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30/04/2011 Néstor
Camilloni Julio Camilloni
Hola, descubrí esta página y me puse a ver que personajes habían en el
barrio que nací (Villa. Santa Rita), vi que faltaba en personaje (mi Tío)
llamado JULIO CAMILLONI, poeta, escritor de muchos tangos conocidos: La
última, A mis manos, Tengo un amigo, Mensajera, y la canción infantil unas
de las más cantadas a todos cuando eramos chicos: Pinocho; supo en ser amigo
personal y compuso temas en conjunto con A: GOBBI, con el bandonionista
Demarco, con Antonio Blanco, amigo y compuso emas con Pugliese, la última
fue grabada con Troilo, y fue el ganador del Festival de la canción del año
1969 con el tango Hasta el último tren, le gana a Balada para un loco de
Piazzola y Ferrer, y tiene un pequeño libro (recopilado por la Sra Nélida
Roucheto) llamado Con o sin música.es una breve historia del que creo fue un
Poeta de ley y lamentablemente olvidado o no reconocido. Vaya éste mi
tributo. Gracias.
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15/09/2008 Miguel Leski
Mis recuerdos del barrio Villa Santa Rita
Pido ante todo disculpas porque en el siguiente relato puede haber algunas
imprecisiones del barrio Santa Rita.
Trataré, en lo posible, de ser objetivo. Quizás algunas menciones no
correspondan exactamente al barrio y tal vez incluyan algunos barrios vecinos,
pero creo que vale la pena mencionarlos.
Sobre la avenida Nazca, vereda par, entre César Díaz y Remedios de Escalada
De San Martín existe un aserradero. Parece que sobre las vías del tranvía que
circulaba por Nazca también entraban algunos, probablemente con maderas. como
resabio de ello está en el adoquín del portón de entrada las sendas o huellas de
las vías y mirando hacia adentro también. justo enfrente, había un local
que se llamaba La Cabaña del Tío Tom.
Era el primer comercio de autoservicio de almacén que fue todo un evento para la
época y que fue el precursor del supermercado actual.
En la manzana de Terrada, Remedios de Escalada de San Martín, Luis Beláustegui y
Condarco funcionó durante años la fábrica de Cigarrillos Particulares. La sirena
de entrada y salida era característica y el aroma a tabaco se olía en algunos
días donde las condiciones atmosféricas lo permitían a considerables distancias.
En la escuela República de Méjico, sobre la calle Juan Agustín García, entre
Terrada y Condarco, hay un fresco realizado por un prestigioso pintor, no
recuerdo cual, pero puede ser Berni Castagnino o Raúl Soldi.
Justo a la vuelta, en la calle Terrada entre Juan Agustín García y Elpidio
González, que antes se llamaba Indio, vivió el músico y compositor Mariano Mores
y allí se habría inspirado para escribir el tango Cuartito Azul.
En los pasajes que están entre Juan Agustín García, Cuenca , Elpidio González y
Helguera, vivió el músico Bubi Lavecchia y también un pariente del también
músico Alvino Vardaro.
Muy cerca del barrio, aunque no precisamente en el mismo sino en el denominado
barrio de los artistas en las cercanías de Nogoyá y Avenida San Martín, dicen
que vivió por un tiempo el escritor Julio Cortázar.
Hay un pasaje, creo que se llama Dantas, que nace en Cuenca al 1900, que entre
Cuenca y Campana tiene características arquitectónicas que fueron destacadas
entre los pasajes con patrimonio histórico y cultural de la Ciudad de Buenos
Aires.
En la calle Cuenca, entre Jonte y Lascano, había hace algunos años un local de
librería atendido por los padres del célebre violinista argentino Rubén
González, actualmente radicado en Europa.
En el club Imperio Juniors en la calle César Díaz 3046, se construyó, gracias al
espíritu visionario de algunos, una pileta semi olímpica, allá por la década del
sesenta.
Todos los chicos del barrio íbamos ahí y pasábamos horas enteras allí, no era
climatizada y había que adaptarse a las inclemencias de la temperatura en
aquellos años. Fue una obra de gran trascendencia para la época y que aún brinda
a los vecinos una función deportiva y social de enorme importancia, a mi
entender, acorde a los cambios que padeció la sociedad argentina desde aquellos
años hasta hoy en día.
En la calle Bolivia entre Juan Agustín García y San Blas, existió en una casa
con un terreno, adelante, un barco de verdad, de medianas dimensiones, acorde al
tamaño del terreno durante muchos años. Si alguien tiene alguna foto de ese
barco sería interesante que la pueda aportar.
En la calle Condarco y Camarones existe un café bar que figura entre los cafés
notables de la ciudad.
Es de recordar también que, en la calle San Blas entre Bahía Blanca y Chivilcoy,
allá por la primera mitad de la década del sesenta, vereda impar, en la mitad de
cuadra, hubo un derrumbe de un edificio donde murieron muchas personas.
La calle Chivilcoy o Mercedes, no recuerdo cuál precisamente, iba a llamarse o
se llamó por un corto tiempo Ramón Carrillo, pero por ésos destinos a veces
fatídicos que sufrió nuestro país volvió a su nombre anterior.
También quisiera rendir un merecido recuerdo al Hospital Israelita o Ezrah, que
en hebreo significa dónde pasaron profesionales de primer nivel, profesional,
entre otros Moisés Polak en anatomía patológica, Eliseo Rosenvasser en
obstetricia, la Doctora Satanosky y Brodsky en oftalmología entre otros.
En la esquina de Juan B Justo y Nazca existe un banco, que por la década del
setenta se intentó violar el tesoro a través de un acceso del túnel entubado del
Arroyo Maldonado. Fracasó, pero recuerdo que en el diario Clarín de la época,
junto a la noticia del hecho el banco, hizo una publicidad enfatizando la
seguridad para sus clientes.
Los cines del barrio ya desparecidos Sol de Mayo, sobre la avenida Nazca, vereda
impar, casi esquina Jonte, sobre la avenida Gaona entre Condardo y Bolivia y
otro, entre Nazca casi esquina Argerich, sobre Artigas, casi esquina Alejandro
Magariños Cervantes, vereda par, en el patio de la Escuela Santa Rita, Camarones
entre Llavallol y Concordia.
En el barrio existían varias bodegas ya que en ésa época el vino venía de la
zona de Cuyo en camiones tipo cisternas y con bombas se almacenaban allí. Es de
recordar las bodegas El Marinero y La Pradera en Camarones entre Argerich y
Helguera, y otra en César Díaz entre Helguera y Cuenca y otra en Llavallol casi
Juan Agustín García.
Era inconfundible el olor a vino cuando las bombas desagotaban el vino desde el
camión hacia las bodegas y algo se desparramaba por la vereda, el vino circulaba
por las zanjas con un olor inconfundible. Esta actividad tuvo un auge tan
importante que en la manzana comprendida por Camarones Argerich San Blas y
Helguera hay todavía, en el medio de la misma, un edificio que fue
exclusivamente destinado por las bodegas El Marinero para guardar el vino, con
laboratorios para análisis enológicos hoy totalmente desactivado.
No quisiera terminar éste relato antes de rendir un emocionado homenaje a la
memoria de mi padre, don Carlos Leski, que junto a mi madre y mis abuelos
maternos llegaron al barrio allá por 1950 y se afincaron en la casa de la calle
Camarones 3019, después de haber padecido las penurias de la segunda guerra
mundial en Europa. Aquí encontraron paz y trabajo. Y por último, no
quisiera dejar éste relato sin mencionar, aunque no está específicamente en el
barrio Santa Rita sino en villa del Parque, a la clínica oftalmológica de Nazca
3212, Centro Oftalmológico Metropolitano, que está a nivel de su calidad entre
las mejores de la Argentina y quizás del mundo.
Alberto Einstein y el Barrio Santa Rita.
En la calle Luis Viale entre Nazca y Terrada, durante su visita a la
Argentina, estuvo el científico Alberto Einstein, en un laboratorio que lo
recuerda con su nombre que es CIMAE (Centro de Investigaciones Médicas Alberto
Einstein). Se dedica a realizar análisis clínicos y además tareas de
investigación científica.
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