua. Todo valía, baldes, mangueras, pomos y a la noche a bailar y al corso, toda la familia.

Imaginen mi emoción cuando algunas tardes llevo a mis nietas a la misma calecita de mi infancia…

¿Vamos a la plaza de Papo abuela? Y si, se me ablanda el corazón.

Querido barrio Villa Mitre gracias por haber cobijado mi infancia, gracias por haber conocido el amor en tus tarde inolvidables de verano. Bajo tu cielo fui FELIZ y cada vez que te veo “se me pianta un lagrimón”.

                  Mabel Scalise