Luis el Tano: Confitería Zeppelín

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Ciao Luis, aqui te escribe el otro Tano Luis desde Suiza (Luigi)

Estoy recibiendo de vez en cuando perlas de raices dejadas y nostalgias.

Tu recuerdo y las escenas que escribistes son fidedignas, como vividas ayer, y pasaron tantos, tantos lustros amigo mio…

Mil veces fui al Zeppelin, era el clasico “me dá un sanguche de miga jamon y queso”… yo me ponía Tano pituquito  o con “gomina” o brillantina Glostora, si era gomina era como hormigón armado para lavarlo, con la brillantina podias aceitar una rueda de bicicleta…”  mi viejo, Don Giovanni, me daba un correazo cuando se la robaba con su mensaje educativo  medio lunfardo medio en tano” … cosi aprendés a farti un hombre…” muchos tangos usan  palabras y nos recuerdan y fueron precursores del mismo estado emocional: tiempos nuestros  que no volverán… son simplemente las raices, y mueren con nostros… gente como vos, como Dellepiane, como Gonzalez o como Salvo (si me leen ahora) poseen aun el privilegio de ir a caminar por aquellas, nuestras calles, con nuestros pasos y mil de nuestras memorias.

Ahí comenzamos a tejer nuestras largas historias, en ese pasado lucíamos el color negro de nuestro pelo, esperando una mina en el buzón rojo de la esquina bien empilchaditos, (yo con los pantalones del viejo remodelados que caminando parecía Cantinflas el Siete Machos,  y ya  hoy  con el mejor color de la madurez, hebras blancas en el bocho… en fin amigo Luis, tocayo, el próximo sanguche de miga que comas en cualquier lugar, dale te pido un mordiscón por mi,  el simbolismo de alego que nos ha unido sin  jamas habernos conocido,… o tal vez, quien sabe?… sí estuvimos sentados al lado en el Zeppelin  sin saber?…

un abrazo a todos uds. amigos!