Jorge Bolotnikoff: Para Roberto Oscar Torrero

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Roberto, querido, cómo olvidarme de aquella  hermosa época de la niñez y adolescencia.

Siempre me acuerdo de tu vieja y de tu viejo que trabajaba en la «algodonera» y de la «Yaya «,  abuela dulce y cariñosa.

Con Calo me veo permanentemente, acaba de cumplir sus 60 años, hoy es mi médico de confianza.

Mi vieja – con sus 87 años – está bárbara. La mama de Caló falleció hace unos 10 años.

A Luisito Roascio  lo encontré por la calle hará un año, estuvo casado con  Noemí y luego se separaron.

Qué emoción me acusó tu recuerdo.

A la página «barriada» MUCHAS GRACIAS CON MAYUSCULA.

Querido Roberto, te mando un beso grande y te envío un recuerdo de los que escribo en mis momentos de nostalgia:

«Hoy todavía conservo amigos que conocí en el barrio.

Desde los tres años soy amigo de Ricardo Baum. El vivía en J.A.Garcia entre Cucha Cucha y Espinosa. 

A los siete años conocí a Ricardo Kurgansky («Calo»). Vivía en mi misma cuadra: Donato Alvarez entre Cucha Cucha y Espinosa. Hoy es mi médico clínico y yo soy su abogado. Un amigo entrañable. 

Aldo Quevedo: lo conocí a los nueve años en la Escuela República del Ecuador. Estudiamos juntos en la Universidad. Hoy es abogado.

Pero no olvido a aquellos con los que compartí tantas vivencias. Algunos que veo cada tanto y otros a los que les he perdido el rastro: Roberto Torrero (Trelles entre Cucha Cucha y Maturin), Angel “Chango” Saurral, Carlos Cáceres, Carlos Turco  y Luis Roascio (Donato Alvarez entre Cucha Cucha y Espinosa) y Ernesto Ventre (Espinosa entre Donato Alvarez y Trelles.)

De todos ellos guardo el mejor de los recuerdos.»