Cristina Calónico: Desde Villa Ventana

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Hola, mi nombre es Cristina Calónico, nací en Barracas, en una cortada llamada Pedro N. Arata, en Av. Iriarte al 3200.  Fui a la escuela Nro. 9 Consejo Esc. 5, de la Calle Luzuriaga y terminé mis estudios secundarios en Ntra. Señora del Buen Consejo, en Osvaldo Cruz y Santa Maria.  ¡Qué añossss!!!!!, Barracas era como un pequeño pueblo donde todos nos conocíamos. 

Allí hay dos plazas, en Río Cuarto al 3200, entre Juan Madera y Monasterio,  y la placita de mis amores y mi niñez es la Plaza Pedro N. Arata.   En mi barrio eramos unos privilegiados ya que teníamos dos plazas para jugar, la Unamuno y la Plaza Pedro N. Arata,  que daba nombre a la calle.  Nosotros vivíamos, y mi hermano aún vive, en la casa que era de mis padres en Pedro N. Arata al 1500.   Allí se podía tomar fresco en las calles sentados en las noches de verano, jugar al elástico, la rayuela,  hacer las fogatas de  San Juan, y en primavera organizar  una fiesta a la tarde festejando la llegada del 21 de septiembre, aportando cada chico una pavadita para comer y beber. 

Eran los 70, cuando estaba de moda ir a bailar a Regatas de Avellaneda.  Me alegré de ver un comentario de Claudio Villamonte, yo era compañera de estudios de su hermana Mónica, y realmente me encantaría contactarme con ella, así como con otras compañeras de la promoción año 73 de Ntra. Sra. del Buen Consejo. 

Recuerdo el kiosco de Don José,  amplio horario de atención, todos los días del año, donde recurríamos cuando nos habíamos olvidado de comprar un mapa y era domingo a la noche.  El día, que pegaron la imagen de la cúpula de la Basílica del Sagrado Corazón con el «famoso Poxipol”,  el día que se encendieron por primera vez las luces a mercurio de la Av. Velez Sardfield.   Las compras en nuestro «centro de compras»  la Av. Patricios. 

En fin, esos eran años de juvenilla, años de disfrute,  y de una vida realmente segura en Barracas. El Mercado Pepín de California y Vieytes, donde íbamos los sábados a hacer nuestras compras, había de todo hasta tienda de ropas.  Ahora, hace varios años que ya no vivo en Barracas, pero sí vive mi hijo mayor en Montes de Oca y Rocha, ya que estudia en Buenos Aires,  yo estoy viviendo en Villa Ventana, en la zona de Sierra de la Ventana,  me dedico al ramo del turismo.  

A menudo, cuando tengo saudades de mis pagos, me pego una vuelta por mi Barracas querida.  

Un beso para todos, Cris, desde Villa Ventana [email protected]