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Respondiendo a esta costumbre histórica, en el año 1978 se
dio comienzo a un proyecto que se llevaría a cabo con la misma técnica
de polders usada por los holandeses. El ingenio consistía en formar con
los escombros provenientes de las casas demolidas en pos de la
construcción de las autopistas urbanas, un terraplén de varios metros de
altura que encerraría a enormes porciones de agua. Luego se rellenarían
los lagos así conformados con el material proveniente del dragado
continuo del Río de la Plata, de manera de sumar a la ciudad varias
hectáreas de "tierra firma".
El objetivo último era el de construir en esa zona un “Centro
Administrativo de la Ciudad”. El proyecto fue perdiendo impulso con el
correr de los años hasta que, en 1984, se lo abandonó por completo.
Librado a su suerte el terreno comenzó a dar calor y cobijo a las
semillas que el viento y los pájaros traían. Las primeras plantas
surgieron. Las aves tomaron a las lagunas por hogar al tiempo que los
árboles perfilaban de a poco el proyecto de los futuros bosques.
Los primeros visitantes se atrevieron a recorrer sus formas
atraídos por la belleza calma de su entorno. Los naturalistas la
observaban mientras los deportistas disfrutaban de su entorno agreste. Los terrenos ganados al río
definitivamente iban integrándose a nuestro acervo ciudadano.
Faltaba dar un paso: reconocerle su status de reserva natural y
protegerla. Quizá ya no de los depredadores o de la contaminación del
hombre, sino de los grandes intereses económicos que veían en sus
contornos la silueta del negocio.
Así fue que el 5 de Junio de 1986, el Honorable Concejo
Deliberante de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sanciona por
unanimidad la Ordenanza Nº 41.247, declarando Parque Natural y Zona de
Reserva Ecológica a los terrenos ganados al río en Costanera Sur,
brindando protección al área.
A pesar de la buena voluntad de muchos, la avaricia de otros se
vislumbró como una presencia siempre amenazante. Y así, en decenas de
oportunidades, inexplicables incendios amenazaron con diezmarla. Pero también, en decenas de ocasiones, el imaginario cuerpo de este
ser salvaje repuso su carne de las terribles heridas, y en cuestión de
meses, su exuberante belleza volvía a deslumbrar al visitante con sus
cortaderas infinitas, sus ceibos en flor, sus sauces criollos, sus
lagartos oberos y sus flamencos rosados.
Hace apenas unos días atrás, el 22 de marzo de 2005, nuestra
Reserva Ecológica “Costanera Sur” fue declarada área protegida, Sitio
Ramsar, por la Convención sobre Humedales. De esta manera las 353
hectáreas ganadas al río alcanzaron un status significativo dentro del
contexto mundial de ambientes naturales en los que el agua juega un rol
fundamental. Con este reconocimiento las 250 especies de aves, nueve de
anfibios, 23 de reptiles, 10 de mamíferos, 50 de mariposas y 245
especies de flora recibirán una atención especial ya que se generarán
nuevas políticas dirigidas a preservar el espacio público, la
conservación ambiental, el turismo, y la educación.
“No heredamos la tierra de nuestros padres y ancestros, mas bien
se la pedimos prestada a nuestros hijos y nietos”.
Cuidemos este pedacito de naturaleza que le ha crecido a nuestra
ciudad. Reconozcamos su valor. Demostrémosle a los que buscan el lucro a
cada paso que este espacio, lejos de ser improductivo y merecer otro
destino, está vivo en el aprecio de los porteños y es tan singularmente
nuestro como el Obelisco, la Casa Rosada o la Avenida Corrientes…

RESERVA ECOLOGICA
COSTANERA SUR
Av.Tristán Achaval
Rodríguez 1550
Ciudad Autónoma de
Buenos Aires
República Argentina
reserva_cs@buenosaires.gov.ar
http://www.porlareserva.org.ar/
Tel.: (54 11)
4893-1588/1597
0800-444-5343
Carlos Davis
- Para www.barriada.com.ar - Abril 2005 |