-queremos buenos aires- invita a tratar el Nuevo Código Urbanístico

El martes 6 diciembre 2016, a las 17:30 h., la organización «queremos buenos aires», alternativa para el Área Metropolitana en emergencia, te invita a tratar «(lo que sabemos del) nuevo Código Urbanístico», un encuentro para acordar acciones conjuntas, en Uriburu 1022 – piso 3º (sede de la Comuna 2).

A veinte (20) años de la sanción de la Constitución de la Ciudad

A dieciséis (16) años de la sanción del CPU actual -Ley N° 449-

A diez (10) años de la disolución de la real Comisión Asesora Permanente Honoraria

A siete (7) años de la sanción del Plan Urbano Ambiental -Ley N° 2930-

Antecedentes del PUA, del CoPUA y del CPU en el análisis del tratamiento del nuevo Código Urbanístico

Si faltaba un ingrediente para completar la conmemoración de los veinte (20) años de la sanción de la Constitución de la Ciudad, el tratamiento del nuevo Código Urbanístico («morfológico»), próximo a remitirse a la Legislatura, nos da la oportunidad de hacer un breve balance de la continuidad de lo actuado en este aspecto a través de las administraciones transcurridas, habida cuenta del no cumplimiento del deber de instrumentar «un proceso de ordenamiento territorial y ambiental participativo y permanente…» como lo indica su art. 27°.

Teniendo como predecesor el CPU elaborado por la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y puesto en vigencia por un Decreto Ordenanza del Intendente de la Dictadura, debemos tener en cuenta que la ley N° 449 aprobada por la Legislatura en agosto de 2000, lo fue en el marco de la vergonzosa aprobación de 144 leyes en 48 horas, hecho generado para poder aprovechar la mayoría circunstancial del partido gobernante ante el inminente cambio en la Legislatura porteña y la pronta asunción de Aníbal Ibarra como nuevo Jefe de Gobierno.

La sanción de este Código había sido rechazada por abrumadora mayoría en la correspondiente Audiencia Pública (desarrollada entre el 8 y el 15 de junio de 1999) que resultó ser, por la cantidad y calidad de sus participantes, la más importante de todas las realizadas por la Legislatura de la Ciudad. Las entidades miembros de la Asamblea Permanente por los Espacios Verdes Urbanos –APEVU– (Amigos Parque Rivadavia, Voluntarios de Parque Centenario y Amigos del Lago de Palermo entre otras) tuvieron a su cargo intervenciones que lograron una importante repercusión entre los asistentes y en los medios de prensa. 

También intervinieron numerosas entidades y profesionales a título personal reflejando una opinión mayoritariamente contraria a la propuesta de la Secretaría de Planeamiento Urbano y Medio Ambiente del GCBA y de la Sociedad Central de Arquitectos.

Actuación de la Comisión Asesora Permanente Honoraria del Consejo del Plan Urbano Ambiental -ComAPH del CoPUA-

Según el art. 6° de la Ley N° 71, » El Consejo del Plan Urbano Ambiental garantizará el carácter transdisciplinario establecerá un sistema. Realizará convocatoria pública a las entidades académicas, profesionales y comunitarias dentro de los treinta (30) días de integrado, y constituye una Comisión Asesora permanente honoraria, con aquéllas de acreditada trayectoria y representatividad reconocida en la defensa del desarrollo sostenible, en cumplimiento del Artículo 29º de la Constitución de la Ciudad. La Comisión participará de la elaboración, revisión, actualización y seguimiento del Plan Urbano Ambiental, o de sus instrumentos vinculados«.

Integrada por aproximadamente ochenta (80) ONGs y asociaciones vecinales ambientalistas funcionó una verdadera Comisión Asesora Permanente Honoraria –ComAPH– que produjo resultados y propuestas para la elaboración del Plan Urbano Ambiental entre 2000 y 2006, a pesar de la manifiesta oposición del CoPUA y del Jefe de Gobierno de la Ciudad (la documentación al respecto está disponible en el libro de mi autoría «Palermo, Amigos del Lago y después«).

Al respecto, transcribo fragmentos de una nota publicada en el diario Clarín el 9 de mayo de 2006:
Respuesta a los consejeros del CoPUA
…La ComAPH tuvo que auto convocarse a mediados de 2000, obtener su reconocimiento institucional, darse su propio reglamento interno, conseguir un espacio para reunirse, fondos propios para lo indispensable y exigir el cumplimiento de las relaciones establecidas por la Ley Nº 71, con el Consejo del Plan Urbano Ambiental [CoPUA].
La ComAPH produjo sus señalamientos, analizó cada uno de los documentos presentados por el Ejecutivo, propuso modificaciones de contenidos y objetó los
vicios de procedimientos; controló y denunció la mala praxis; actuó judicialmente y obtuvo el amparo solicitado por inconstitucionalidad en el proceso de elaboración del PUA.

La «carpeta de proyectos» enviada a la Legislatura como proyecto de ley de PUA, fue desarrollada por funcionarios de la Secretaría de Planeamiento Urbano del GCBA y sus asesores nacionales y extranjeros (FADU/UBA, CPAU, APUR/Francia, etc.) sin la participación fijada por la Ley Nº 71.

El proyecto enviado no respetó la vigencia del artículo 1º de la Constitución de la CBA que fija la «democracia participativa» como forma de gobierno; ni el artículo 27 que determina que debe organizarse «un proceso de ordenamiento territorial y ambiental participativo y permanente»; ni tampoco la esencia del artículo 29 que define «…un Plan Urbano Ambiental elaborado con participación transdisciplinaria de las entidades académicas, profesionales y comunitarias».

… Los reclamos, efectivizados en numerosas notas registradas en la Mesa General de Entradas del GCBA bajo los Expedientes Nº 42.025/2000 y Nº 65.693/2002, dirigidos al Jefe de Gobierno, jamás fueron respondidos.

… nunca hubo informe de la ComAPH como «órgano involucrado» en el proceso de elaboración del proyecto (art. 90 de la Constitución de la CBA). La Legislatura, por dos períodos sucesivos, no trató el proyecto de ley por tener la imposición de una medida judicial precautoria por inconstitucionalidad.

Se trata de recurrentes vicios en el proceso participativo que se reiteran hoy al digitarse a una nueva ComAPH -desconociendo a la vigente por Ley Nº 71 desde 1999- mediante las Resoluciones Nº 749 y 1662 SIyP-05 (x), que impiden el funcionamiento independiente y democrático de las ONGs participantes.
…(firman)
Planif. Urb y Reg. Marta Dodero – FUNDACIÓN PODER CIUDADANO
Planif. Urb y Reg. Vinchy Barreto – ASOCIACIÓN VECINAL INTERBARRIOS»EN DEFENSA DEL SUR».
Arqta. Jassy Braun – FUNDACIÓN TIAU-Taller de Investigación y Acción Urbana
Arq. Osvaldo Guerrica Echevarría – ASOCIACIÓN AMIGOS DEL LAGO DE PALERMO

(x) Las resoluciones Nº 749 y 1662 SIyP-05 firmadas por el entonces Secretario de Infraestructura y Planeamiento del GCBA, Ctdor. Roberto Feletti (hoy Diputado Nacional) fijaban como únicos integrantes de la ComAPH a entidades corporativas como la SCA, el CPAU, el CAI, la FADU y otras, todas con contratos vigentes con el Gobierno de la Ciudad. Para que participe la plebe, creaban otro organismo llamado Foro Participativo Permanente que sólo se reuniría fragmentado y cuando fuera citado por el CoPUA.

Aprobación del Plan Urbano Ambiental

Posteriormente, en el mismo año 2006, el PE presentó a la Legislatura un proyecto de Plan Urbano Ambiental lamentable, que hablaba literalmente del «gerenciamiento» y «promoción» de «la participación de la iniciativa privada en la gestión urbanística».

A pesar de haberse aprobado a libro cerrado en primera lectura (con la mitad de los diputados recién ingresados), posteriormente y previo a la segunda lectura, la Comisión de Planeamiento Urbano abrió el debate y las entidades vecinales tuvimos oportunidad de corregir las propuestas más groseras, quedando finalmente sancionada la Ley N° 2930.

La actual ComAPH y las posibilidades de «participación»

Desde entonces, la ComAPH ha funcionado esporádicamente como consejera corporativa del CoPUA y el Foro Participativo Permanente (que no fue nunca ni Foro, ni Participativo ni Permanente) que no funcionó durante diez (10) años, ahora está dando charlas esporádicas en las que se vierte alguna información a los presentes sobre lo que considere conveniente el CoPUA o algún otro organismo competente del Poder Ejecutivo.

En este marco (único existente), hemos sido invitados a amables charlas en el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte del GCBA, para enterarnos de los «avances» producidos en la elaboración del nuevo Código Urbanístico.

A partir de ahí, mis muy sintéticas opiniones sobre lo que nos dieron a conocer, obviamente muy elemental, pero lo suficiente como para poder afirmar lo siguiente:

– Vamos a una mayor compactación de lo lo edificado con lo edificable, vía igualación de alturas y volúmenes de lo construido con lo a construir. La mayor compactación de la masa edificable/edificada significará peores condiciones de habitabilidad para los ocupantes de viviendas o lugares de trabajo (departamentos y/o oficinas con poca ventilación y con menos iluminación natural).

– No hay criterios ambientales (no fueron tomados en cuenta) en la elaboración de las nuevas normas. Por ejemplo, la APrA -Agencia de Protección Ambiental del GCBA- no ha tomado intervención.

– No hay criterios especiales para áreas inundables o sea que sigue sin haberlo a pesar de los desastres ocurridos.

– No hay previsión acerca de nuevos espacios verdes; no dice de dónde sacarlos. Sólo hay una mención al Plan Bs As Verde, una sanata sin pies ni cabeza presentada por el Gabinete porteño en la RECS a mediados de 2014. Hace pocos semanas el J de G presentó otro mamarracho de diferentes características (por ej. considera como nuevo espacios verde a un tramo de autopista a desactivar), pero ni siquiera está mencionado.

– No hay previsión acerca de la instrumentación de la Evaluación Ambiental Estratégica de lo que sucedería con la aplicación del nuevo Código Urbanístico. En el proyecto de ley que se envíe a la Legislatura debería estar incluida esa evaluación.

No hay previsión acerca de la capacidad de carga de cada manzana en cuanto a infraestructura y servicios (electricidad, gas, agua y cloaca) y con estos datos y otros se establezca que densidad habitacional tiene que tener, es decir, si esta excedida, tiene la que le corresponde o como recuperar suelo absorbente faltante (corazón de manzana verde absorbente) (José Gruñeiro).

Con respecto a estos ítems, hay varias propuestas presentadas por ONGs y redes vecinales que han sido elaboradas como proyectos de ley de modificación al actual CPU y presentadas formalmente en la Legislatura.

Constitución de la CABA. Art. 24
Código Urbanístico

El Código Urbanístico reemplazará al Código de Planeamiento Urbano y tendrá por objetivo guiar la conformación de la ciudad, incluyendo tanto los espacios públicos como los espacios privados y las edificaciones que en los mismos se desarrollen, considerando tanto las dimensiones ambientales, morfológicas y funcionales de la ciudad en su totalidad, como las particularidades de sus diversas zonas, barrios y sectores.

Con respecto al tejido edilicio parcelario se otorgará especial importancia a los criterios morfológicos y a los de admisibilidad de usos, que contemplen a la manzana y a la cuadra como unidades primarias de configuración del tejido urbano, toda vez que se las aprecie como aspectos deseables de los sectores consolidados.

La normativa morfológica deberá reconocer las características diferenciales de cada zona urbana según sus rasgos locales específicos.

Los espacios no edificables deberán tener en cuenta sus características de permeabilidad en vista de las variables referentes a los escurrimientos pluviales y los consecuentes riesgos de anegabilidad.

Se reconocerán los sectores, edificios, paisajes y otros elementos urbanos de valor patrimonial, mediante su caracterización, regulación y gestión en forma integrada con las Propuestas Territoriales e Instrumentales. Dado que los objetivos de preservación del actual Código de Planeamiento Urbano se reconocen no sólo en las Áreas de Protección Histórica sino también en los distritos caracterizados como «Urbanizaciones Determinadas» y «Arquitectura Especial», se considera apropiado que en la elaboración del futuro Código Urbanístico se revisen estas distinciones a fin de eliminar incongruencias y formular una orientación unificada para todos los sectores urbanos que ameriten medidas especiales de protección.

Asimismo se deberá mantener la correspondencia entre población residente y usuaria, y la disponibilidad de infraestructura de servicios básicos.

Se incorporarán a los criterios de conformación urbana, aquellos derivados de las estrategias de adaptación al cambio climático global, considerando principalmente la vulnerabilidad de la ciudad a dicho fenómeno.

En los casos de actividades potencialmente molestas, se considerarán sus riesgos en función de la acumulación de usos similares en la misma zona.

Con respecto al espacio público se debe considerar el conjunto de disposiciones referentes a la morfología, los componentes, las actividades y las formas de uso de los espacios de superficie y aéreos que lo conformen. Se deberá considerar al espacio público, como una unidad de diseño que engloba a todos sus componentes y que debe ser que debe ser valorada por su calidad paisajística.

El paisaje urbano se debe considerar a partir de una visión integrada de sus facetas materiales y simbólicas, concibiéndolo como producto de la interacción dinámica de sus componentes naturales (tal como el relieve, la hidrología, la flora y la fauna) y sus componentes antrópicos (trazado urbano, tejido edilicio, infraestructuras, patrimonio histórico y monumen tal, etcétera.).

Asimismo, deberá considerarse al espacio público como una unidad funcional, a efectos de ob servar criterios de compatibilidad entre las activida des que en él se desarrollan.

                                    Osvaldo GE
                                    25 noviembre 2016

Arq Osvaldo Guerrica Echevarría

Arq Osvaldo Guerrica Echevarría

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