Carolina Roccatagliata: El Palacio Roccatagliata

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Hola Mónica, te escribo porque de casualidad vi la pagina Barriada y vi una mencion del ex palacio Roccatagliata, mencionando una anécdota que no es así.

El mayordomo al que hace referencia se llamaba Benito y en un acto de fidelidad absoluta a la familia decidió venirse a la Argentina. Benito siempre vestía smokings  y las mucamas las tradicionales vestimentas.

Viajaron con una familia amiga, ambos jefes de familia muy tradicionales, intelectuales, y visionarios.

Compraron tierras y propiedades varias, dentro de esas propiedades, es verdad que, estaba la confitería «El Molino», ubicada en Callao y Rivadavia. Cayetano Brenna adquiere esta propiedad en 1904. Siete años mas tarde compró la casa de Callao 32 y en 1913 la de Rivadavia 1915. Mientras en Europa azotaba, el fantasma de la Primera Guerra Mundial, don Cayetano Brenna decide construir en esos lotes uno de los edificios mas altos de la ciudad. Mandó traer para ello todos los materiales de Italia: puertas, ventanas, mármoles, manijones de bronce, cerámicas, cristalería y más de 150 metros cuadrados de vitraux.

Para la época fue una de las confiterías mejor diseñada, por su buen gusto, decorado, y estilo. Consta de salones para fiestas y tres subsuelos en los que se instaló una planta de elaboración integral, con fábrica de hielo, bodegas, depósitos, chocolates de los mas tradicionales de la ciudad y un taller mecánico propio. El resto es un edificio de oficinas y, el resto, conformado por departamentos para viviendas.

En 1917 se efectuó la gran inauguración. Los legisladores abrían allí sus cuentas corrientes. El Molino se había convertido en un verdadero foro para el debate, la conversación y las citas amorosas. Las mesas de la  Confitería tuvieron el honor de  ver pasar a figuras como: Alfredo Palacios, Carlos Gardel, Lisandro de la Torre, Leopoldo Lugones, el tenor Tito Schipa, la soprano Lili Pons, Niní Marshall, Libertad Lamarque, Domingo Peron, Eva Perón, Mirtha Legrand, Amalita Fortabat, entre otros.

El Molino cierra en manos de sus herederos los Roccatagliatas por serios problemas financieros.

Prometo averiguarte con mi mamá, que vivió en el propio Palacio Roccatagliata, pero en estos momentos esta de viaje.

Mi curiosidad y alegría por saber que alguien escribe sobre mi familia me movilizó a escribirte, espero que no lo tomes a mal.

                                                  saluda atentamente Carolina.