Mónica García de Vinuesa: De Barragán 998 a Santo Tomé al 6200

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Soy Mónica García de Vinuesa. Nací en Versailles, en la calle Barragán 998, después fui a Santo Tomé al 6200. Fueron mis primeros diez años de vida. Mi colegio: Estados Unidos de América. Guardapolvos almidonados por la mano de alguien cuyo nombre no recuerdo, pero sí su lugar de trabajo, por supuesto en una habitación de su casa que podría haber sido un garage. Pendían del techo como ángeles. Todos blancos, a la espera de los padres que aparecían los domingos para retirarlos. Filas inmensas de todo tipo de guardapolvos blancos.
El olor a infancia representado por el mate cocido a la entrada de la escuela, humeante y olorosa, junto a un pan, que paladeábamos con gracia, hasta llegar a las aulas al toque de la campana. Recuerdo que cuando había actos escolares, generalmente me encargaban el recitado, y, como por ese tiempo tenía ortodoncia, debía concurrir al odontólogo,que atendía justo enfrente del colegio para que retirara mis aparatos y así poder recitar dignamente mi poesía.
También recuerdo el mercado, a los gitanos de la plaza, a los cuales le tenía miedo, el Ateneo. Allí, a los seis años nadaba bastante bien y hasta me tiraba del trampolín alto. En un recital lo recuerdo al Indio Gasparino, hoy Facundo Cabral. Montones de recuerdos se agolpan. La comunión en Ntra Sra de la Salud. Doña Fermina, una maestra particular que me daba clases después de las paperas. Bueno… hay mucho por revivir de mi barrio, pero lo más importante es ese olor a infancia que desearía poder recuperar algún día. Viva Versailles.