De rincones, tiempo y espacio por Matilde Arias

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rincones, tiempo y espacio
rincones, tiempo y espacio

Es la manera que veo a los distintos barrios porteños. Desde el Obelisco hasta Mataderos, en un domingo soleado o en un viernes, por la tarde, arriba de ese colectivo que desborda de gente, como en una época lo hacían las glicinas en la glorieta de las Barrancas de Belgrano.

El colectivo atraviesa las calles, velozmente como lo hace el tiempo, que no recuerda o simplemente se olvida de los viejos adoquines, de los almacenes que fueron cambiados por supermercados, al igual que la calle Santa Fe, que resignó, las vidrieras de sus negocios, que hoy se aglomeran en un shopping de dos pisos, con restaurantes, cines y escaleras mecánicas. Es entonces cuando no sabes si estás en un aeropuerto o en algún extraño lugar que sorprende.

Estás en Buenos Aires, no te asustes.

No es nostalgia ni  es tango, simplemente es ese momento donde buscás ese rincón que te atrajo de pibe, o te acordás de aquella cantina de la Boca, donde conociste a ese chico hermoso pero vos vivías en Villa Luro  y él en San Telmo. Y, ahí se partía la distancia y se encontraban en Once.

Y Parque Saavedra, es más grande que Parque Chacabuco, te preguntás hoy cuando paseas a tus pibes, porqué cuando eras chico las piernas se cansaban igual en uno u otro, dándole a la bicicleta.

Y la misma pregunta regresa cuando recorres los Lagos de Palermo o Puerto Madero.

Pero, una ama a Buenos Aires, a pesar que el calor nos derrita, la lluvia nos inunde, o el subte no ande y el viento nos de una cachetada.

Es entonces, cuando y porque buscas esos rincones en el tiempo y el espacio… los encontrás  en una gran barriada que sigue latiendo en el corazón, y te dice que estás vivo y como tal cambiás permanentemente…

Matilde Arias
para www.barriada.com.ar

23 de febrero de  2006