Tras los pasos de Felicitas Guerrero por Mabel Crego

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Felicitas GuerreroLa trágica historia  de Felicitas Guerrero sigue en la memoria de  los vecinos de Barracas y también de mucha gente que se apasiona con la historia.

Felicitas que nació en cuna de oro y enviudó a los 23 años  sigue  interesando a tal punto, que su drama lo llevó a Julio Bocca a realizar su primer trabajo fuera del escenario. “Felicitas, crimen, amor y misterio”.

Seguir los pasos de su vida es como un inquietante recorrido,  que nos lleva al casco histórico de San Telmo, exactamente en la calle México 524 donde nació, en una antigua casona.

Su quinta de verano ubicada en la calle Montes de Oca al 800, donde hoy se encuentra la placita “Colombia” y la iglesia Santa Felicitas, aunque los  terrenos de la familia se extendían hasta la actual calle Patricios. 

Allí vivió Felicitas,  desde su niñez hasta que sus padres decidieron casarla a los 15 años,  con un adinerado integrante de la mas selecta sociedad burguesa, don Martín de Alzaga, un anciano de 65 años, que ya había tenido un matrimonio anterior e hijos aun mayores que Felicitas.

Casa de la Familia Cueto, Mexico 524, donde se supone que nació Felicitas GuerreroA pesar de sus ruegos la casaron contra su voluntad y tuvo un hijo Félix, que murió en 1871 por la epidemia de fiebre amarilla y luego otro niño que falleció a los pocos días de nacer. Su marido, muy anciano ya,  no lo resistió y murió al mes siguiente.

De pronto Felicitas se encontró viuda, joven y heredera de  una fortuna incalculable.

La Postrera, la estancia que tanto le gustaba, aliviaba sus penas, dicen que pasaba horas en su mirador sobre el Río Salado, lugar de paso obligado de las tropas de carretas que iban hacia El sur.

Desde una loma de la estancia se observa  un  puente, que a solo 200 metros,  luce tan sólido como lo fue en sus inicios, sin embargo las obras del plan maestro del Río Salado lo convertirán en historia, cuando una vez desarticulado lo destinen como reliquia patrimonial. A pesar de sus ciento y pico de años este puente no cruje ni se dobla como para no traicionar con su caída la memoria en que se mezclan aristócratas, aventureros y gauchos de toda laya. En su lugar se construirá uno nuevo de 260 metros de longitud, casi 100 metros más de lo que tiene hoy.

Hacia mediados del siglo XVIII varios pasos permitían atravesar el río Salado a las tropas de carretas. Entre ellos este puente de hierro  de la Postrera, que fue quizá el de mayor relevancia debido a su anecdotario.

Cuando el río crecía bruscamente, los carruajes se veían obligados a permanecer uno y hasta dos  meses a la espera de la bajante. Mientras tanto los tripulantes de las caravanas se entretenían en las pulperías que había al margen del Río, “La Azotea grande”  y “La Esquina del Cañón”, ambas eran punto de encuentro entre quienes iban y venían desde la gran aldea al sur, hasta que se construyó el puente.
Por pedido de las autoridades el ingeniero Huergo lo compro en Inglaterra. Felicitas sería su “madrina” en la inauguración, que se realizaría en febrero de 1972.

La RaquelFueron 160 metros de maderas, hierros y piedras que soportaron el paso incesante de los carruajes primero y los vehículos después, hasta que en los años 40, la ruta  y el ferrocarril del Sur dejaron a “La Postrera” a un lado para darle protagonismo a otra estancia, La Raquel, también de su propiedad.

En 1871 Felicitas Guerrero viuda de Alzaga, muy bonita  y millonaria, estuvo a punto de unir su vida a la de Samuel Sáenz Valiente un estanciero vecino de la Postrera, que había conocido una noche lluviosa en viaje a General Madariaga, cuando su carruaje queda empantanado en el barro y que parecía su verdadero amor. Pronto deciden casarse, lo que precipita la tragedia que truncó su vida a los 23 años.

La tarde del 30 de enero de 1872 en su quinta de Barracas, Enrique Ocampo (tío de Silvina y Victoria Ocampo) su ex novio,  desesperado por los celos, la mató de un disparo en el omóplato derecho, que le perforó el pulmón y luego se suicida.

Tarde o temprano esta apasionante y desgarradora historia tenía que ser filmada y Teresa Constantini tomó el riesgo de llevar adelante esta tarea.

La filmación se realizó en San Miguel del Monte, en la estancia El Rosario, fundada en 1852 a orillas de la laguna, como escenario principal.  

Esta superproducción de época protagonizada por Sabrina Garciarena, “nos muestra a una mujer criada con los mandatos y cánones de la época que descubre a pesar de ella cosas de la vida que no sabía. No la muestra como una rebelde sino que asume el momento histórico que le toca vivir”.  

Esperamos ver la película para conocer más detalles sobre la historia, de esta mujer de Barracas, signada por amores y tragedias.

Mabel Alicia Crego – Maestra de Sección email
Escuela Nro. 15 Barracas

Fuente de información:

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