Dr. Jorge Ramis: Nuestro regreso al Club Beromama

22

Nosotros parábamos en Timoteo Gordillo y Humaita, siempre  estabamos ahí, esto era en los años l964/5, un día aparece una pelota de rugby, la trajo el hijo del Gato, así le decían, y empezamos a ir a jugar al rugby a la Gral Paz (en ea época esa Avda. era angosta y con espacios verdes a los costados y con las casa de los cuidadores. Un sábado a la tarde íbamos para la Gral Paz, por la calle Palmar y pasamos por la puerta del Club Liniers (Palmar 7035). Había un grupo de Beromama que decía que la pelota de rugby que llevábamos era de ellos, nos íbamos a pelear y sale del Club, el Aleman Vogel, un gran tipo que era entrenador de las divisiones inferiores de Bero y nos amigó y nos llevo a jugar a Beromama.

Así se forma la 4ª «B» de Bero, la que entrenaba el Gran Carlitos Marquez (El Indio) que vivía en la casa de la Tía,  en el Pasaje Los Recuerdos.

Volvieron grandes jugadores a Bero, que se habían ido a Asociación Deportiva Francesa,  habían hecho una exitosa gira por Europa,  Chacho Casabal, Oscar Alonso, El gordo Canepa, el Tano Minola, Carlos Marquez y otros más que, junto con los buenos jugadores que había (Carita Alvarez, Hugo Lertora, Tino, Fayo, Pepe Sanda,  y otros más) ,  querían lograr el ascenso a 2º Division.

Construimos una cancha en Ituzaingo. La llamaban el Rayador, dado que si te tacleaban y caias al suelo te levantabas todo rayado. Allí Beromama salió campeón invicto de 3º División del Campeonato de la UAR y ascendió a 2da División. La fista del ascenso fue una locura en Liniers, todo el Barrio la festejó y de allí pasamos al Club Vialidad Nacional en la Ruta 205.

La gente de Beromama siempre fue muy simpática y muy querida, a pesar de donde proveniamos, el Barrio de Liniers dado que nuestros padrinos, hay muchos que no lo saben y sin padrinos no entrás en la Unión Argentina de Rugby en sus campeonatos, son el Club Atlético San Isidro y El Club Curupaytí, después dicen que el Rugby es un deporte de elite.

Otro día te sigo contando otras historias, te mando un saludo Jorge Ramis