Carlos Alberto Morelli: Un relato de una amor de chicos

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Los dos sentados en la entrada principal de tu edificio donde vivías, éramos inocentes, pero llevabas encendida una pasión cuando me dijiste: «jugamos a los novios?… y te acercaste al lado mío, pegaditos uno al lado del otro y me diste un beso en la mejilla, que después de tantos años me hizo comprender el valor y el sentimiento de aquél momento que nunca se me olvida… no como una obsesión, sino como un recuerdo del corazón reflejado en la calidez y ternura de ese sentimiento de niños (tendríamos diez años aproximadamente), éramos chicos todavia, la pucha… pero nunca me olvidé tu nombre… estuviste en mi Primera Comunión, conocí a tus padres, viniste a mis cumples, me diste algo de tí… y yo ahora, de adulto, te recuerdo y trato de ubicarte: vos vivías en Irigoyen 750 y yo, en Irigoyen 778.

Es complicado pero no imposible… así y todo, por esta increíble y maravillosa página web, escribo y espero… volver a verte, ver cómo estás; seguramente bien, con tu familia… sea como sea… seguiré intentando ubicarte Patricia…

          ¡Besos!

                         Carlos Alberto MORELLI