Avenida de Mayo por Matilde Arias

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Avenida de Mayo, la calle más ancha de la Reina del Plata, pensada y construída como boulevard, nació como consecuencia del espíritu progresista que existió en la Argentina de finales del XIX.

Fue el 8 de Julio de 1894, el día que una procesión de quinientas antorchas marcaron la apertura de «La Avenida», como se la comenzó a denominar, y de allí en adelante miles de arquitectos, albañiles y artesanos italianos, ingleses y franceses comenzaron a perfilar lo que sería la primer gran fachada a nivel urbano de la ciudad de Buenos Aires.

Avenida de Mayo, quisieron que te parecieras a los Campos Elíseos de París, y así hirieron tu joven pasado, más de diez años fueron necesarios para que las diez cuadras involucradas en el proyecto se cubrieran de lujosos hoteles, confiterías y cafés, donde se congregó la intelectualidad «porteña».

Avenida de Mayo, te cobraste tres arcadas del Cabildo, te olvidaste de la historia, pero valía la pena, bordeada de añosos árboles y enmarcada por sofisticados y lujosos edificios de estilo neoclásico, eclécticos y art noveau, finamente ornamentados y elegantemente decorados. Por sus aceras caminaron diversos personajes como Federico García Lorca, Carlos Gardel, Nijinsky, Jorge Luis Borges, José Ortega y Gasset, Giaccomo Puccini, la Infanta Isabel de España, Albert Einstein, Arthur Rubenstein, Josephine Baker, Claudio Sánchez Albornoz y otros miles de personajes mundiales del arte, la cultura y la política.

Todo fue calculado, hasta el espacio que ocuparon las mesas en la vereda de los elegantes bares, uno de ellos el Tortoni, ubicadas sobre el borde de la vereda y en ellas sus visitantes mirando hacia los edificios, quedando así un espacio entre el bar y las mesas por donde desfilaban los transeúntes.

Avenida de Mayo, hoy, solo quedan las fachadas que muestran el esplendor cultural y económico de una Argentina muy distinta de la actual, hoy el presente se cobra las tres arcadas que le quitaste al cabildo,

La Avenida que fue el el primer boulevard de la ciudad de Buenos Aires con los frentes más imponentes y representativos, es hoy una imagen donde se mezclan lo ecléctico con nuevos edificios sin ninguna relación ni respeto por el patrimonio arquitectónico.

Matilde Arias
para www.barriada.com.ar