Transformaciones del Cabildo por Mabel Crego

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Cabildo en 1780Siempre es interesante volver sobre la historia de un lugar y encontrar, desde una mirada distinta y renovadora, cuánto nos enseña el paso del tiempo.

El Cabildo, cuya palabra proviene de “capitulum” (a la cabeza), no se remonta a Roma como tantos vocablos adquiridos, sino como una consecuencia de la reconquista de los moros, para lo cual le fueron otorgados poderes a los condes en los distintos puntos fronterizos de España, para salvaguardar diferentes situaciones.

La organización del Cabildo de nuestra ciudad se hizo semejante al ayuntamiento de León, integrado por regidores que se elegían entre los vecinos más antiguos y prestigiosos del lugar. Es curioso que mientras en América el cabildo multiplicaba sus funciones y su poder, en España el rey Carlos V reducía su competencia hasta esterilizarlos.

Juan de Garay, al fundar la ciudad en 1580, destinó con ese fin uno de los cuatro solares que componían la manzana enfrente del terreno reservado para la plaza mayor.

Durante muchos años la ciudad no contó con edificio propio, por la carencia de materiales adecuados para su construcción, ya que la ciudad carecía de piedra, los cabildantes alternativamente se reunían en principio en sus casas, hasta que en 1603 Hernando Arias de Saavedra habilitó algunas dependencias del fuerte para que sirvieran de asiento transitorio.

Cabildo de Buenos Aires en 1887Recién en 1608 el alcalde ordinario capitán Manuel de Farias, encaró la edificación de una sala capitular y un calabozo en el solar asignado por Garay. Se edifico con barro apisonado encofrado con madera, con tirantes en el techo de laurel de palo blanco y cañas bravas, las puertas y ventanas las realizo Pedro Ramírez y sus paredes fueron pintadas con cal, traída de Córdoba.

El paso del tiempo y las copiosas lluvias fueron erosionando el adobe y los techos de caña se desmoronaron. Fue así, que en 1725 se edificó una nueva construcción de dos plantas a cargo del hermano jesuita Andrés Blanqui.

Sin embargo Manuel Bilbao nos dice… “El Cabildo se construyó en 1711 tenía en la base de la torre, inscripta la palabra justicia. Un rayo cayó sobre la estructura y borró el jus y quedo solo ticia y después el pico demoledor se llevo lo demás”…

En 1765 se le colocó el primitivo reloj traído de Cádiz, que comenzó a funcionar el 1 de enero de ese año.

El Cabildo era el edificio más importante de la gran aldea, allí se reunieron en cabildo abierto los patriotas, el 22 de mayo y los días siguientes de la revolución de 1810, fue asiento del poder judicial y en sus bajos estaba la cárcel pública.

Un daguerrotipo tomado en 1840 es la imagen mas antigua que tenemos de él (aparte de las pinturas) donde se ve prácticamente igual a como estaba en mayo de 1810 en esa época tenía cinco arcos de cada lado de la torre.

Treinta años después den 1872 la Plaza de Mayo estaba muy cambiada, con sus diagonales y las vías del tranvía en las calles adoquinadas.

Al Cabildo le habían ampliado las ventanas de la torre y en ella se ve el tercer reloj de su historia. Tenía cinco arcos de cada lado y mantenía su majestuosidad.

En 1845 se agregaron dos campanas, la San Martín o campana menor y la Stella Matutina o campana mayor. En 1860 se reemplazó el reloj por otro que la municipalidad adquirió en Europa.

En 1879 el Cabildo se transformó completamente. Pedro Benoit cambio el estilo español y colonial por el franco-italiano que estaba de moda en esa época. Se azulejó la cúpula se reformaron los balcones y las columnas dándole un aire renacentista. Lo más llamativo era la enorme torre rematada por una cúpula vidriada que por las noches simulaba ser un faro en lo alto de la ciudad.

Para 1885 el Cabildo no duro mucho como lo había proyectado Benoit.

Menos de 10 años después de su construcción la torre fue demolida. (parece ser que no estaba muy bien construida y se temía un derrumbre). El cabildo se quedaría sin torre por unos 50 años.

En 1889 se decidió construir una nueva e importante calle: la Avenida de Mayo, el Cabildo estaba en el medio, por lo que tuvieron que demoler tres de los arcos derechos para abrir el paseo de Avenida de Mayo, se traslado el reloj y las campanas, a la torre del templo de San Ignacio.

Para 1931 la creación de otra Avenida le altero la fachada nuevamente.

La apertura de la Diagonal Sur, hizo que tres de sus arcos izquierdos fueran reemplazados por la esquina en ochaba.

En 1936 el Cabildo tenía estilo neoclásico sin torre y con varios arcos menos, solo dos a cada lado.

El 30 de mayo de 1933 el congreso aprobó por ley 11.688 la declaración de Monumento histórico Nacional y el 20 de octubre de 1939 se encargó una comisión encargada de realizar estudios para su restauración y reconstrucción encabezada por el arquitecto Buschiazzo.

En 1940 el arquitecto Mario Buschiazzo se encargó de restaurar el viejo Cabildo, basándose en documentos muy antiguos que fueron estudiados con mucha precisión para darle el aspecto que tenía en la época colonial, basándose en una acuarela del Cabildo realizada por Carlos Enrique Pelegrini en 1829.

Cuando hoy lo vemos resistiendo el paso del tiempo, recordemos cuantos cambios ha sufrido a lo largo de su historia.

Mabel Alicia Crego – Maestra Secretaria email
Docente JIC 4 d.e. 6º

Fuentes de la recopilación histórica:

Fotos: