Cristina Suárez – Amor por la palabra

34
Jorge Cacho Fontana
Jorge Cacho Fontana

Un 23 de abril de 1932, nació en Barracas un niño que con el tiempo sería el orgullo no sólo de sus familiares, sino también de los barraquenses y de los argentinos, Roberto Palese, conocido como «Cacho Fontana». Creció con el amor de sus padres, la pelota de trapo, la barra de la esquina de Olavarría y Vieytes y el sueño del pibe, ser locutor.

Su pasión por la música de tango, nació con él, y por esas cosas raras del destino un día sin querer se lo vio presentando una orquesta. Quizás porque nació en un barrio de tango, donde se tocaba el bandoneón, donde el honor se defendía en los duelos, donde «la palabra» era un cheque al portador, o porque lo vivió desde chico y fue la letra del tango la que le enseñó el lenguaje de la calle, a abrirse camino, debe ser por todo esto que al escuchar un tengo, se llena de nostalgia, de recuerdos añorados, de su infancia junto a su mamá y a su papá ferroviario o de ese beso robado a una dama en algún zagúan de Barracas.

Luego vino el éxito, la radio, «El Fontana Show» «La Revista Dislocada», debutó con Luis Snadrini, Anibal Troilo, ¨Tita Merello en un programa llamado «El Relámpago» estaba haciendo el servicio militar.

Luego vino la televisión al lado de Pinky, también «Odol Pregunta», «La Campana de Cristal» y «Video Show» fue reconocido no sólo por sus colegas sino por todo el público. Su nombre es sinónimo de esfuerzo, de chico de barrio, de hijo de familia trabajadora y humilde que supo dejarle la herencia de la dignidad, de la lucha, del amor y del arrepentimiento.

Hoy es este humilde homenaje a un ídolo, a un ejemplo, tan poco encontrados hoy día, de un muchacho humilde, que se fijó una meta y lo logró, con esfuezo, con trabajo, con todo eso que mamó de purrete y con el gran peso de un barrio histórico como este donde nació, donde aprendió a defender el contenido y la difusión de «la palabra» esa que tanto amó.

Jorge Fontana «Cacho», como le decía Doña Nieves, su mamá, es un hombre con defectos y virtudes pero la grandeza de los hombres es reconocer sus aciertos y sus desaciertos y de eso él tiene de sobra.

Gracias «Cacho» por hacernos quedar tan bien a todos los argentinos y en especial a tus vecinos del barrio.

Algunos datos fueron extraidos de se sitio Web, donde cuenta su vida:

http://www.jorgefontana.com.ar/

Cristina Suárez email