Los Galeses en la Argentina por Mabel Crego

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Los Galeses en la Argentina por Mabel Alicia Crego
Era el año 1865 y todavía faltaba mucho para que la Argentina mirara hacia el sur con ansias de una verdadera conquista y colonización, cuando un grupo de galeses se instaló en tierras de la actual provincia de Chubut.
Mabel Alicia Crego
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Esta colonización fue muy diferente.  Las motivaciones que guiaron a estos colonos fueron especiales.

No eran aventureros en busca de una hipotética Ciudad de los Césares. Ni errantes buscadores de oro, guiados por el brillo de una riqueza fácil. Tampoco eran científicos con ansias de conocimientos y fama.

Era solo un grupo de personas que deseaba salvar un estilo de vida amenazado en su tierra natal y que buscó, conscientemente, un lugar en el mundo donde poder fundar una nueva nación galesa.

Pedían tierra y que respetaran su lengua, su religión y sus costumbres. A cambio, izarían la bandera argentina y se someterían a las leyes del nuevo país.

La Patagonia se presentaba como el mejor lugar, tenían buenos comentarios de la zona, de un almirante inglés que la había recorrido y por iniciativa del pastor Michael Jones, que aspiraba a fundar una colonia lejos de Inglaterra que no perdiera su identidad, al estar lejos de su país. 

Y el Gobierno Argentino deseaba también la inmigración.

Los Galeses en la Argentina por Mabel Alicia CregoDe esta manera empezaron las tratativas, entre los delegados que los representaban y el Gobierno Argentino que ofreció 260 km2 en la Patagonia, repartiendo algunos m2 por familia con la condición de no proclamarse independientes, en realidad no existía peligro, porque los galeses consideraban que establecerse en Argentina era una liberación del poder inglés. 

A fines de 1865 el vapor “Mimosa” zarpó de Liverpool con 153 colonos galeses (adultos casados, hombres y mujeres solteros y niños), la mayoría eran familias y la condición de todos bastante modesta, pero con oficios variados, como para poder fundar un asentamiento. 
Después de dos meses de navegación el velero “Mimosa”, ancló en las aguas del Golfo Nuevo donde los esperaba una zona inhóspita, desértica y muy distinta de la prometida. La llegada de otros dos barcos con carros y caballos permitió a los colonos dividirse en dos grupos.

Se  instalaron en la zona de Punta Cuevas, en las cercanías de lo que hoy es Puerto Madryn. Cuenta la tradición que allí vivieron un tiempo, en precarias cuevas excavadas en la roca de esa pequeña colina.

No se sabe si esto fue realmente así. Existen aproximadamente nueve cuevas o refugios construidos artificialmente en esa zona, pero no se conoce exactamente cuándo fueron hechos. Hoy en día pueden visitarse.
Lo que es seguro es que los colonos que desembarcaron allí, rápidamente se dieron cuenta de que el lugar tenía una grave deficiencia, carecía de agua dulce y tampoco se la podía encontrar en las cercanías. A  los pocos días, y cuando la situación ya se hacía preocupante, una tormenta dejó una gran laguna de la que al menos pudieron beber los animales.

Los Galeses en la Argentina por Mabel Alicia CregoLa decisión ya estaba tomada: emprendieron el camino hacia el valle del Río Chubut. Allí comenzó la fundación de ciudades, como Rawson, Trevelin, Puerto Madryn, Gaiman, Trelew… estos son algunos de los nombres de localidades de origen galés que nacieron como fruto de la “Y WLADFA” término traducido como “la colonia”, son grupos que en la actualidad mantienen recuerdos, lengua y tradiciones galesas. 

Fueron construyendo casas de adobe y madera, una iglesia, una escuela y un almacén. También construyeron un CYNGOR Y WLADFA, es decir, un consejo o gobierno municipal que se ocupó de repartir las tierras y dirigir la comunidad.

Otro problema que tuvieron que afrontar los galeses, en sus inicios, fueron los indios.

Las colonias galesas son una de las dos únicas fundaciones (la otra es Patagones-Viedma) realizadas antes de la Conquista del Desierto, por lo que tuvieron que convivir y establecer un sistema de relaciones propio con los indios.

Los indios habían entrado en contacto con los colonos en diciembre de 1865, poco después del desembarco.

En una carta que el cacique Antonio, de los pampas, le envió a Jones, le explicaba cuáles eran las distintas comunidades que los rodeaban (“chilenos”, que seguramente eran los mapuches, “pampas”, que se vestían con mantas de guanaco, y “tehuelches”, los más altos y que hablaban una lengua distinta de los otros) y le decía que quería comerciar con ellos. Este comercio fue bastante importante. Los indígenas proveyeron a los colonos de pieles de zorro, plumas de avestruz y mantas de guanaco.  Las diversas tribus que los rodeaban no los atacaron. El trato humano que los colonos les brindaban a los indios era muy distinto a la conducta que mostraron  los militares argentinos en la Campaña del Desierto, la que, según el capitán del buque Flora, mostraba “la innata crueldad de la raza iberoamericana”.

Cuenta la descendiente de un colono: “Tuvimos muchas situaciones imprevistas queLos Galeses en la Argentina por Mabel Alicia Crego afrontar, el encuentro con los indios fue una de ellas. Había mucha desconfianza y  miedo de ambas partes, un encuentro entre las familias colonas y  los indios fue memorable… como no comprendíamos su lengua y no teníamos armas, estuvimos frente a un  numeroso grupo de autóctonos, un largo tiempo, sin poder comunicarnos, hasta que una valiente mujer galesa le ofreció su bebé llorando de hambre a una joven madre aborigen. La tensión fue grande  hasta que las indias se acercaron lentamente y nos brindaron alimento. Allí todos comprendimos que podíamos vivir armónicamente… Con ellos realizamos el único y precario comercio: intercambiábamos pan y manteca por carne o elementos que nos sirvieran para hacer vestimentas”.

Al principio, las familias galesas, no sabían cultivar porque gran parte eran mineros, pero poco a poco fueron progresando con la ayuda que recibieron de los indios tehuelches, que les explicaron cómo sembrar, montar a caballo y cazar, no obstante los colonos llevaban una vida muy pobre y algunos decidieron marcharse a la provincia de Santa Fe.

Algunas familias se establecieron cerca de los Andes y fundaron Esquel y Trevelin.

El tendido del ferrocarril aseguró una nueva oleada de inmigrantes que fundaron Trelew. Con las inmigraciones de principios de siglo XX los galeses quedaron en minoría con respecto a otros extranjeros, pero lograron conservar sus costumbres, religión y lengua.

Mabel Alicia Crego
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FUENTES:
  • Galeses en la Argentina, apuntes de Irene Dubosc
  • Memorias de Amalia Roger
  • Historia de la Argentina Austral 1880-1890  (archivo “Todo es Historia”) Hyspamerica
  • Fotos del archivo General de la Nación

5 Comentarios

  1. Hermoso Mabel y muyyy interesante , cómo todos relatos , felicitaciones y gracias por compartir estas cosas !!!!

  2. Hermoso Mabel y muyyy interesante cómo todos tus relatos, felicitaciones y gracias por compartir estas historias !!!

  3. Muchas gracias por las apreciaciones! De anonimo y Rosita Costa quien siempre me alentó para que escribiera!

  4. Siempre me resulta muy interesante leer y conocer sobre las diferentes corrientes de poblamiento (y su convivencia e intercambio con nuestros pueblos originarios) que hicieron a la formación del Estado Argentino.
    Relato muy claro.

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