Graciela Beatriz Bozzo: tantos recuerdos de mi querido barrio

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Hola, hoy por casualidad o quizá porque fue el destino, me he encontrado con vuestra página, la cual debo decir me emocionó, de pronto tuve tantos recuerdos.

Nací en un pasaje que se llama Juan Bautista Jantín entre Chiclana y Metán, un pasaje de sólo dos cuadras. Antes de mi nacimiento, que fue en el 51, tenía otro nombre: Las Naciones. Allí compartían el tano, el gallego, el turco y el polaco. Todos nuestros queridos vecinos. Tanto en el dolor como en las alegrías, éramos una piña. Mi padre venía del barrio de San Cristóbal y sentía un gran amor por Parque Patricios y Boedo, en realidad, los primeros veinte años de mi vida transcurrieron entre esos dos barrios.

Recuerdo la Cancha de Huracán y la de San Lorenzo, en ésta, cuando había partido, los domingos por la tarde, escuchábamos el gol de la tribuna como si estuvieran dentro de nuestra casa.

Nací en la Sardá, mi abuelo materno cuando estaba enfermo iba a parar al Churruca, y las campanas de la parroquia de San Bartolomé las recuerdo claramente.
Los domingos eran la fiesta de mi padre y mía en los juegos del parque Patricios o en la calesita, en la cual no me cansaba de sacar la sortija.

La escuela secundaria la hice en el Comercial 21, el Hipólito Bouchard, en la avenida Garay y recuerdo viajar todos los días en el atestado 403 que lo tomaba frente a la plaza donde estaba la estatua de Florencio Sanchez.

Recuerdo la cárcel de Caseros y los presos asomándose, y mi primera cita con el que fue luego mi marido, en la esquina de Caseros y Rioja.

Yo creo que estos barrios tenían magia, mi abuelo paterno escribía obras de teatro que luego representaba en la calle, y mi papá cantaba tangos.

No quiero aburrir con mi historia personal. Hoy vivo en España, en Valencia y tengo otros 25 años de vivir en Israel, a pesar de ser de origen italiano, he viajado y sigo viajando mucho. Siempre me veo como una criatura llena de sueños e ilusiones sentada en el mármol de la puerta de calle en las noches de verano y mirando las estrellas…. Con ellas tenía un romance, fueron mis cómplices. A pesar de todo lo que he visto y vivido siempre habrá en mi corazón un espacio para todas estas vivencias.

GRACIELA BEATRIZ BOZZO
VALENCIA ESPAÑA