Alberto F. Graziano: Boedo y Tarija

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Nací el 20/10/49 en av. Boedo y Tarija, muchos son los recuerdos de chico, no quiero aburrir con mis anécdotas pero voy a tratar de se breve (aunque no lo creo ni yo).

Bueno, a los recuerdos: Era muy chico y recuerdo el negocio de mis padres que habían heredado de mi abuela (Bazar de Harenne, que luego fue Bazar y Juguetería  Graziano o más conocido como Don Antonio).
Como olvidar cuando por Tarija desde Castro hacia V. Liniers pasaba el lechero con su vaca y ternero; el que pasaba vendiendo pavos y gallinas; y el lechero el famoso Vasquito que pasaba con su carro tirado por un caballo cansino, vendiendo leche en los tarros que uno siempre quiso tener. Como olvidar al Flaco Juan Carlos García muy jovencito en esa época, (actualmente actor-animador) cuando trabajaba en Tousssonian y yo lo cargaba cuando perdía River.

Para los fines de año con mis primos Tichen-Cacho y otros amigos Guillermo-Pitín-Ernesto-Roberto colocábamos chapitas con pólvora en la vías del tranvía, que venia por Boedo desde Constitución hacia Tarija y como venía desde la barranca a cierta velocidad y no podía parar era un estallido constante.

Ah, las fogatas de San Pedro y San Pablo, con los chicos que jugábamos a la pelota en Gerli (Tarija entre Colombres y Castro Barros) hicimos una fogata que no nos dejaban prender de lo alta y ancha que era, por miedo que se prendieran los cables de luz, hasta
habían mandado un policía para controlarnos y evitar que la encendiéramos, pero quien iba a parar a esos chicos que tenían la alegría de demostrar que era la mejor fogata del barrio, y mientras el «cana» iba para un lado le tirábamos kerosene por otro y de repente ahí nomás la prendimos, no solamente nosotros sino todos los vecinos que estaban aplaudíamos y gritábamos por el logro. Terminó la fiesta cuando ya todo era brasas, con los famosos choripanes, y papas en las cenizas.

Considero que Boedo es un gran Barrio, y lo que voy a contar es con todo respeto a los hinchas y vecinos, y comprendan que si escribo es por que soy parte de Boedo y lo tengo
en mi corazón, pero… Era la época donde la sangre hervía en los jóvenes y junto con otros 10 ó 15 hinchas (entre ellos Enrique, Ronco…) en Cochabamba y Boedo cerca de Capusta, en la vereda de Robercó, enfrente de Savoia, (y más y más recuerdos) nos juntábamos en un camión para ir a ver a Boca, con banderas, bombos y paraguas. A pesar de ser simpatizantes de otro club (CABJ) nos respetaban, pasaban y esbozaban una sonrisa o alguna que otra cargada que iba y venía de los vecinos. Pero siempre con respeto.

El Manto Sagrado en Technicolor, era «la película» que fuimos a ver al Los Andes con mis padres y mi hermana, también el Halcón y la Flecha y tantas otras, pero no terminaba ahí, cuando salíamos del cine pasábamos por Sol Di Napoli, (que pizza señor !!) y luego… nos cruzábamos y terminábamos comiendo ese helado interminable de Savoia.

Atentamente

Alberto