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02/02/2007
Roberto Marcelo Diaz
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Ramallo 3035, extraño mucho el barrio
Me llamo Roberto Marcelo Diaz y nací en Ramallo 3035. Añoro mi viejo
barrio, fui al jardín en San Isidro Labrador, todavía guardo el escudo que
lucíamos con orgullo en nuestro pecho. Les cuento que nos vinimos a MDP, con
mi papá y mi mamá, cuando yo tenía 5 años en 1970. Vivíamos en la casa del
Dr. Leonardo Martinitto, mi mamá era su enfermera y cuidaba a su mamá. La
"mama" COMO YO LE DECIA. Me acuerdo de la placita a dos cuadras de casa, de
la cochera que había frente a casa, donde acompañaba a papá a guardar el
auto cuando él llegaba de noche. Recuredo con mucho cariño a la familia
Falcón, vecinos nuestros, Roberto Nene y Gustavo, no se qué será de ellos
hoy en día, por favor si alguien lee este mail y sabe algo de ellos mándenme
un dato. Extraño mucho el barrio, me gustaría regresar a verlo, o alguna
foto de esa casa de Ramallo.
Gracias
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01/01/2007 Julio A. Mendonca
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Busco a mis compañeros del Instituto "La Asunción"
Queridos amigos, me emocioné mucho con las notas de
Jorge Nadin, estudié primario y secundario en el Instituto "La Asunción".
Quisiera comunicarme con todos los que me conocen, para poder revivir los
grandes momentos de nuestra adolescencia.
Mi nombre es Julio A.Mendonca, mi e-mail es
julio1535@hotmail.com
Un abrazo para todos. |
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03/12/2006
Mario Luis Herrera
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Todos los años vuelvo para mi
barrio
Queridos vecinos del barrio de Saavedra:
Como todos los años vuelvo para mi barrio, mis
calles, las pocas casas que aún continúan, las placitas de García del Río
donde tanto sudé corriendo atrás de una pelota... Vuelvo siempre buscando a
los seres imposibles de encontrar y objetos que me hicieron feliz en mi
niñez y adolescencia, reviviendo las escenas que aún guardo en mi memoria,
de antaño.
Yo se que todos mis amigos de la infancia y adolescencia ya no están, toda
vez que vuelvo, busco a alguien de mi época para revivir y recordar aquellos
tiempos, pero no encuentro.
Viví en Ciudad de la Paz y García del Río, soy de la época de la bonita
Confitería La Cristal, en García del Río y Cabildo, de la pizzería Clarín de
Nuñez, del bar de Republiquetas y Av Cabildo, donde de vez en cuando
aparecía Goyeneche para tomar su whisky. En la misma cuadra de la pizzería
Clarín de Nuñez, la pizzería El Faro, en la esquina de la placita Balcarce,
el cine Estrella, entre Paroissien y García del Río, el cine Elite, después
llamado El Lido en Av Cabildo y casi Congreso.
El parque Saavedra, donde hacíamos los desafíos de fútbol entre los equipos
que se formaban en cada placita de García del Río. En cada placita había una
barra de amigos, y así se formaban varios equipos de fútbol, placitas donde
era difícil el pasto crecer, que ahora forman un boulevard, y nunca más la
pelota va a ser maltratada como antes, mas también se perdió la oportunidad
de asistir a los pibes jugar y divertirse, las diversiones de ahora son
diferentes debido a la tecnología, todo cambia, todo cambió. Muchos
recuerdos de mi escuela primaria, la numero 7, Juan de Garay enfrente de la
iglesia Santísima Trinidad, de mi ENET 28 de Blanco Encalada y Cuba 2410, de
la UTN Medrano y Cordoba, de mis compañeros y amigos que junté, de mis
compañeros de la antigua Entel.
Ahora con 58 años, jubilado, viviendo en Brasil, con mitad de mi familia
brasilera, parece que estoy en otro mundo, aquél de mi pasado y del presente
tan diferentes, que es muy difícil poder conjugar ambos, sólo se que aquél
que pasó y que tantos recuerdos tengo, fue el mejor, nuestra ciudad de
Buenos Aires, especialmente mi barrio, y nuestra música el tango, son las
referencias de mi alma, de mi corazón y de mis recuerdos.
Espero tener la suerte de encontrar a través de este medio algún amigo que
yo pueda encontrarme, sentarnos en la mesa de un bar, y recordar nuestras
historias de aquel mundo tan distante y que ya pasó.
Email de contacto:
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05/11/2006
Jorge Nadín -
En San Juan ahorrás
vida
La vida se pasa, es inexorable. En San Juan aprendí a
abrir las ventanas de par en par, que entre el sol por la mañana, a sentir
el aroma de los jazmines y rosales en primavera y verano y los azahares en
primavera. El cielo azul intenso, las noches sin smog, los ruidos del
silencio a las tres de la mañana, la plaza del barrio, con sus árboles
majestuosos, la sombra del verano, el sol del invierno. Aprendí que
caminando por las calles hay gente diferente, no por eso ignorante pero si
ignorada, descubrí que a un chico Dawn le podía enseñar a amasar con si
fuera plastilina, cuando aprendió y me mostró lo que hacía supe que el
tiempo de
vagancia en el colegio había quedado atrás, descubrí a darle de comer a un
perro hambriento, con la satisfacción de que ahora me mueve la cola y me
salta cuando voy llegando a casa, vive en todos lados pero me enseñó que con
cariño y repeto se consiguen cosas mas importantes que un auto y una
fantasía
ignota. Descubrí que cada día que me despierto tengo a mi esposa e hija al
lado mío y aunque hayan pasado 23 años, la pasión se va pero el amor queda,
todavía nos damos un beso a la mañana. Descubrí en San Juan, que todavía la
gente te saluda por la calle, me costó acostumbrarme, y aunque a mi Buenos
Aires querido lo extraño, aquí aprendí a vivir mas pausado. Una vez haciendo
el curso de montaña, me dijo un baqueano antes de emprender el ascenso al Aconcagua: camina como viejo para llegar como
joven, y es cierto, fue tan
lento mi ascenso que dominamos al cerro y no el cerro a nosotros, llegue
como joven, eso lo tome como una filosofía de vida, a veces para fumigar
hago 16 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, me preguntan como hago,
es simple paseo, disfruto cada pedaleada, descubro cosas, imágenes de gente,
cosas, no pienso en lo que voy a ganar, si bien ese es el fin, pero aprendí
a que las distancias se acortan. Sabés hermano cuanta vida ahorras, le
enseñe a mi hija que después de dejar de fumar, ya van 18 años, empecé a
ahorrar un poco mas de vida, que lo había hecho por ella porque era tanto lo
que habíamos ansiado tener un hijo que bien valía la pena hacerlo. Saavedra
me hace ahorrar vida con sus recuerdos de infancia, ustedes, mis amigos de
antaño y de ahora me hacen ahorrar vida, porque los recuerdos son vida, la
nostalgia es vida, el barrio me enseño parte de eso y San Juan no hizo mas
que darme el empujón para esperar la muerte toda la vida que sea necesaria.
Los quiero mucho a todos y ojala, aunque diferencias existan , la vida,
Saavedra, La Asunción, nos siga dando la oportunidad de esperar la parca con
la satisfacción de haber vivido plenamente. |
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