Colores Grises por Matilde Arias

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club Unidos
club Unidos

Si pensamos la barriada, como una paleta de colores, y cada color con su correspondiente escala cromática, nos tendríamos que preguntar ¿por qué hay tantos barrios, que no pueden subir un escalón en esa escala?

Y… si continuamos pensando y esto es lo más peligroso, vemos que otros se pintan brillantes, es más, crecen se multiplican y se subdividen producto de la creatividad del negocio inmobiliario, no es lo mismo vivir en Las Cañitas que en Palermo, o ser del barrio de Palermo, que estar en Palermo SOHO…

Y todas estas palabras para armar un rosario de cuentas grises para el barrio de Pompeya, cuando salía los sábados a la tarde de su iglesia y un cordón de novias hacían mas larga su espera para recibir el sagrado sacramento del casamiento, el blanco se perdía en el gris del pavimento que no lograba tapar los adoquines que la “inundación”  tampoco había perdonado.

Recuerdo la estación Sáenz, los trenes que pasaban por ella, en mi imaginación se perdían en un camino desconocido, la actual feria de Los Pájaros, los días domingos resultaba metáfora de una aguafuerte de Roberto Arlt, sus negocios alternaban una tienda de baratijas con otra de ropa de marca o electrodomésticos que otorgaba créditos “personales a sola firma”.

Como único horizonte un puente de estilo ecléctico, disfrazado de colonial, la cúpula de la iglesia se perdía en un cielo que solo dejaba de ser gris cuando las estrellas salían.

En ese pasado, lo más llamativo: El club Unidos de Pompeya, con sus  viernes o sábados de boxeo amateur, fue la única vez que vi boxear.

Hace unos meses atrás cuando volví a pasar por Pompeya me inundó la misma pregunta que me hacía cuando frecuentaba ese extraño barrio, en mi adolescencia, al que nunca pude comprender y la que todavía no logro responderme o no quiero, el porque de su color gris, tal vez sea,  porque es ese límite, que muchos quieren dejar y otros no queremos cruzar….

Matilde Arias
para www.barriada.com.ar