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diciembre de 1998, nota sobre una
muestra fotográfica en el Club Fulgor,
publicada en la revista Días de
Barrio

fotos
Cena homenaje a Don Juan Baggeta,
primer presidente, sobre la derecha, sonriendo
Las dos señoras sobre la izquierda -precisamente en el ángulo- son: la
primera sobre el lateral, mirando (ella) hacia un costado es Irma de
Guaglianone, la madre de Susana y la otra es Antonia de Guaglianone, esposa
de Luis, que aún está viva.

Ernesto M. Guaglianone (micrófono), en el Club Fulgor,
homenaje a Juan Baggeta

Ernesto Mario Guaglianone
(micrófono), Club Fulgor, durante su presidencia

Ernesto Mario Guaglianone, Club
Fulgor, durante su presidencia

Festejo en el Club Fulgor. En la
cabecera de la mesa: Ernesto Mario Guaglianone y a su izquierda, sentado,
Luis Vicente Guaglianone

Foto tomada en el bautismo de Susana Guaglianone, con
los hombres de la familia y amigos del club, en una casa donde vivieron al
comienzo, entre Villa Crespo y Palermo Viejo. En el centro: Ernesto Mario
Guaglianone, es sus brazos Susana B. Guaglianone (1 año).
A su derecha: Luis
V. Guaglianone, en el suelo Carlos Guaglianone (6 años) hijo de Luis. A la
izquierda de Ernesto Mario Guaglianone: Don Ernesto V. A. Guaglianone (el
abuelo), en sus brazos: Eduardo Guaglianone (2 años, hermano de Carlos) y a
su derecha está Humberto Guaglianone, sujetando a su hijo, Virginio
Guaglianone.
A
la izquierda del abuelo: Humberto Guaglianone (el otro tío de Susana). Los
nenes más grandes que están sentados en el suelo son dos hermanos, hijos de Bové, que está detrás del abuelo (otro socio del club). Todos los demás,
exceptuando los dos señores mayores - tíos del papá de Susana - son amigos y
socios de Fulgor. La mayoría pertenecen a la fundación.

Epílogo
En los cimientos del Club Fulgor de Villa Crespo palpitan los corazones
de los Guaglianone; de aquellos, nuestros viejos, que junto a otros pibes
levantaron las paredes del refugio de sus sueños, así como el eco de sus
voces vibrando en las anécdotas de su club querido, contadas en las
fiestas en familia. Ellos, hace casi 80 años, pintaron ese romántico paisaje
en Loyola y Serrano con la pasión de los artistas. Nosotros, simplemente
éramos llevados de la mano paterna hacia las instalaciones de ese pedacito
de Villa Crespo, así como cuando nos llevaban a la escuela, o a la casa de
cada uno de los tíos. Aquellos Guaglianone encendieron el rescoldo para que
el Fulgor de aquel fuego de fogata de barrio les dé calor y energía a
quienes luego continuaron esa romántica obra. Estos Guaglianone, nosotros,
simplemente guardamos esa historia con respeto y ternura para contársela a
nuestros hijos con algo del destello que iluminó nuestra infancia. La
historia es de los viejos, les pertenece por derecho; la memoria es nuestra,
nos pertenece por legado; la actitud ejemplificadora se desprende de esa
historia (la de ellos), se refugia en la memoria (la nuestra) y trasciende a
los caminos inciertos de los días de hoy que transitan nuestros hijos... y
surge como esperanza, para gritar que aún es posible hablar de ideales
cumplidos.
Con añoranza de los tiempos idos y con el sentimiento entrañable de
familia que nos supieron transmitir, nuestro reconocimiento y nuestro
orgullo a Don Ernesto Guaglianone, padre, a Luis, a Humberto y a Ernesto "
Coco" Guaglianone, y a todos esos pibes que junto a ellos lograron
materializar una utopía...
Con sincera admiración a la Señora Mónica Rubio por la creación de Barriada
y todos sus cuantiosos emprendimientos en pos de las comunidades
barriales y el respeto devenido de sus páginas por la libertad de la
palabra, mi más profundo agradecimiento por permitirme desempolvar estos
recuerdos con reminiscencias de fútbol, tango, barra de la esquina y
esa canzonetta que nos cantaba el abuelo, como canción de cuna, bajo el
techo de Castillo y Gurruchaga, donde también había sido acunado una
vez, allá por 1933, el Club de nuestros viejos, en esos tiempos ....cuando
nacían las palabras para transformarse en una ya folklórica página de
Villa Crespo , que se quedó para siempre en Serrano y Loyola, para
seguir escribiéndose con la tinta de los poetas nuevos.
Susana Guaglianone
susanaguaglianone@yahoo.com.es
Introducción
Carta
enviada por susana guaglianone
Carnet de
ernesto coco guaglianone
"y comenzó en una
esquina..."
Reportajes en la revista
"Días de Barrio"
fotos
EPÍLOGO
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