Osvaldo Romanelli: La primera línea de omnibus en Villa Devoto

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Linea 8 de colectivos
Linea 8 de colectivos

Mis recuerdos al respecto me llevan al año 1936… mucho antes de la “invención” totalmente porteña del “colectivo”, cuando prácticamente no existía un servicio de transporte público para servir a la Villa. Con el empedrado de sus calles, se dio el primer paso hacia la creación y montaje de una infraestructura transportista que permitiera a sus habitantes el “moverse” fuera y dentro del barrio para sus necesidades de empleo o personales.

Para tener un servicio de ómnibus, lo primero en hacer fue el dispensar un servicio de mantenimiento que permitiera tener el número limitado de unidades en perfecto estado de operación, para poder ofrecer un servicio normal  de un vehículo capaz de llevar 32 pasajeros sentados y otros tantos parados, desde y hacia la Villa cada hora y media.  A estos efectos, se construyó un enorme garage con sendos portones que se deslizaban de un lado al otro permitiendo el fácil acceso de esos enormes vehículos, en necesidad de múltiples actos de mantenimiento. Dicho local, fue el sitio oficial de la línea 8 de ómnibus, luego cambiada a la 108.
Este  enorme garage estaba situado en la calle Sanabria entre Jose P. Varela y la Avda. Tres Cruces (hoy Francisco Beiró), que luego, con el correr  de los años, sería convertido en lo que es hoy el Gran Mercado Público.

El advenimiento de los colectivos, el tren del Pacífico y la implementación de la primera línea de tranvía, la línea 86, que saliendo de la estación ferroviaria ofrecía servicio directo al Centro de la ciudad, fueron los factores dominantes de la cancelación de la línea 108 eventualmente.
Es interesante considerar en esta narración un hecho que directamente me hizo “partícipe” de la creación de esta línea inicial de transporte y con ello me refiero al día DE LA INAUGURACIÓN y con el primer servicio público (cuya fecha no recuerdo), pero lo que si recuerdo para siempre es el hecho de que los oficiales encargados de la misma, visitaron a mi  Madre de improviso y obtuvieron de ella el permiso verbal de “nombrarme” la Mascota Oficial y Representante de la Línea 8 de Ómnibus. Esta nominación fue basada totalmente y únicamente en mi aspecto físico, completamente diferente a cualquier otro joven de mi edad, nacido en el Barrio. Mi familia y sus antepasados provenían de Italia, de una aldea  situada en el Norte del país y cerca de la frontera suiza. Es indudable que esto trajo una “modificación” en la pureza de la sangre italiana que llevábamos, al punto de haber yo nacido con un tipo totalmente rubio y más bien pelirrojo, con un cabello rojo y lleno de pecas. Desde mi infancia, fue conocido y caracterizado en el Barrio como  “fideo con tuco”, “pimentón”, etc., etc.
Con la aprobación de mi Madre, la que me vistió de lo mejor, fui  sentado al lado del conductor del primer vehículo que encabezaba un largo desfile   de exhibición de todos los vehículos disponibles, que empezando en el “Garage”, recorrió en su entereza  el recorrido del itinerario a ofrecer a partir de ese momento. Lógicamente, no faltaron las paradas en el mismo en donde se anunciaba el servicio a ofrecer, utilizando sendos carteles y anuncios verbales con simple altoparlantes.
Luego de completar este recorrido y acabada mi misión personal de exhibir mis características físicas que me hacían diferente, fui “devuelto” a mi Madre y con ello cumplí con mi obligación cívica, que si bien fue un acto muy simple, me  brindo el extremo placer y honor de haber sido técnicamente el primer pasajero de la primera línea de ómnibus de Villa Devoto, la línea 8 / 108.

 

Foto: www.busarg.com.ar