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21/08/2011 Aldo Angrigiani FUTBOL CALLEJERO

Después de bastante tiempo vuelvo a comunicarme con usted. Aunque con demoras, cumplo en remitirle una de las páginas que integran recuerdos.mivillaortuzar.com.ar: Fútbol callejero. Días pasado actualicé ampliando mi primera web sobre el barrio, mivillaortuzar.com.ar y ahora modificaré recuerdos. En ella tendré la satisfacción de incluir varios cuentos de Mario Angel Albasini, un escritor que vivió en Villa Ortúzar.

Un cordial saludo 
                        Aldo 

Fútbol Callejero

Entre los recuerdos de aquellos que fuimos chicos por los años 30/40, siempre afloran los vinculados al juego que tenía nuestras preferencias: el fútbol.
 
La calle Plaza, entre Triunvirato y Fraga, fue el lugar donde lo jugué de niño. Era una calle con modestas casas tipo “chorizo”, aldabas metálicas en sus puertas casi nunca cerradas, jardines con olor a jazmines al frente y veredas irregulares bordeadas por filas de ya añosos paraísos. Su escaso tránsito la hacía ideal como canchita.
 
Baldosas o algunas remeras en la mitad de la calle servían de postes. El travesaño , imaginario, era causa de más de una discusión. Sin “referí”, las diferencias en los fallos se resolvían, generalmente, con un “pique”.
 
Jugado con zapatillas viejas, muchas veces atadas con hilo sisal para que no se "piantara" en la primer bolea, camiseta o cuero para diferenciarnos, sin "orsai” y con “augol” cuando la pelota entraba en alguna casa. Habitualmente nuestros partidos duraban hasta llegar a un número acordado de goles o cuando la llamada imperiosa de una madre lo terminaba.
 
Si podíamos comprarla, jugábamos con una pelota de goma “Pulpo” de 20 centavos. De lo contrario la reemplazábamos por una artesanal de trapo, comprimiendo fuertemente recortes de tela dándole una forma de esfera y, posteriormente, se introducía en una media de mujer en desuso.
 
Los dos mejores jugadores elegían los integrantes de sus equipos, optando de a uno y alternadamente. Comenzaba el ganador en el revoleo de una moneda, una figurita u otras a veces yendo al encuentro uno del otro, juntando al caminar el talón de una zapatilla con la punta de la otra. El que pisaba el calzado del rival obtenía el derecho a la primera elección.
 
Sin tácticas ni esquemas intentábamos, con la única limitación de nuestra habilidad, hacer gambetas, túneles, sombreros y "pateando" de “guadaña” para no “puntear” un adoquín. El cordón era una ayuda valiosa para hacer “una pared” y esquivar un rival.
 
En todo barrio hubo un "cortador de pelotas". Yo recuerdo a Genaro (el “tano”), como un hombre que había sorteado la mediana edad,  de estatura un poco mayor que la común, vistiendo siempre un guardapolvo tan gris como su imagen.
 
Era quien llamaba al “autito” de la policía (la "cana") cuando nuestros gritos le molestaban. Aviesamente dejaba la cortina de la cochera, donde guardaba su desvencijado camioncito Ford, unos 20 centímetros levantada para “atrapar” la pelota que llegara ahí por algún descuido. Demás está decir que sólo la volveríamos a ver tajeada.
 
Plaza entre Triunvirato y Fraga ya no es la de aquellos años. Las casas han cambiado las aldabas por los porteros y las puertas están siempre cerradas. La calle es más triste, más gris, más desolada. No hay más gambetas ni baldosas como postes. No existe el bullicio de pequeños, corriendo con una pelota o escondidos atrás de una puerta, atesorando "la de goma" entre las manos, hasta que se vaya "la cana".
 
Están inmóviles en sus casas, solos, absortos, encerrados en sus pensamientos frente una caja iluminada. El fútbol callejero solamente perdura en los recuerdos de aquellos que ya no lo podemos jugar.
 
Y los niños desconocen el goce de jugar fútbol, sin ataduras, sin sistemas, libremente, con la Pulpo de 20 "guitas", y aprendiendo a dominar la pelota jugando, solamente jugando a jugar con ella.

10/07/2011 Paula Morey Historia de la panadería ubicada en 1769

Hola, soy una vecina reciente del barrio. Vivo en la calle 14 de julio desde 2002. Estoy interesada en conocer la historia de la panadería ubicada en Roseti 1769, hoy L'épi boulangerie. Su horno de 1911 está cumpliendo 100 años!!!! Alguien conoció las distintas panaderías a las que esta reliquia de Villa Ortuzar horneó sus panes? Alguien sabe quienes fueron sus primeros dueños? Muchas gracias!!!!! Un placer leer los comentarios de todos!!! 
               Paula 

**** Si alguien tiene alguna información se ruega enviarla a info@barriada.com.ar ****

22/01/2011 Laureano Rodríguez Claro que tengo recuerdos

Me llamo Laureano Rodriguez, (hermano de Julio) alias El Tano, vivi en Giribone 1538 entre Estomba y Heredia.  Entré a esta página buscando no sé que y me atrapó.  

Claro que tengo recuerdos. Todos los negocios que nombran en la página, aunque se olvidaron de el Cine Gran Atlántico (A. Thomas entre Elcano y 14 de Julio), el almacén de Nico, en Giribone y esquina Estomba.  Conocí a los Petruolo, tenían carpintería. Entre mis amigos de la cuadra, Daniel y Claudio, el gallego Horacio y su hermano Jorge, (Alonso), los hermanos Charallo, los Rímolo (el Caco y su hermano), los Di Benedetto (Armando y Gabriel, hinchas de river), los bailes del Sporting donde jugábamos al basquet, era como nuestra segunda casa.  El fútbol en la plaza, los campeonatos en San Roque, en el club conocí a Lito y su hermano Ricardo (Cid), su hermana era algo menor que nosotros, el flaco Nito, los Ganzua, los Marandía etc.   Se acuerdan las fogatas de San Pedro y San Pablo en la esquina de la plaza? (Giribone y Heredia) el Dr. Ferloni, la familia Sande, frente al club, los hermanos Aldo y Roberto (negocio la Chuchi en A Thomas y Heredia).  Hermosa epoca.
Bueno, si alguno lee esto y tiene afinidades, comenten.  A esta altura de la vida (cumplo 60) no es poco vivir estos momentos.
Vamos todavía Villa Ortúzar. Un gran abrazo a todos.
 
Ah, pueden responderme a: rodriguez_laureano@hotmail.com

05/12/2010 Ing. Daniel Guasti Villa Ortuzar Tango

“Villa Ortúzar Tango”
                                         (tango)
Asoma el tímido brillo en las veredas mudas,
y la cálida Luna “atorrando” en Villa Ortúzar.
Y yo acariciando tu alma pura,
caminando como un destino sin fortuna.
Me voy perdiendo por “Elcano” en mi “batifondo “ de locura,
y en la calle las sombras temblorosas de las “tipas”.
Cae la noche y por “Estomba” la luz mortecina,
atrapado en tu sonrisa, recordándote como nunca.
 
Este barrio es un carnaval de casas eclécticas,
y de la más variada arquitectura.
Un pedazo de mundo arrinconado en una esquina,
en nuestra Buenos Aires, que siempre nos cautiva.
Sus jardines son una pequeña sinfonía,
un descaro de belleza explícita.
Y ya estoy por la calle “Heredia”,
pensando en Ti, y en tu dulzura de diosa.
Recuerdo que fue en la parroquia de “San Ambrosio”,
done yo juré por tus manos salvadoras.
 
Este barrio es contundente por su empatía,
como un “fueye” cantando en la noche profunda.
Es todo un júbilo caminarlo sin tristuras,
debajo de una otoñal y atardecida llovizna.
Podrás descubrir las flores mas proféticas,
si es que por la calle “Pampa” te encaminas…
Explotarán en Ti todas las teogonías juntas,
y te olvidarás por un instante de tu insignificancia.
Cierta noche yo adiviné el “chiste” de la “mufa” pícara,
evadirse agazapada por una incierta callejuela.
 
Tan pequeño , y tan inquieto “Villa Ortúzar”,
llevo tu “karma” mordido en mis espaldas.
Las metáforas se me erigirán totémicas,
las verdades acaso, más reales y dignas.
Si yo sin tu presencia tibia soy una víctima,
no se si te merezco, .o si sos mi pesadilla.
Canta el Tango su tenor de sólida “piña”…
en las mansas madrugadas de “Villa Ortúzar”…
Por besar un quieto umbral la Luna se empecina,…
escupiendo entre penumbras,  la última melancolía.


Ing. Daniel H Guasti pisulinoal@yahoo.com.ar

18/09/2010 Micaela Sacchi Casa Sacchi

Hola, les comento que encontré la página haciendo un trabajo para la facultad y me gustó mucho ver fotos del barrio, se las mostré a mi papá y el se acuerda de un montón de lugares y me fue contando un poco. Me sorprende porque yo tengo 19 años y a pesar de que vivo desde que nací en Villa Ortúzar antes era bastante diferente de lo que se ve ahora aunque muchos lugares permanecen. Les cuento, por ahí alguno conoce, yo soy la nieta de Alberto Sacchi, el dueño de la vidrieria ubicada en Alvarez Thomas al 1658, llamada Casa Sacchi, que funciona desde hace muchos años. Bueno era solo eso, espero que sigan subiendo cosas interesantes a la web! Saludos. Mica

26/07/2010 Aldo Angrigiani La Calesita de Triunvirato y Plaza

Desde casa escuchábamos el llamado de las notas del organillo de la calesita,  que repetía con tozudez un par de canciones infantiles. Estuvo durante mucho tiempo en la esquina de Triunvirato y una calle Plaza todavía sin pavimentar.
Era una típica calesita de barrio de esa época, con aviones, autitos, cisnes y caballos fijos,  originariamente impulsada por un resignado equino, con los ojos vendados, que  seguramente  esperó tener una vejez menos monótona y esforzada. La pintura  desteñida y las oscilaciones al subir o bajar, denotaban que nuestra calesita había tenido tiempos mejores.
Al promediar “la vuelta”, el calesitero se ubicaba junto a un poste del que pendía una bocha de madera con una clavija extraíble, la apreciada “sortija”.
Mientras la calesita daba vueltas acercaba la bocha a las manos de los niños y aquel que lograba sacar la “sortija” tenía una vuelta gratis de recompensa. Los más grandes y experimentados, afirmándose con las piernas a los parantes y sacando medio cuerpo fuera de la calesita, pegaban manotazos vigorosos a la bocha, pero el calesitero hacía rápidos movimientos con la mano para evitar que ellos sacaran la sortija que, en cambio, ofrecía suavemente a los más pequeños.
Las calesitas han sufrido el embate del tiempo pero aún permanecen  en las plazas, su último reducto,  fascinando a los pequeños  que, alegremente en ella, siguen dando vueltas y vueltas sin avanzar nunca.

www.fotos.mivillaortuzar.com.ar

www.recuerdos.mivillaortuzar.com.ar

http://www.mivillaortuzar.com.ar/ 

http://www.sudamtexenortuzar.mivillaortuzar.com.ar/  

19/03/2009 Carlos Alberto Santos Respuesta a Mirta Cid

Soy Carlos Alberto Santos, he leído el comentario de MIRTA CID, actualmente en Barcelona y nacida en Villa Ortúzar.

Quiero decirte Mirta, que me da mucha alegría que comentes sobre nuestro barrio, te voy a contar y tal vez te acuerdes que en Charlone entre Estomba y Heredia, a 3 o 4 casas de la esquina de Heredia, sobre la mano de enfrente de nuestra querida plaza, yo ensayaba con un cantante que comenzaba con sus primeros shows y luego se convirtió en un artista cómico, se trata de  Rolo Puente. También te cuento que frecuentaba el Sporting Social Club,  y seguro tu familia compraba en la carnicería de el turco Abud en Heredia y Charlone, o si no de don Francisco, Estomba y Fraga.

Qué tiempos aquellos, alguien comentó la panadería de Rilo y Bomparoli, si habremos comprado pan y facturas como también habremos llevado los lechones o pavos a cocinar en esa panadería, la de enfrente del mástil en la curva de Triunvirato donde nace Stephenson, la marmolería de Marsilli de El Cano y Triunvirato, luego fue la Pindapoy donde trabajó un primo que tal vez conozcas: Horacio Medeot.

Tampoco jamás me olvidaré de la casa Quaranta donde comprábamos nuestros discos de Elvis Presley y luego Los Beatles, la pizzería El Acordeón, Alvarez Thomas y Estomba.

Mirta, que gusto me da poder contarnos cosas del barrio de nuestra infancia, yo ahora vivo en Urquiza y no desestimo poder volver al barrio natal, saludos.
csantos@continental.com.ar

07/03/2009 Bebe Castro Una Joyita

Teresa VizioliHola, esta vez escribo para mandar una joyita, es una foto tomada entre los años 1935  y 1938, no se sabe exactamente, es en la calle Giribone al 1500, detrás de la señora a la derecha se ve la plaza 25 de Agosto; la señora de la foto es Tereza Vizioli, nacida en esa misma cuadra y ya fallecida. La foto la obtuve por gentileza de uno de sus hijos, Eduardo Petuolo, que es mi concuñado, que también nació en Giribone entre Heredia y Estomba y que actualmente vive allí.
Espero que sirva para los nostálgicos del barrio, y me incluyo, por si alguno conoce o conoció a la familia Petruolo ya tienen un dato más, un saludo para para todos.
                   Bebe Castro Giribone entre Estomba y Tronador

01/03/2009 Mirta Cid Bebe Castro

Hola!! sí, realmente es increíble como a través de la Web de Barriada nos comuniquemos desde lugares tan distantes. El lugar donde crecimos, vivimos  infancia, juventud (en casos como el tuyo toda la vida) sigue presente siempre a pesar de la distancia y el tiempo. Las fiestas que organizaba Lito en la terraza de casa, donde cuando podía me colaba para bailar el rock, que él, con paciencia, intentaba enseñarme a bailar. Mi paso por la escuela Mariano Acha es imborrable y uno de los mas felices de mi vida.

En fin todo aquello que no sé si se perdió pero que no dejo de añorar.

01/03/2009 Mirta Cid Carlos Alberto Santos-Heredia 823

Hola Carlos! Por lo que comentas seguramente sos más de la generación de mi hermano, Bill Haley era lo que ponían en el "combinado Ranser" cuando venían sus amigos a casa o bien organizaban un asalto en la terraza de casa. De cualquier manera me alegra mucho saber de la gente que, aunque no  conozca forman parte del barrio de Villa Ortúzar.

Un saludo

22/02/2008 Bebe Castro Convocando a amigos del barrio

Hola Mónica, gracias a la barriada de Villa Ortuzar y a tu invalorable intermedio, el 8-2-09 recibí un correo de Barcelona  de Mirta Cid, confirmándome que era quien yo creía, la hermana de un amigo de la infancia, Lito Cid; te imaginarás los recuerdos barriales que tuvimos en una charla telefónica (Lito no es afecto a la computadora), pero nos acordamos de la pizzería La Mezzeta, por dar solo un ejemplo, y muchas cosas más; gracias a ti, quedamos en encontrarnos y buscar otros amigos de la época, para reunirnos. Con respecto a Mirta, que casualidad, con mi señora tenemos planeado viajar a Barcelona en el mes de Marzo, así que con ella también nos encontraremos. Ahora estamos en contacto chat por medio, como tu habías dicho se volvió a contactar con la Barriada, y encontro mi mail y a partir de ahí todo lo demás.

Un saludo muy afectuoso y muy agradecido de

                   BEBE CASTRO Giribone entre Estomba y Tronador.

bernardomcastro@hotmail.com

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28/12/2008 Bebe Castro Giribone entre Estomba y Tronador

27/07/2008 Mirta Cid Charlone entre Estomba y Tronador

15/02/09 Carlos Alberto Santos Heredia 823

Hola Roberto Raniti, seguramente te conozco pues viví desde 1950 hasta 1972 en Heredia 823, a la vuelta de tu casa, creo que vivías al lado de la casa de Osvaldo Negri, arquero de Racing y de la selección y enfrente de Tucho-Jorge-Miguel- Ana y al lado de Carlos Bravo, me acuerdo que en la esquina de 14 de Julio estaba el almacén de don José y justo en la otra esquina (la de mi casa) el almacén de Don Lorenzo y Doña Rosa y frente a ellos una fiambrería.

Yo soy primo de Mabel y Horacio, creo que nos conocemos, yo tenía en los años 63 una bandita musical y ensayábamos en mi comedor abriendo las ventanas para que la gente de las cuadras vieran a estos cuatro locos tocar.

También habrás conocido a doña Emilia, a doña Alejandra y su hija Juanita que me enseñó los primeros pasos musicales porque era profe de piano.

Hablar de Villa Ortúzar me pone refelíz, yo también fui al colegio de Roseti hasta tercer grado y luego pasé al de 14 de Julio e Iturri donde terminé mi primaria con los maestros Médicci y estaba de director el Sr. Gioia, mi viejo había sido de la cooperadora y para las fiestas con mi mama y papá hacíamos los paquetes que regalaban para los chicos.

También me emociono al leer el relato de Norma Casalnuovo referente a los bailes de carnaval en Tronador, de los que fui partícipe y llegue a tocar con mi grupo en algún evento carnavalesco de esa famosa Tronador entre Guevara y Fraga.

Qué recuerdos por favor, encontré esta página y a mis 61 años me hicieron rebobinar muchos años.

A Jorge Quaranta le cuento, las veces que esperaba llegar el camioncito de la RCA para comprar el nuevo tema de Elvis - Bill Halley y luego Los Beatles, que tipo maravilloso, me parece estar viéndolo.

También debo conocer a Mirta Cid pues en esa cuadra tenía una compañera del cole llamada Rosario y a la vuelta por tronador y Charlone tenía un gran amigo llamado Lescano (el gordo Lescano) que siempre le usábamos la casa para hacer los asaltos y bailábamos hasta que nos mandaban a dormir los padres del gordito.

No nos olvidemos de las guerras de bobas de agua para carnavales, todos y en cualquier parte de bario nos mojábamos pero sanamente, porque no volverán esos tiempos de esa juventud pura y sana.

Y para las fogatas (o fogaratas como las mencionábamos) lo típico residía en juntar ramas y acumularlas en las copas de los arboles y alguien se quedaba a la noche a cuidar pues de otras cuadras (de la plaza-de Triunvirato-o de Tronador nos venían a robar algún tronco, confeccionábamos los muñecos de paja y trapo, va casi siempre alguna madre o tía era la encargada de hacerlo y para el final recorríamos las carnicerías, las de Bravo-el turco Abud o don Francisco y les sacábamos el regalito no sé cuántos chorizos que los cocinábamos a las brasas de las fogatas junto a las papas y batatas y resultaban el mejor manjar como premio al triunfo de la más alta fogata.

Me alegro haber encontrado la página y volveré con nuevos recuerdos y leeré los nuevos de ustedes... hhuuuiii la pizza de la Mezeta, todavía existe y sigue siendo rica igualmente, a veces paso y me mando una porción aceitosa y alta como de costumbre.

Carlos Alberto Santos

28/12/2008 Bebe Castro Giribone entre Estomba y Tronador

Hola, soy un vecino más del querido barrio de Villa Ortúzar, al que vine a vivir en el año 1953, a la casa de un tío, con mi madre, María y mi hermano Carlos. Todavía vivo en el mismo lugar y los recuerdos imborrables de la casa Quaranta, librería en la vereda impar de la Av. Alvarez Thomas y, enfrente la casa Quaranta con artículos  de electro-hogar, vendía discos de pasta de 78 rpm. que eran los que escuchábamos en la época, otro de los artículos que vendía eran televisores por supuesto en blanco y negro, todas las noches se llenaba de vecinos para ver TV.

Me acuerdo de las fogatas también en la esquina de Giribone y Estomba, poníamos papas y chorizos a cocinar.

Los bailes de la calle Tronador que menciona Norma, los lugares como el quiosco de Don Torres, el almacén de don Hermindo que a veces parábamos a tomar una gaseosa, la zapatería El Rayo, que menciona Mirta, yo era muy amigo del hermano mayor de Mirta, Julio A. Cid (Lito) con quien no tuve mas contacto.

Lamentablemente Mirta no dejo su mail para conectarme, vi que esta viviendo en Barcelona, yo actualmente sigo viviendo en Giribone entre Estomba y Tronador.

También recuerdo el Club Sporting, en el baile del  día de la primavera de 1963 estuvieron "Los Wuawanco".

La pizzería de Don Militon en Av. A. Thomas, en la vereda de enfrente la bicicletería de Hugo. Los partidos de futbol en la plaza 25 de Agosto. El Bar de Alvarez Thomas y Estomba donde alguna vez dio una exhibición de billar el maestro Ezequiel Navarra, y muchos otros recuerdos que seria interminable para redactar.

Un saludo para todos

BEBE CASTRO - bernardomcastro@hotmail.com - GIRIBONE ENTRE ESTOMBA Y TRONADOR

20/11/2008 Alejandro Ballester Sudamtex

Estimado Sr:

Le prometo que me emocionó ver, por deteriorada que aparezca, la fachada de la fabrica de Sudamtex.

Soy chileno, trabajé en Sudamtex en Argentina hasta el año 1977, cuando me transfirieron a Chile y desde entonces, con algunas lagunas de vivir en Uruguay y un plazo corto nuevamente en Argentina (cosas de la vida), ya me quedé en Chile.
Se me aparecen las caras y nombres de tantos compañeros de Sudamtex, una empresa donde la camaradería y gusto de encontrarnos era evidente, disfrutábamos el trabajo.

Por este medio les mando un abrazo a todos, los recuerdo con un cariño enorme, y donde quiera que se encuentren, a todos y cada uno de ellos, que Dios los bendiga por la amistad y afecto que alguna vez me otorgaron.

Alejandro Ballester - Santiago de Chile . 17/11/08

09/11/2008 Norma Olga Casalnuovo Panadería y Confitería "La Mejor"

¡Hola, mis queridos nostálgicos villaortucenses! No sé porque, hoy me acordé de un negocio que era un ícono en Villa Ortúzar:  Estaba en la esquina de Triunvirato y Heredia, la entrada estaba  justo enfrente de donde después se instaló el mástil para la bandera. Era la muy conocida panadería y confitería "La Mejor", de Rilo y Bombaroli. Durante años trabajaron allí dos muchachos, llamados Serafín y Carlitos, que con su buen humor hacían las delicias  de los clientes, durante las largas esperas a que salga el pan del horno. El negocio estaba montado al estilo de la época: Muebles de madera oscura, un mostrador que para mi era altísimo,  vitrinas espejadas, con frentes de vidrio, donde se exhibía la mercadería que era prácticamente del día, porque no existían en aquella época heladeras exhibidoras. Sobre la calle Heredia, detrás de un interminable paredón, se apilaban lo que a mi me parecían montañas de leña, que alimentaban los inmensos hornos. Los domingos a la mañana nos despertaba el aroma a factura recién horneada, que a veces provocaba el primer desacuerdo del día: comprar o no esas facturas, los padres decían que no, los chicos decíamos que sí (lamentablemente, en aquellos tiempos siempre ganaban los padres). El horario de la compra del pan estaba cronológicamente establecido: Primero salían los felipitos, luego los felipes, felipones, flautas y flautitas. Según el "modelo" de pan que a la familia le gustaba, era el horario de ir a comprar. El pan era sacado del horno por los ayudantes, en canastos de mimbre  inmensos e impecables. Si en ese momento se nos ocurría "pellizcar" el pan, crujiente y perfumado, seguro que nos quemaba las manos. Cuando acompañaba a mi mamá a comprarlo, si mi poder de convencimiento triunfaba, volvía con  dos "polvorones" envueltos en papel blanco, que en cuanto se ponían en contacto con el, soltaban el perfume y la grasitud de una masa elaborada con manteca, en un tiempo donde no existía la margarina, las comidas light,  la celulitis ni el colesterol. La cosa se ponía linda para las fiestas de navidad: en distintos turnos que el maestro de pala daba empezaba el desfile de las asaderas de hierro de tamaño colosal, con sus respectivos lechones, pollos o carne con papas para cocinar en la panadería. Las familias eran grandes,  los lechones para cocinar también, y nadie tenía en casa el lugar adecuado para hacerlo. Por eso iban los muchachones de cada familia a buscar la asadera, que por unas monedas  se les "alquilaban". Las mujeres preparaban lo que fuera a cocinarse, los mismos muchachos llevaban de vuelta  la bandeja, y allí se les daba un horario para pasar a buscarla. En esos momentos el perfume que se sentía era a comida adobada. Eso sí, en la ultima operación iba siempre "la patrona", porque los ayudantes de cuadra tenían la costumbre de decir a modo de chiste:"Patrona, al lechón le faltó sal" o "Doña, me parece que las papas le salieron duras" y por las dudas, ellas iban a controlar que el chiste no dejara de serlo. Nunca se quedó ningún vecino con la asadera de la panadería. Era religión, luego de consumir lo que se albergaba en ellas, dejarlas impecablemente limpias y devolverlas. Época  de paquetes de papel impreso, envolviendo bandejitas de masas o de tradicionales merengues, atados con una cintita celeste y blanca y trabado el nudo con un palito de madera con el nombre de la panadería,  grabado a fuego.. Don Rilo y Don Bombaroli, por toda la dulzura y el buen pan que le entregaron  al barrio: que Dios los bendiga.

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Elda Belcastro, pintora