Graciela Siciliano Bousquet: Cálido como un mate en una tarde de invierno

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El sitio del barrio acaba siendo cálido como un mate en una tarde de invierno! Apareció Fito Nogueira, un niño como yo entonces, recordando a mi padre Tomás Siciliano, muerto hace cuarenta años y que, es  cierto, había comprado para la familia uno de los primeros televisores; es cierto que los vecinitos del pasaje se reunían en mi casa para ver dibujos animados y más tarde sus madres venían a ver «Tropicana Club» con Osvaldo Miranda, Beba Bidart y Virginia Luque en aquellos primerísimo planos (toda la pantalla era un solo ojo de ella! alucinante. También allí vivimos el vuelo rasante de los aviones del 16 de junio. Temíamos que fueran a tirar bombas en el Gasómetro!! Los cines eran 3 o 4 (si contamos el «Pablito») los que frecuentaban las familias eran el Rivas, el Urquiza y el Gran Cine Patricios. Todos desaparecidos hoy, pero no en el recuerdo. Los bailes del Club Huracán eran el punto final en Carnaval para el desfile del corso que se hacia en Caseros. El autor de «Rosas de Otoño», José Rial, tenía caballos y solía andar por Caseros por delante de ellos que lo seguían al corralón de Patagones, donde eran herrados (espectáculo incandescente para una nena!). La comisaría 32 daba cine para los chicos el 9 de julio, en la calle. Siempre eran películas de Chaplín ! Ese pasaje «Estrella» merecería una novela o una obra de teatro.