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Villa Talar
Un aporte sobre los orígenes y primeros años de un barrio casi
desaparecido de Buenos Aires
por
Marcelo J. Bourdeu

Envío
IV
El año
20
Inevitablemente, los viejos recortes que permiten
estas notas se van agotando. Se van además espaciando, lo que
lamentablemente obliga a saltear meses y hasta años completos. Quizás este
incompleto material pueda ser tomado por alguien amante de la pequeña
historia y servir para completar episodios, llenar un vacío o redondear una
anécdota. Desde luego, para ese alguien, el material queda disponible
cuando finalicen estos módicos envíos que generosamente acoge Barriada.
Volviendo
al pasado, pienso que Asociaciones como la de fomento de Villa Talar debían
resultar muy poco simpáticas para determinados funcionarios porque para
peticionar e insistir eran realmente incansables...
"La Nación" del día de Reyes de 1920 recoge otra larga de lista de
demandas y gestiones talarenses. Esta lista incluía:
a) que se continuara con la instalación de lámparas eléctricas en Av.
Tres Cruces, Nazca, Lacar, Pedro Morán, Navarro, Nueva York y Av. Nacional
y que se aumentara el servicio existente en la Av. San Martín en la
intersección de las calles Nueva York, Asunción, Morán, Lacar, Navarro y
Tres Cruces.
b) "Debiendo empezar en breve tiempo la construcción del adoquinado en
las calles de Lacar y Nazca, se ha pedido a la intendencia municipal que
llame a licitación para el afirmado de la Av. Nacional y de las calles
Morán y Helguera".
c) gestiones para que la municipalidad estableciera en Villa Talar "una
plaza de ejercicios físicos" y construyese jardines en los triángulos
resultantes del trazado de las calles.
d) se pedía además la instalación de un bebedero en la Av. San Martín,
entre la Av. Nacional y Tres Cruces.
e) finalmente, se anunciaba se había gestionado ante la empresa de
tranvías Anglo-Argentina para que el último coche de la línea 86 partiese
de Rivadavia y José María Moreno después de la llegada del último tren
subterráneo (Aquí declaro cierta perplejidad: el 86 que conocí corría desde
un extremo en Gualeguaychú entre Asunción y Habana hasta otro en Corrientes
y Maipú, sin tocar jamás Flores. ¿Se tratará de un error de impresión del
diario o el 86 tenía entonces otro recorrido? ¿Alguien puede aclarar la
cuestión?).
El domingo 25 de enero la Asociación efectuó un reparto de "una cantidad
considerable" de juguetes entre los niños de la Villa ("La Ráfaga",
2/2/1920) y "La Nación" del 18 de abril refleja la insistencia de la
A.F.V.T. para que se efectuasen los trabajos de iluminación y construcción
arriba mencionados así como para que se apresurasen las obras de adoquinado
de Lacar y Nazca. "La Nación" informa, asimismo, que la Asociación "trata
de aunar ideas con sus similares de la zona oeste, para protestar por el
aumento de las tarifas implantado por la compañía de tranvías Lacroze".
Ya en mayo, los festejos de las fiestas patrias ocuparon un lugar
importante en la vida comunitaria, como era entonces común en todo el país.
Más acá en el tiempo, los "mayorcitos" (como el que transcribe estas
noticias) recordarán la relevancia que tenía la Semana de Mayo y no
solamente en la vida escolar, sino en toda la población en general. Es
cierto que la vida era entonces más sencilla. Es verdad también que -en
última instancia- importa más el fondo que las formas, ya que estas pueden
ser sólo una cáscara vacía. ¡Pero qué importancia tienen las formas para
preservar el fondo! Hemos aceptado tantos cambios formales que los
muy jóvenes ni siquiera saben bien que hay en el fondo, qué se celebra, qué
se recuerda y qué importancia tiene para el hoy y para el mañana lo que
ayer ocurrió. Parecería que San Martín, los próceres de Mayo, Sarmiento,
fueron señores que actuaron sólo para que hoy tengamos un fin de semana
largo...
En cambio, el 25 de mayo de 1920 fue festejado en Villa Talar de una
forma que hoy parece insólita. Más aún si recordamos que no hablamos de la
Plaza de Mayo, ni de alguna importante capital de provincia sino,
modestamente, de un barrio porteño que estaba, en "tranway", a bastante más
de una hora del centro porteño.
A las 7 de la mañana una banda ejecutó una diana de gloria y hubo salva
de bombas de estruendo. A las 10 una "conferencia patriótica" a cargo del
Sr. Leopoldo Matta -distinguido y activo vecino- y los niños de las
escuelas cantaron el Himno Nacional en la esquina de Lacar y Nazca. A las
14 hubo juegos populares: carreras de embolsados, de tres piernas (parejas
donde cada integrante tenía una pierna atada a una de su compañero),
cinchadas, concurso de saltos, etc., todo con premios para los ganadores. A
las 20, cine al aire libre para todo el mundo en la misma esquina de Lacar
y Nazca. Al finalizar, la banda tocó Retreta ("El Progreso" y "La Prensa"
del 26 de mayo).
Creo que al repasar el programa que antecede es inevitable experimentar
dos cosas. Una es incredulidad: hoy, sería necesaria una copa mundial de
fútbol para festejar de modo comparable... La otra sensación es la de
aparente ingenuidad en estos actos. Pero, personalmente, lejos de sentir
esto último desde la presunta superioridad de nuestro siglo XXI, lo hago
lamentando que seamos hoy tanto más lúcidos pero tanto menos aptos para
terminar de construir nuestro país. Por supuesto, "mea culpa" también.
La primavera trajo buenas noticias. Finalmente estaba a la firma
del Intendente el proyecto (¡y el presupuesto!) para colocar 160 faroles a
alcohol a complementar con luz eléctrica donde hubiese cables. Esto lo
anunciaban "La Nación" y "El Oeste" del 25 de septiembre de 1920 y la
imagen muestra la nota de este último medio. El Talar estaba empezando a
dejar de ser un barrio plateado solamente por la luna...
El progreso en general era el objetivo de la Asociación de Fomento
y era procurado por todos los medios posibles. Cuando llegaba era
lógicamente bienvenido. Pero existía ya en la ciudad y en la Villa una
conciencia -aunque fuese en forma incipiente e inconstante- acerca de que
ese progreso debía ser pagado con buen criterio. El concepto de ecología
como lo conocemos hoy no existía entonces. Sin embargo se sabía que "lo
verde", los terrenos abiertos y la masa arbórea que eran -y
fundamentalmente siguen siendo- una de las características más ricas y
relevantes de esas "Villas" del noroeste porteño, debían ser en lo posible
preservadas.
Según nuestras fuentes, fue el Intendente Municipal Dn. José Luis
Cantilo el impulsor de la creación en el Talar de una entidad conservadora
de la naturaleza.
Esto ocurrió durante su primera intendencia, entre noviembre de
1919 y octubre de 1921 (cuarenta años después se le rendiría homenaje dando
su nombre a la vieja calle Lacar en toda su extensión). Así, en Villa
Talar, se constituyó una "comisión de damas protectoras de árboles y
plantas".
Todo indica que, más allá de su importancia intrínseca, la creación de
esa comisión fue un acontecimiento relevante ya que para oficializar su
constitución el propio Intendente Municipal visitó Villa Talar el domingo 3
de octubre de 1920.
Como no podía ser menos en esos años ceremoniosos se le ofreció una
recepción que incluyó discursos del presidente de la A.F.V.T. dando la
bienvenida al Dr. Cantilo y de respuesta del mismo Intendente quien se
extendió sobre la labor benéfica de las sociedades vecinales en general y
de las comisiones de damas como la creada. En el momento del "lunch"
hablaron también la secretaria general de la flamante comisión, Sra. María
Luisa F. de Matta y el concejal José A. Amuchástegui. Hubo banda de música
y números de canto y piano, aunque, lamentablemente, no se indica en que
edificio ocurrió todo esto, ya que es seguro que no fue al aire libre dado
que se menciona el mal tiempo reinante.
Integraron esta comisión protectora de árboles y plantas de Villa Talar
las siguientes señoras: Presidenta: María D. de Vergara; vicepresidenta
1a.: Sara Carreiras; vicepresidenta 2a.: Magdalena R. de Pita, secretaria
general: la ya mencionada Sra. de Matta; secretaria de actas: Juana
Bordenave; prosecretaria: Catalina N. de Müller; tesorera: Emma B. Bourdeu;
protesorera: Clotilde Charpentier; vocales: Amalia Daneri, María N. B. de
Bernabó, Honoria Charpentier, María E. de Gorbea, Zulema Anabia, Catalina
C. de Polti, Martha E. Bourdeu, Lorenzina R. de Daglio, María Luisa
Bordenave, Margarita N. de Torres, Teresa Causa, Lili B. de Oger, Graciana
Lartirigoyen, Helena L. de Bourdeu, Francisca Estela, María P. de López y
Amalia Toppi entre otras. Todos los datos sobre esta comisión han sido
tomados de los siguientes medios de ese mes de octubre: "Última Hora" del
día 1°, "La Época" y "La Prensa" del 4, "La Prensa" del 5, "El Oeste" del
10 -que se reproduce- y "El Progreso" del día 21.
Cerramos esta sintética crónica de 1920 mencionando que en
noviembre, "La Nación", informó que la A.F.V.T. había conseguido
"nuevamente" (sic) que se llamase a licitación para el empedrado de Lacar,
desde Av. San Martín a Nazca y del de ésta última desde Tres Cruces hasta
Av. América. Además, que la Asociación "...ha conseguido la apertura de la
calle Tres Cruces a la altura de las vías del ferrocarril de la Compañía de
Buenos Aires", es decir de Beiró y las vías del ex Urquiza.
Así, muy de a poco, el Talar se modernizaba.
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