Las fronteras del corazón por Leandro Caplan

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Las fronteras del corazón por Leandro Caplan
Las fronteras del corazón por Leandro Caplan

En el año 1972, una ordenanza municipal fijó los límites de los cuarenta y seis barrios de la capital federal. Sin embargo, esta ley tomó un criterio arbitrario para la delimitación de los mismos, así también para su nombramiento. Aunque en el plano de la ciudad figure como Balvanera, la esquina de Viamonte y Larrea siempre será el Once para los vecinos. Tampoco nadie conoce a alguien que afirme, por ejemplo, vivir en Vélez Sarsfield, a pesar de que el barrio existe legalmente en los papeles. El famoso tango “Cien barrios porteños”, popularizado a mediados de la década del 40, nombra muchos de ellos, mucho antes de cualquier denominación oficial. Surge así la pregunta, ¿Qué es un barrio? ¿Para que sirve? ¿No existían los barrios antes de la ley que fijara sus límites?.

 Pasamos entonces a buscar la respuesta en el diccionario de la Real Academia Española (RAE).

barrio. (Del árabe hispano. *bárri ‘exterior’, y este del árabe clásico. barrī ‘salvaje’).

  • 1. m. Cada una de las partes en que se dividen los pueblos grandes o sus distritos.
  • 2. m. arrabal (afueras de una población).

  • 3. m. Grupo de casas o aldea dependiente de otra población, aunque estén apartadas de ella.

   Entonces, ya definimos lo que es un barrio, pero surge la pregunta ¿Qué distingue a unos barrios de otros?. Debe existir algún elemento arquitectónico, urbanístico, histórico y/o social que los una, que les dé identidad frente a los demás. Porque un barrio no es un producto legal, sino un producto cultural e histórico. No se trata de una división civil ni política (como lo son, por ejemplo, las actuales comunas). Tampoco se trata simplemente de una división geográfica. Debemos, por lo tanto, remitirnos a la historia de nuestra ciudad, para investigar así el origen histórico de nuestros barrios.

   La historia de la moderna ciudad comienza desde su segunda fundación, por Juan de Garay, en 1580, mucho antes de que fuera la enorme megalópolis que es hoy. Con epicentro en la Plaza Mayor (hoy Plaza de Mayo), como cualquier ciudad colonial con trazado de damero, las construcciones se extendían unas diez manzanas a la redonda. Hasta la creación del Virreinato del Río de la Plata, en el año 1776, toda la región costera se trato de una zona marginal, por lo que la ciudad permaneció sin grandes cambios en sus primeros dos siglos de vida. A partir de ese año, y en especial, a partir de la revolución de mayo, la ciudad comenzó a crecer en población y en superficie, y se hizo necesaria una división civil y parroquial. De esta división parroquial surgen los nombres de varios de los actuales barrios céntricos, como Balvanera, San Nicolás y San Telmo.

   Durante la primera mitad del siglo XIX, la ciudad fue testigo de violentos conflictos entre unitarios y federales, disputándose entre ellos el control de la misma. También se fundan en esa época los partidos de San José de Flores, y posteriormente, el de Belgrano, configurando de esta forma los núcleos en base a los cuales se estructuraría la moderna capital. El territorio de estos partidos era en ese entonces, por excepción de sus cascos céntricos, casi exclusivamente rural. En el año 1857, sucede un hecho de gran importancia para el desarrollo del país, y también para el desarrollo de los modernos barrios: se inaugura el primer ferrocarril: el Ferrocarril del Oeste (hoy línea Sarmiento). Llego también el tranvía, que jugaría también un papel fundamental en el desarrollo de los nuevos arrabales. Al igual que los caminos rurales existentes hasta entonces, los ferrocarriles se fueron construyendo, bajo la mano inglesa, en forma de abanico desde el centro de la capital, reflejando el claro perfil centralista que iría adquiriendo el país. Para 1873, Belgrano y Flores ya no podían llamarse pueblos. Eran ciudades pequeñas, cabeceras de dos grandes partidos rurales, y que comenzaban a sentir fuertemente la llegada del ferrocarril, gozando de una ubicación privilegiada. En ese entonces, Buenos Aires se restringía solamente a los límites de su antigua jurisdicción municipal[1].

   Hacia 1870, Buenos Aires estaba entrando en un proceso de enormes cambios: su locación como principal puerto y polo ferroviario del país la convertían en el centro de su comercio internacional. Aún era la capital de la provincia homónima, disputándose con el resto de las provincias el control de su puerto y de su aduana. Fuera de Buenos Aires, se reunían los gobernadores de las demás provincias, que decidieron atacar sobre la capital, con la intención de separarla del resto de la provincia y configurar una entidad autónoma. Sumado a esto, la ciudad entraba en un proceso de fuerte desarrollo económico, industrial y demográfico, convirtiéndose por si misma en un polo desvinculado de su pasado rural, y comenzando un crecimiento irrefrenable que llegó hasta lo que es hoy. Fue así que, en el año 1880, el antiguo municipio de Buenos Aires, se separo de la provincia, aún bajo sus antiguos límites municipales. Siete años después, en proyección de su crecimiento, anexaría los partidos de Flores y Belgrano, casi en su totalidad rurales, para casi triplicar su superficie.

   Un hecho para remarcar, que marcaría el curso de la historia de la ciudad hasta nuestros días, fue la epidemia de fiebre amarilla de 1871. La enfermedad, como se sabe, se transmite a través de las picaduras de los insectos, lo que provocó la fuga masiva de los habitantes mas acaudalados desde los barrios tradicionalmente céntricos, especialmente los del sur de la ciudad, hacia barrios hasta entonces periféricos. La población menos afortunada, en cambio, se asentó en los barrios más inundables, que frecuentemente coincidían con los de mayor hacinamiento, con lo que sumado a la creciente contaminación de las aguas, creaba el terreno ideal para la propagación de la peste que dejo un saldo de 14.000 muertes. Desde ese entonces, se mantuvo una ciudad con fuertes contrastes: por un lado, sobre la franja costera del norte, elevada, rocosa, se establecieron los barrios típicamente pudientes: adoquinados, con construcciones vistosas de estilo europeo, que mas adelante les cederían espacio a las torres y edificios altos. Por el otro lado, sobre la tierra pantanosa cercana al Riachuelo, y sobre las costas inundables del Río de la Plata, se definía una ciudad mas bien proletaria: predominaban las viviendas sencillas, las “casas chorizo”, los inquilinatos, los conventillos, y también la actividad industrial creciente. Ya a fines del siglo XIX, la ciudad comenzó a crecer en forma abrupta, debido a la gran ola inmigratoria europea que atravesaba el país en aquellos años, especialmente desde Italia y España. Se comenzó a edificar masivamente, y se multiplicaron los barrios ferroviarios, impulsándose la actividad inmobiliaria alrededor de las nuevas estaciones.

   Para el año 1887, la Capital Federal ya existía bajo sus límites actuales. En pocos años, Buenos Aires se convirtió en una de las metrópolis más modernas del mundo. Todo el territorio bajo sus límites fue dejando de ser rural, para pasar a integrar plenamente el trazado de las calles. Los viejos caminos rurales se fueron transformando, poco a poco, en avenidas, que son los ejes urbanos que hoy conocemos. Llego la iluminación a gas, y luego eléctrica. El tranvía a caballo fue también reemplazado por el tranvía eléctrico. Creció también el Gran Buenos Aires, los alrededores de la ciudad, que aún se encontraban bastante mas cercanos a su pasado rural, pero cada vez más, la expansión metropolitana demostraba no detenerse. Los barrios se multiplicaban en número y en población, transformando los viejos espacios rurales en arrabales de la metrópolis. Estos barrios muchas veces tomaban el nombre de sus  “padres fundadores”, es decir, los inmobiliarios que allí realizaban su negocio (como es el caso de Núñez, Villa Soldati o Villa Devoto). Frecuentemente eran los dueños de las viejas parcelas rurales, que loteaban y vendían sus tierras. Los barrios céntricos, aquellos que se encontraban bajo los límites del antiguo municipio de Buenos Aires, heredaban el nombre de la vieja división en parroquias (Recoleta, San Telmo, Balvanera). Otros también, tomaban su nombre de predios que existía en el lugar con anterioridad a su urbanización, que distinguían o identificaban a la zona (Palermo, Caballito, Mataderos).

   Como fuere, estos barrios no tenían un límite geográfico claro. Si bien incluso, los mapas de la época señalan sus nombres, no señalan donde comienza ni donde termina, marcando apenas las manzanas que constituyen su epicentro, frecuentemente alredor de una estación ferroviaria (los llamados barrios ferroviarios). Es por eso que entonces, hasta el año 1972, ningún barrio tuvo límites legales o formales. Dice al respecto el historiador Aníbal Lomba: «Para cada uno de los muchachos que vivíamos en las afueras, en el arrabal si se quiere de la ciudad, el barrio era en realidad una esquina, una cuadra. Y así, había ciertamente cien o más barrios en el imaginario de esos chicos o muchachos que en aquellas épocas ni pensaban en un límite geográfico (…) Nosotros siempre tenemos la idea de las fronteras del corazón, que son aquellas que marcan la historia. Por ejemplo, en Boedo los límites son Independencia, Caseros, Loria y Avenida La Plata, pero la gente se siente del barrio aun cuando esté fuera de esos límites» . Muchas veces, lo que ocurre es que uno o mas predios, denoten el área de influencia del barrio, como pueden ser por ejemplo, las estaciones de tren, o también algún estadio deportivo. En este último caso, es frecuente encontrar deslices entre lo legal y lo cultural. Según los papeles, el estadio Monumental de Núñez, nombre por el que es conocida la sede del Club Atlético River Plate, se encuentra dentro de Belgrano. Esto, desde el punto de vista cultural, representa una aberración, sabiendo incluso que el propio Florencio E. Núñez, fundador del barrio que lleva su nombre, fue co-propietario de estas tierras que albergaron al extinto Hipódromo Nacional[2]. El mismo caso ocurre con Argentinos Juniors, All Boys, y la ex sede de Platense, que se encuentran fuera de La Paternal, Floresta y Saavedra respectivamente. En este último caso, también queda afuera la otora residencia del querido Goyeneche, tan disputada entre Saavedra y Coghlan[3]. En el caso de los barrios céntricos, vemos que, en los papeles, no existen las geografías de Barrio Norte, Once, Abasto, Congreso, Microcentro, ni Tribunales, aun cuando estas denominaciones se utilizan popularmente, e incluso existen reclamos vecinales para su creación[4]. Tanto el hospital Tornú, como la planta química Estrella, sobre la avenida Chorroarín, no pertenecen legalmente a Villa Ortúzar, sino a Parque Chas y La Paternal respectivamente. Toda esta región, por su trazado urbano y el estilo de sus predios, es claramente identificable con Villa Ortúzar, y así lo reconocen sus vecinos. Incluso la estación meteorológica, uno de los íconos del barrio, se encuentra en esta región (aunque esté dentro del complejo agronómico). La avenida Combatientes de Malvinas (ex Donato Álvarez), es uno de los ejes mas representativos del barrio, y de ninguna manera debería constituir su límite. En el caso de Agronomía, (que no es un barrio, sino en realidad un complejo universitario), a la hora de trazar sus límites se desconoció la existencia del barrio de Villa Talar, partiéndose este mismo a la mitad, y dejando la otra en manos de Villa Pueyrredón. El complejo agronómico, por su situación geográfica e histórica, esta más bien vinculado a La Paternal y a Villa del Parque, y Villa Talar más bien a Villa Pueyrredón y a Villa Devoto (también era conocido como Villa Devoto Norte)[5]. Reclaman también identidad propia barrios como Belgrano R (el cual cuenta incluso con una sociedad de fomento)[6], Bajo Belgrano y Bajo Flores, que cuentan con una rica historia cada uno, y que los distinguen de Belgrano y Flores propiamente dichos (recordemos que, antes de ser barrios, estos fueron extensos municipios).

    Afirmaba el profesor Enrique Mayochi, ex presidente de la Junta de Estudios Históricos del Barrio de Belgrano: “Pero a quien vive fuera de estos límites tan precisos (los de la ordenanza), por ejemplo, en Olleros y 11 de septiembre, ¿será posible convencerlo de que no habita en Belgrano? ¿Hay alguien tan desinformado como para afirmar que están fuera de Belgrano las tierras donde hoy se alza la sede de la Embajada de la República de Alemania –Avenida Luis María Campos entre Gorostiaga y Olleros-, otrora quinta de Tornquist, de donde partió Eduardo Newbery el 17 de octubre de 1908 para realizar, a bordo del Globo Pampero, su postrera ascensión aerostática?”[7].

   Cada uno de estos casos, obviamente, merece un artículo aparte, porque cada barrio tiene mil historias para contar, y no se puede, en un artículo de unas pocas páginas, incluir todas. Lo que sí se debería hacer es, tomar con pinzas la ordenanza promovida por un gobierno de facto, y elaborar entre los vecinos, un mapa de la ciudad que refleje los verdaderos sentimientos de identidad de los porteños, con participación de historiadores, vecinos y centros barriales. Las comunas son simplemente una división administrativa de la ciudad, no una división cultural. Así también, debería justificarse el motivo por el cual el límite de un barrio es tal calle o avenida, y no la otra. Debemos así, crear una división barrial entre todos a través de la participación, y no guiarnos por la división creada por un gobierno militar a través de la imposición. 

12/07/2013 Leandro Caplan email[1] Ver Mapa http://www.davidrumsey.com/luna/servlet/detail/RUMSEY~8~1~3702~340019:Ciudad-de-Buenos-Aires-y-Distrito-F
[2] http://barrioriver.net/historia
[3] http://www.lanacion.com.ar/1355870-coghlan-el-nuevo-lugar-de-moda-en-buenos-aires
http://www.periodicoelbarrio.com.ar/nota_anterior.asp?url=N12personas.html&anio=1&nro=12&mes=MARZO&fecha=2000
[4] http://www.cronista.com/impresageneral/Avanza-el-proyecto-para-que-Once-sea-reconocido-como-barrio-porteo-20090714-0031.html
[5] https://www.barriada.com.ar/VillaTalar/VillaTalar_1.aspx
http://www.elbarriopueyrredon.com.ar/notas/ano-2007/barrio-el-talar-oficialmente-olvidado.php
[6] http://www.sfbelgranor.org.ar/
[7] http://www.skyscrapercity.com/showpost.php?s=33791cfec1fc683eb4edd74912ded03e&p=9628453&postcount=31