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16/12/2007 Carlos Silva
Respuesta a Marisa Rodogno ¡¡¡ Sí me acuerdo de vos Marisa !!! y de tu hermano, a todos lo que
nombras se los puede ver en cualquier esquina del barrio y están tal cual con
algunos años más pero siguen siendo los facheros de siempre jajá
jajá, con OLI , Mala Leche y Chocolate todavía nos seguimos saludando cuando nos
encontramos por nuestro querido barrio. A Carlos Espinoza no lo veo y el
gordo Gustavo, no sé a cual te referís... ¿al hermano de Rulo o a Gustavo
Tazano? el que vivía en un edificio arriba de la juguetería de Catamarca y
Caseros . Si se trata del hermano de Rulo y Fredy sabrás que falleció .
Sí son miles los nombres que vienen a la memoria me acuerdo que vos salías con
un pibe que se llamaba Escabone no se si esta bien escrito , paraba con la
barra de la Martín Fierrro y ¿te acordás de los Pacheco? del chino
Bazan de los hermanos Longueira uno de ellos creo que el más chico,
Manolo, lo vi por TV, trabaja como actor ¿qué me contás ¿eeeeh? y tantos otros.
UN SALUDO Marisa Y SEGUIMOS CAMINANDO POR EL BARRIO
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28/11/2007 Silvina Beri
Recuerdos de Av. Caseros al 2700 Estuve leyendo los comentarios enviados y me trajeron muchos recuerdos y
lograron emocionarme. Soy del barrio, nací y me crié allí. Al igual que mis abuelos, y mis padres. Mis abuelos "la familia BERI", eran los encargados de la Mutual FEBO, allí
funcionaba el salón de fiestas, donde se festejaron centenares de casamientos,
cumpleaños de 15 y fiestas infantiles. El salón funcionaba en Av. Caseros 2764,
frente al pasaje que se menciona en la mayoría de los comentarios enviados. En esas veredas hay miles de recuerdos de mis abuelos, de mis padres, mis
tíos, mis amigos de la infancia, mi hermano y yo. Los días de verano en la vereda, jugábamos, andábamos en bici, etc... No
había ningún temor, ni ningún problema. Los vecinos siempre estaban y nos
miraban y si pasaba algo avisaban a nuestros padres. Recuerdo el almacén de Efren y lo acompañaba otro señor que creo que se
llamaba Antonio. Yo era chica cuando acompañaba a mi mamá o a mi abuela
a comprar, y mucho los nombres no me acuerdo. Lo que sí recuerdo es que
para mí, cruzar la Av. Caseros era algo importantísimo e intrigante a la vez.
Después estaba la tienda de Deportes y Camping "El Viajero", La Peluquería de
Roberto Coco, La Disquería que estaba en Esteban de Luca y Av. Caseros, La
Pizzería "Miguelito", La perfumería de Don Osvaldo (que estaba con sus hijas),
El bazar de la familia Pozos, La juguetería de Catamarca y Av. Caseros, la
Parroquia San Antonio de Padua (recuerdo cuando se hacían los festejos por el
día de San Antonio y nuestra vereda se llenaba de gente, también recuerdo cuando
había casamientos en la Iglesia, corríamos para ver a la novia), la heladería al
lado del Cuartel de Bomberos (Dónde las tardes de verano íbamos a tomar un
helado), el cine "Rivas", la pizzería "El Globito", el potrero que se encontraba
en la calle Patagones y Lavardén (donde hoy funciona el jardín del Colegio La
Inmaculada). Bueno miles de recuerdos y de personas que están en nuestra mente y
en nuestros corazones por siempre.
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22/11/2007 Marisa Rodogno
Mensaje para Carlos Silva Este mensaje es para Carlos Silva, no sé si te acordás de mi, soy Marisa (la
hermana del Pulga Omar), creo y espero que si yo era y soy amiga de Mabel Cura
de 15 de noviembre y Catamarca... hay miles de cosas que escribís que me
vinieron a mi mente de inmediato, los nombres que recordaremos por siempre ...
el fachero OLI, mala leche, Carlos Espinoza, Patricia "La turca"
Chocolate, El gordo Gustavo, y miles de pibes y pibas que nunca mas vi, seguiré
viendo esta página para asegurarme que sos el Carlos Silva que yo conocé.
Saludos
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04/11/2007 Graciela
Siciliano Bousquet Una nueva juventud para el
barrio Como no pensar con la llegada del subte a Caseros, con la demolición de la
cárcel, con los arreglos en las veredas y los juegos en la plaza Ameghino... que
tal vez... que por qué no, el barrio conozca una nueva juventud. Tal vez será el nuevo San Telmo de Buenos Aires. No estarán los muros,
pero qué maravillosos fantasmas tenemos para mostrar, si sabemos hacerlo!!!
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15/10/2007 Félix Hartmann
Los recuerdos afloran... Hola a todos...los recuerdos afloran, las imágenes del cine Rivas con su
techo deslizante, el Urquiza, el "Pablito" donde había que sentarse protegido
del pullman, donde arrojaban un vasito que contenía pis... tres películas y
además uno podía colarse. La magnificencia del Bernasconi, un maestro el Sr.
Piacentini, una imagen vivida de Proverbio, un compañero de estudio
representando en nada menos que en el Teatro del Colegio... compañeros de Alicia
Bruzzo, y de la "turca" María Helena, mi amor eterno del primario.
Donde estará la fuente que se encontraba en el Parque, y que trasladaran según
dijeran a la Av.9 de Julio, con sus imagenes transpiradas "in eternum" por los
chorros de agua que partían de sus picos, la calle Garro y como se "cerraba" y
se bailaba...al compás "de Bill Haley y sus cometas", el "Chichin" Seijo, Sivori,
Marinucci... el "Mamadera Marchetto"... Guariniello, y cuantos más ???
El "winco"... los asaltos que se hacían en mi casa Matheu 2137, y la "canchita"
con un vecino infaltable el turco Farah... y aquel que se levantaba todas las
minas "el morocho Campisi"... el acicalado Club Bristol... los bailes de
Huracán, siempre en el corazón como la foto con Tucho Mendez... inolvidable !!!
Ringo Bonavena, la tragedia del Ranch, que nos golpeó a todos... era un amigo,
chupábamos y comíamos en el Buffet... y siempre: -Pibe estás invitado!!!-...
también el hermano, que tenía una Cochería era un fenómeno, los Socios de
Huracán hicimos la pileta 3 veces... SI 3 veces... había fisuras JA ... JA !!!
los bailes con Oscar Alemán, todas las orquestas de típica y jazz...
Muchachos disculpen se me está empañando el monitor !!!
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14/10/2007 Mabel Crego
“INSTITUTO FELIX FERNANDO BERNASCONI”
Todos
los barrios de Buenos Aires tienen una historia especial pero, los barrios del
sur, Barracas, San Telmo, Parque Patricios, tienen algo muy particular, nos
remiten a un pasado común de acontecimientos históricos trascendentales.
En Parque Patricios, uno de los aspectos más relevantes de la zona (entre
otros), fue la figura de Francisco P. Moreno, que nos representó frente al
parlamento inglés en el tratado de límites fronterizos con Chile.
Su casa quinta paterna de ocho hectáreas, desde Brasil hasta Caseros y Catamarca
hasta Deán Funes, fue un maravilloso casco de estancia llamado “El Edén” con
numerosas especies de frutales, donde el perito Moreno creció y se formó en
contacto y amor por la naturaleza.
Cuentan que en las tardes de verano Don Francisco abría los portones de rejas de
su quinta para que los niños humildes del “barrio de las latas”
pudieran deleitarse con los manjares de frutas frescas.
El Perito decía: “ donde el trabajo y la escuela reinan, la cárcel se cierra”.
No es casual que en ese lugar esté emplazado hoy un hito en la historia de la
educación argentina: el Instituto Félix Fernando Bernasconi.
Félix F. Bernasconi, hijo de inmigrantes suizos nació en Buenos Aires en 1860
y a pesar de haber pasado gran parte de su vida en Europa dirigiendo la fábrica
de calzados de su padre se enamoró del barrio, de su gente y de las carencias de
los niños del Sur.
Adquirió varias propiedades, entre ellas la quinta del Perito Moreno.
En su testamento aclara que esas tierras, y gran parte de su fortuna, son
donadas al Consejo Nacional de Educación con el único propósito de construir un
“Palacio-Escuela” gratuito y obligatorio, para todos los niños humildes del Sur.
El establecimiento nace precisamente a cinco años de producirse un
acontecimiento significativo en la vida de nuestro país: asciende al gobierno
Hipólito Irigoyen, primer presidente elegido a través de la ley Sáenz Peña que
instaura el voto secreto, universal y obligatorio.
Años de fuertes discusiones en torno de la Educación, al calor de la ley 1420
constituida entonces en un eficaz instrumento de defensa de la escuela pública,
gratuita y obligatoria.
En este contexto socio-cultural el 26 de septiembre de 1921, se coloca la piedra
fundamental que genera el Instituto Bernasconi en los altos de la quinta del
Perito Francisco P. Moreno, en un acto apadrinado por el presidente Irigoyen.
El sueño de Bernasconi se concreta en 1929 con la inauguración de este “palacio-
escuela”, que es el único en el país y de los países del Mercosur.
Recorrerlo hoy causa una mezcla de emoción y tristeza, porque a cada paso se
descubren las huellas de aquél “sueño”.
Aquél sueño que aseguraba por medio de la educación un porvenir grande para
todos los chicos, el mismo capaz de convertir sin amedrentarse el decimonónico
“barrio de las latas” (llamado así por tener el privilegio de albergar a la
primera villa de emergencia que tuviera la ciudad, compuesta por casas de cartón
latas y chapas) en el espacio ideal donde edificar una imponente “escuela
modelo”.
Este edificio arquitectónicamente monumental, diseñado por el arquitecto Juan
Waldorp, está emplazado sobre una “lomada” rodeado de un amplio parque (que aún
conserva un hermoso “aguaribay” plantado por el Perito Moreno en 1872 y fue
declarado en árbol histórico Nacional en 1840), que permite admirar
su composición arquitectónica.
A ambos lados de la entrada principal de la calle Catamarca, hay dos esculturas
basadas en la mitología griega del escultor argentino Alberto Lagos, sobre el
capitel se observa “el reloj de la torre” que durante años el carrillón despertó
a los pobladores de Parque Patricios.
El Instituto fue dotado de su propio museo, (creado por Rosario Vera Peñaloza),
2 piletas de natación con agua caliente en su subsuelo, amplias aulas y un
majestuoso auditorio.
El extremo contraste entre ésta edificación y la humildad de las construcciones
circundantes lograba transformar las subjetividades infantiles estimulada por el
sencillo acto de ir cada día a la escuela a recibir la educación que les estaba
destinada , ascender a las aulas por escaleras de mármol de carrara donde más de
una niña se sentiría una princesa, atravesar los pasillos encolumnados, asistir
a la gran biblioteca con atriles y luz dirigida para cada lector, escuchar
conciertos en butacas aterciopeladas del auditorio, estudiar los mamíferos y las
aves frente a vitrinas del museo escolar.
Hoy alberga cuatro escuelas primarias en diferentes modalidades, jornada simple
y completa con una matrícula de mas de 3600 alumnos y dos jardines de infantes
también en jornadas simple y completa con mas de 580 alumnos.
Cuenta con una escuela de Coro y Orquesta, un Centro de orientación
vocacional y educativa, un departamento especial de Educación y
Perfeccionamiento docente, (que tiene a su cargo el dictado de cursos de
perfeccionamiento destinado a supervisores, directores y maestros de la Capital
e interior del País), Sala de computación, Gabinete de medios audiovisuales,
Pinacoteca, un complejo museológico ( Museo Geofísico Juan B. Terán y el
Museo de Ciencias Naturales Angel Gallardo) entre otros.
Desde su historia hasta el presente este “palacio-escuela” realiza una obra de
formación intelectual constante, logrando el objetivo para lo cual fue creado:
la educación, formación e integración de “la familia-escuela”. Foto: busto de Félix. F. Bernasconi, ubicado en
el hall de entrada al auditorio.
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14/10/2007 Mabel Crego
“UN PERRO QUE SALVA VIDAS” En el complejo museológico del Instituto Félix Fernando Bernasconi, sala de
Zoología entomológica del primer piso, se encuentra una curiosidad del Barrio de
Parque Patricios. Se trata de un perro embalsamado llamado “Fasulo” que tiene una placa
en la que dice “FUE CONDECORADO POR SU ARROJO Y VALENTÍA”. Este perro fue la mimada mascota que a finales del año 1950 se
transformó en el héroe de Parque Patricios. El cuartel N°2 de Bomberos de la calle Caseros, durante un tremendo incendio
rescataron a un perrito que le pusieron de nombre “Fasulo”. Desde ese día el pobre perro (que había quedado medio chamuscado) se
convirtió en la mascota mas querida del cuartel de bomberos, no solo
por el afecto que le tenían los bomberos, sino por que al sonar las sirenas de
alarma era el primero en saltar a las autobombas para dirigirse al lugar del
siniestro.
Cuentan los vecinos que era muy “diestro” para encontrar gente debajo de
los escombros y se dice que salvó varias vidas con su fantástico olfato.
El perrito murió en 1960, por diez años fue el colaborador inseparable de los
bomberos de Parque Patricios y hoy lo podemos ver en una vitrina en el museo del
Palacio - Escuela como ejemplo de agradecimiento y valentía.
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