Joaquin Gonzalez: Buscando a mis compañeros de la escuela Fray Justo Santa María de Oro

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Me encantaría encontrar a viejos compañeros de la escuela Fray Justo Santa María de Oro de calle Río Cuarto entre Herrera y Montes de Oca, hoy derrumbada por el paso de la autopista. Estuve en esa escuela del año 53 al 59.

Estaba de director, el Señor Baglieto, me acuerdo del gran maestro, el Sr Cersósimo y la maestra Santa Cruz de Veiga, hermana de Abel Santa Cruz. 

De apellidos puedo nombrar a Haedo, que vivía frente a la escuela; Lopez, de calle Herrera y California; Villarino; Merino, de Osvaldo Cruz; Pazos, de  Rio Cuarto y Montes de Oca y otros que tengo el recuerdo de sus caras y casas pero la memoria no responde.

Fueron  años muy sanos, de jugar al futbol en el empedrado, con poco tránsito en las calles que nos permitía ser dueños de ella. Hacíamos trabajos en grupo para la escuela, me acuerdo de uno referido a las plantas oleaginosas con un grupo, les estoy viendo la cara pero no recuerdo sus apellidos, fue en  una casa de uno de mis compañeros que vivía en calle Montes de Oca (era flaco y usaba lentes).

Yo vivia en Califonia al 1800 entre Herrera y Hornos, en mi cuadra estaba la farmacia Rodriguez, la casa del Dr Sanchez dónde trabajaba María y su madre. Había una peluqería que trabajaba un  peluquero italiano, era nuestra biblioteca de revistas de historietas, El Grafico, Radiolandia, Rayo Rojo, Patoruzito, Fantasía, Rico Tipo, etc. Había también una tienda grande de un matrimonio con dos hijas,  venía un sobrino a trabajar como vendedor (para variar no me acuerdo el apellido)una de ella se recibió de médica.

En la esquina de Hornos y California había una sombrerería y a media cuadra una tintorería.

En Select y Social, cita obligada de los sábados o domingos.

También teníamos, sobre Iriarte el club Sportivo Barracas, con su pileta de natacion, el equipo de basquet de primera muy bueno y su famosa cancha de pelota a paleta. Allí pasabamos las largas tardes del verano.

Luego me mudé a Banfield y me fui alejando sin darme cuenta…

Joaquin Gonzalez escribirle a Rodolfo Bocquel