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Mensajes de los Visitantes del barrio de Villa Devoto |
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14/05/2011 Marcelo
D. Castellitto Miles de recuerdos
Hola, Mi nombre es MARCELO DANIEL CASTELLITTO, tengo 48 años y
viví en dos lugares distintos de este hermoso barrio que amo con todas
mis fuerzas. Durante un periodo por Cantilo entre Virgilio y Moliere y
otra época Asunción entre Lope de Vega y el pasaje Alta Gracia, en
realidad entre los dos lugares mencionados habré vivido 5 años en total,
pero mi amor por el barrio es de toda la vida ya que mis padres nacieron
en él, mi madre en Beiró y Bermudez (en esa esquina estaba la cocheria
Villa Real, si alguien la recuerda) que era de mi abuelo, y mi papá en
el pasaje Alta Gracia entre Nueva York y Asunción. Tengo muchos
recuerdo, como por ejemplo la General Paz que era un paraíso antes que
la modificaran y naciera lo que hoy es la colectora, la abundante
arboleda que siempre caracterizó al barrio, la avenida Beiro empedrada
igual que Lope de Vega, Bermudez y tantas otras, el cine Nobel que
estaba en Beiro donde ahora esta el Banco Nación, y casi pegado al cine
estaba el bar que se llamaba El Domino o El Deporte, (no recuerdo bien)
que era de un tío mío que siempre quise, la pizzería El Griego que aun
hoy en día algunas veces voy a comer con mi familia, frente a este
estaba La pizzería Los Andes, el corso que se hacia por Beiro creo que
desde Calderón hasta Víctor Hugo. El club Estudiantes de Buenos Aires
al cual fui algunos años a la pileta y a practicar otros deportes, los
bailes de carnaval en el subsuelo del club que se llamaba SUBSU. En
fin, tengo miles de recuerdos mas, y quería compartirlos con ustedes y
agradecer la oportunidad de contarlos en esta pagina increíble que me
llena de emoción cada vez que leo todos los comentarios que publican
todos los vecinos que vivieron otra época como yo. Desde ya muy
agradecido.
antonimarcelo32@yahoo.com.ar
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30/04/2011 Miguel
Carbajo Coliqueo 2125
(limitando con Villa Devoto)
Hola amigos, no se imaginan la alegria que me dio encontrar esta
pagina, y en el momento de más nostagia de mi vida. Nací en el pasaje
Coliqueo 2125, entre Baigorria y Marcos Sastre en el año 1946 y me fui
del barrio en 1969.
Vi inaugurar la pizeria El Fortin, jugué al billar en
frente en el Volante, fui mucho al cine Lope de Vega, pero también
al cine teatro Febo, en Alvarez Jonte.
Cursé la primaria en el colegio Ramon Lista, tomé la primera comunión
en la parroquia San Pedro Apostol, que estaba rodeada por el Open Door,
era lobato en los Scout de la parroquia y a veces monaguillo, para que
me dieran el domingo entradas para ver en el cine San Pedro los
episodios de Flash Gordon (un episodio por Domingo) dentro de la
iglesia, a la izquierda del altar había una arcada con reja, y del otro
lado acudían a misa tras la reja, a rezar los internados del Open Door.
Conocí a Gatica que frecuentaba la marmoleria de Pugliese en Marcos
Sastre casi Lope de Vega, los carnavales mi padre nos llevaba al Luso
Argentino, en Calderon entre Baigorria y Nogoya, o al rancho, el club
Estudiantes en Beiro.
Ya de adolescente, recuerdo los bailes en la calle, para las fiestas
de fin de año, sobretodo en la plazoleta de Bermudez y Lazcano, también
íbamos al cine Nobel, que ya nadie recuerda, en Beiró entre Lope de Vega
y Calderón.
Nos juntabamos con la barra en el paredón del colegio en Lope
de Vega y Marcos Sastre, en la esquina al lado del colegio había una
muebleria, donde en su vidriera vi, por primera vez, televisión, en
los años cincuenta, cuando se inauguró. Me gustaría saber de mis viejos
amigos de esos tiempos, Ricardo y Alberto Murano, Edgardo Vertua, Jorge
Blasco.
Recuerdo los carnavales de All Boys, donde conocí a Julio Sosa, Angel
Vargas, etc. y donde veia jugar al Albo los sábados, en tiempos
del colorado Paladino, Canadel, Carro, Luis Medina y el DT era Mario
Boye.
Conocí a Jose Maria Gatica que frecuentaba la marmolería de Pugliese
en Marcos Sastre casi Lope de Vega.
Vi asfaltar esas calles, como por ejemplo, Marcos Sastre, pero me fui
en el 69 y el pasaje no lo vi asfaltado, mientras vivi ahí.
Estudiaba en Constitución y tomaba el colectvo en Lope de Vega, el
130 hasta Primera junta y después el subte, o el 213 hasta Constitución,
que después fue el 53. Recuerdo las fogatas de San Pedro y San Pablo, la
juntada de leña y las peleas con la barra de Echague.
Y tengo mucho más, vivi en ese que considero mi barrio, hasta el año
1969, y mi deseo es volver algún dia a vivir otra vez ahi. Me llamo
Miguel Carbajo, si quiere alguien contactarme, será una gran alegría.
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14/11/2010 Daniel H.
Guasti Villa Devoto Tango
“Villa Devoto Tango” A veces
, los caminos del destino, pueden ser muy pródigos, si se auspician
por este barrio, que tiene “yapa” de suburbio manso. Sus jardines
son un descalabro, de jazmines y rosales en flor. Y el sol cada
tanto les encaja su sartenazo, para que se atraganten de dolor.
Este barrio atesora como “bagayo”, un puñao’ de ayeres nobles en un
rincón. Saquea el perfume que estruja el aire, en un desparramo de
candor sanador. En ciertas noches en la plaza Arenales, jocosos
duendes meditan su oración, y les mandan mensajes de texto, a la
Luna reflejada en el portón. En este barrio , la
melancolía, apesta a música de bandoneón. Y fue por la calle Beiró,.
donde yo soñé mi última ilusión. Y en la Basílica San Antonio de
Papua, me rendí arrodillado pidiendo por ti perdón. El verde del
follaje en este barrio es un descaro, y en la noche la nostalgia se
cuelga de un llamador. En este barrio se engrupen
las amistades, por el desparramo de bares en la estación. Cerca del
Seminario creció mi romance, aquel que mezcló la utopía y el fervor
Pisó el ritual de la ilusión en el umbral, y una ninfa de mis manos se
me fugó. Esa mujer que acaparó estrellas en su zaguán, y luego las
dejó escapar y me dijo adiós.
A este barrio , quien lo merezca,
obtendrá en sus manos una flor. Verá la alegría fingirse mas profética,
al arrimarse despacito al cordón. Será la melancolía mas intensa,
si se insinúa por la calle Chivilcoy. Y en sus lugares mas aciagos
una lágrima, como devolviendo al aire compasión. Amigo,
quien posea la fortuna de visitarlo, Villa Devoto será una canción,
Un puñao’ de luces a la “marchanta”, un souvenir de buenura en el
corazón. Caerá sobre tu cabeza una lluvia de plata, y en el
empedrado el sueño de tu amor… Nunca va a ser en vano pisar sus veredas,
se irá de un saque por un instante la cruz del dolor.
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03/11/2010 Noemi Diana
Vaccarili Sastrería Fina Vaccarili (1935 -
1965)
Buenísima la página de Villa Devoto. Quisiera adjuntar este recuerdo, mi
hermano Enrique y yo, nacimos en Sanabria al 3300, hasta 1954 que nos
mudamos a Hurlingham y mi padre que era sastre fino tuvo negocio en Sanabria
3301-11 y José Pedro Varela desde 1935 hasta 1965, 30 años en esa esquina,
al lado tenia garage para muchos coches que abarcaba el fondo del negocio
y, en la puerta, un surtidor de nafta. Pasaron muchos años, ¿alguien lo
recordará a don Isidoro Vaccarili, italiano de Maceratta? Aquí envío una
foto de ese tiempo y la propaganda de la sastrería.

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25/10/2010 Osvaldo
Romanelli LA PRIMERA LINEA DE OMNIBUS EN VILLA
DEVOTO
Mis
recuerdos al respecto me llevan al año 1936… mucho antes de la “invención”
totalmente porteña del “colectivo”, cuando prácticamente no existía un
servicio de transporte público para servir a la Villa. Con el empedrado de
sus calles, se dio el primer paso hacia la creación y montaje de una
infraestructura transportista que permitiera a sus habitantes el “moverse”
fuera y dentro del barrio para sus necesidades de empleo o personales.
Para tener un servicio de ómnibus, lo primero en hacer fue el dispensar
un servicio de mantenimiento que permitiera tener el número limitado de
unidades en perfecto estado de operación, para poder ofrecer un servicio
normal de un vehículo capaz de llevar 32 pasajeros sentados y otros
tantos parados, desde y hacia la Villa cada hora y media. A estos
efectos, se construyó un enorme garage con sendos portones que se deslizaban
de un lado al otro permitiendo el fácil acceso de esos enormes vehículos, en
necesidad de múltiples actos de mantenimiento. Dicho local, fue el sitio
oficial de la línea 8 de ómnibus, luego cambiada a la 108. Este
enorme garage estaba situado en la calle Sanabria entre Jose P. Varela y la
Avda. Tres Cruces (hoy Francisco Beiró), que luego, con el correr de
los años, sería convertido en lo que es hoy el Gran Mercado Público.
El advenimiento de los colectivos, el tren del Pacífico y la
implementación de la primera línea de tranvía, la línea 86, que saliendo de
la estación ferroviaria ofrecía servicio directo al Centro de la ciudad,
fueron los factores dominantes de la cancelación de la línea 108
eventualmente. Es interesante considerar en esta narración un hecho que
directamente me hizo “partícipe” de la creación de esta línea inicial de
transporte y con ello me refiero al día DE LA INAUGURACIÓN y con el primer
servicio público (cuya fecha no recuerdo), pero lo que si recuerdo para
siempre es el hecho de que los oficiales encargados de la misma, visitaron a
mi Madre de improviso y obtuvieron de ella el permiso verbal de
“nombrarme” la Mascota Oficial y Representante de la Línea 8 de Ómnibus.
Esta nominación fue basada totalmente y únicamente en mi aspecto físico,
completamente diferente a cualquier otro joven de mi edad, nacido en el
Barrio. Mi familia y sus antepasados provenían de Italia, de una aldea
situada en el Norte del país y cerca de la frontera suiza. Es indudable que
esto trajo una “modificación” en la pureza de la sangre italiana que
llevábamos, al punto de haber yo nacido con un tipo totalmente rubio y más
bien pelirrojo, con un cabello rojo y lleno de pecas. Desde mi infancia, fue
conocido y caracterizado en el Barrio como “fideo con tuco”,
“pimentón”, etc., etc. Con la aprobación de mi Madre, la que me vistió de
lo mejor, fui sentado al lado del conductor del primer vehículo que
encabezaba un largo desfile de exhibición de todos los vehículos
disponibles, que empezando en el “Garage”, recorrió en su entereza el
recorrido del itinerario a ofrecer a partir de ese momento. Lógicamente, no
faltaron las paradas en el mismo en donde se anunciaba el servicio a
ofrecer, utilizando sendos carteles y anuncios verbales con simple
altoparlantes. Luego de completar este recorrido y acabada mi misión
personal de exhibir mis características físicas que me hacían diferente, fui
“devuelto” a mi Madre y con ello cumplí con mi obligación cívica, que si
bien fue un acto muy simple, me brindo el extremo placer y honor de haber
sido técnicamente el primer pasajero de la primera línea de ómnibus de Villa
Devoto, la línea 8 / 108.
Foto:
www.busarg.com.ar
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