|
En el día de hoy se festejó por primera vez
el día del Barrio Parque Avellaneda. Le envío el texto de la
alocución de los vecinos, que puede resultar útil para quienes
quieran conocer el barrio más profundamente desde una óptica vital y
concreta. No sé si hay algo parecido de alguno de los demás barrios
de la ciudad.
Sería bueno incluirlo en la página.
Saludos.
Roberto H. González Táboas - 03/03/2007
QUERIDOS VECINOS, VECINOS
CIUDADANOS, DEL BARRIO PARQUE AVELLANEDA:
EN LA PRIMERA CELEBRACIÓN DEL DÍA PROPIO DE NUESTRO BARRIO QUÉ MEJOR
QUE PREGUNTARNOS Y RESPONDERNOS “LA” GRAN PREGUNTA QUE TODOS
PODRÍAMOS HACERNOS EN ESTA OPORTUNIDAD: ¿QUÉ SIGNIFICA SER VECINOS
DE PARQUE AVELLANEDA? INTENTEMOS COMENZAR CON LA TAREA.
1. Parque Avellaneda es un
barrio de configuración sencilla. El parque en el Centro con su
esquina central (Directorio y Lacarra) y tres centros comerciales en
su periferia (Escalada y Directorio, Escalada y Av. Eva Perón,
Mariano Acosta y Av.. Eva Perón) más dos corredores comerciales
paralelos (J. B. Alberdi y Av. Eva Perón) y repartidos
equilibradamente en los cuatro sectores que rodean al parque: Una
decena de escuelas primarias, 3 bibliotecas populares, 4
asociaciones vecinales o sociedades de fomento históricas, 1 Junta
de Historia, 5 clubes deportivos o sociales y culturales, 5
parroquias más 2 capilla católicas, 13 templos evangélicos, incluido
el de la comunidad gitana, y el salón de los Testigos de Jehová, dos
sectores de monobloques con amplios espacios verdes circundantes: el
que está frente al parque, conocido como el sub-barrio Alvear,
constituido por varios sectores de diversa antigüedad entre Lacarra
y Olivera y el Nágera, tras la Autopista Dellepiane, donde hoy se
construye un nuevo complejo de viviendas. Y sobre Escalada a una
cuadra de Directorio, una pequeña agrupación de casas de estilo muy
especial: el sub-barrio Mihanovich,.
2. Una cosa que caracteriza a nuestro barrio (aparte del
“almacen-museo” de Yiyo en Av. Eva Perón y Ameghino...) es el peso
de sus Escuelas Secundarias Técnicas: son 5 (4 de gestión pública:
El Saavedra, el Casal Calviño, y el Paula Albarracín de Sarmiento a
los que podemos agregarle aunque una cuadra afuera de los límites
del barrio, la Stella Maris y 1de gestión privada: Nuestra Sra. de
Los Remedios) a las que se le debe añadir 1 Escuela de Arte: el
Yrurtia. Solo hay 2 escuelas medias no técnicas: Los Remedios y
Luján Porteño a las que para alegría y satisfacción de todos se
agrega la nueva escuela media de Mantenimiento de Espacios Verdes
que inicia su primer ciclo electivo el próximo miércoles en este
parque donde tendrá su sede, compartida con el Centro de Producción
Cultural, en el Antiguo Natatorio totalmente restaurado.
Provisoriamente las clases serán dictadas en el Casal Calviño hasta
que, en el transcurso de este año, se terminen las obras y se
inaugure el nuevo edificio.
3. Vivimos lejos del centro de la ciudad. En un barrio "no
mediterráneo". Mediterraneos llamo a los barrios que están rodeados
de edificios y asfalto, sin salidas rápidas ni espacios grandes y
abiertos (como Caballito, V. Crespo, V. del Parque, San Cristóbal y
otros tantos). Parque Avellaneda tiene vías rápidas de salida a la
costa, al Riachuelo, a Ezeiza, a Luján. Haciendo pocas cuadras nos
metemos en la Av. Gral. Paz, en Juan B. Justo – Acceso Oeste, o
directamente en la red de autopistas. Y bastará que crucemos por
debajo de los puentes de la Av. Dellepiane para llegar al Parque
Indoamericano y disfrutar del Paseo de Las Malvinas y Los Derechos
Humanos, o visitar el Autodromo o el Parque Almirante Brown. Por lo
que decimos que Parque Avellaneda es “La Puerta del Nuevo Sur”.
4. Ser de Parque Avellaneda es disfrutar de las noches más frescas
del verano porteño y de la más variada música del amanecer de la
ciudad interpretada por zorzales, calandrias, chingolos, cotorras,
gorriones, bichofeos, ratuchas, gorriones, tortolitas y palomas,
cotorras y catitas, urracas y chimangos.
5. Parque Avellaneda es un barrio de gente sencilla y parejita, "a
la que le gusta ser común", como son en general los vecinos del
oeste y los barrios circundantes. Es decir no tienen ni aspiran a
tener el “aire” y la sofisticación de los de zona Norte y tampoco
hay grandes contrastes. Tenemos sí nuestra villa pero no hay un
sector "distinguido", de vivienda suntuosa, en todo el barrio. Ha
marcado al barrio la llegada recurrente, en distintos flujos, de
inmigrantes que le fueron dando su fisonomía. Al principio fueron
españoles e italianos (hornos de ladrillo y pequeños talleres
familiares), luego gente del interior, paraguayos y bolivianos (mano
de obra con asiento en la Villa Cildañez) y en la actualidad una
nueva oleada de bolivianos que compra o alquila propiedades. Todos
compartimos pacíficamente las góndolas del supermercado, el verde y
las atracciones del parque y la tranquila vecindad.
6. Nuestro Barrio es un barrio "nuevo". No tiene Instituciones
pesadas o sobredimensionadas, no ha habido caudillos históricos o
punteros políticos importantes ni hay personajes o figurones
“representativos” del barrio. Por eso no se siente el paso de los
años como un peso conflictivo. Su nombre no está atado al nombre de
un club o de una hinchada. Tampoco hay sectores abandonados o en
decadencia que perdieron su antiguo esplendor. Aunque sí, tenemos
nuestra villa: la Villa 6, Cildañez. Como un desafío, una realidad a
encarar y transformar.
7. Todavía, aunque se avanzó muchísimo, falta que mucha gente,
muchos vecinos, se consideren “de Parque Avellaneda”. Quizá haga más
difícil esta identificación, además del desconocimiento de su
historia, la falta de un "contrapunto" por alguna cuestión con los
barrios vecinos. Además, urbanística o paisajísticamente hablando,
las transiciones de Parque Avellaneda a Mataderos, de Parque
Avellaneda a Flores, de Parque Avellaneda a Floresta son muy
graduales. Sus deslindes no son ni importantes arterias ni abruptos
accidentes geográficos. De Parque Avellaneda a Lugano / Soldati, por
el contrario, hay como un corte que producen la autopista Dellepiane
y los vacíos de los antiguos bañados.
8. Parque Avellaneda tiene raíces sanas y progresistas concentradas
en la historia del Parque: La Chácara de la Huérfanas relacionada
con la prestigiosa y eficiente Hermandad de la Caridad de la época
de la Colonia, La Estancia de los Remedios de los Olivera quienes en
el tiempo de su posesión de la chacra no la redujeron a un puro
negocio particular sino que la inscribieron como un capítulo valioso
del progreso de las actividades rurales, La Escuela de Niños Débiles
instalada por la cesión de un espacio en la estancia de los Olivera
y la 1ª Colonia de Vacaciones para Niños Débiles creación de un
respetado concejal socialista, Don Antonio Zaccagnini, el Parque
como espacio de juego, deporte, recreación, educación, viveros y
salud con la impronta innovadora de Benito Carrasco por el que
discurre el tradicional Trencito que hoy sale de la Estación Onelli,
homenaje a quién también dejó su sello emprendedor unido a la
memoria de la leche con vainillas en el Antiguo Tambo. Es hermoso
vivir en un lugar donde pasaron tantas cosas buenas e importantes y
muy pocas malas, porque algunas hubo…como el daño producido por la
autopista fragmentando el barrio y generando una línea de problemas
urbanos a sus lados, o la época del abandono y deterioro del parque
que aun persiste en el sector del polideportivo,
9. En el transcurso de estos casi 20 años de trabajo barrial de
vecinos ciudadanos nos hemos ido convenciendo de que, aun hoy, hay
una energía positiva, persiste como un flujo de savia vital que,
proveniente de esas raíces nobles, sanas, solidarias, de buena
leche, que llega hasta nosotros y se transforma en encuentros,
coincidencias, planes, proyectos y obras. Obras de arte y artesanía,
obras de arquitectura e ingeniería, obras de mantenimiento. Obras de
todo tipo que tienen como centro a la persona humana.
10. Hoy, Parque Avellaneda tiene el sello de la innovación y la
participación y está siendo observado con atención por los vecinos
de otros espacios verdes de la ciudad y el conurbano. En ningún
lado, solo aquí, los vecinos, parados como ciudadanos libres
dispuestos a hacerse cargo de su destino, han logrado sentarse a la
Mesa de las Decisiones para hacer junto al Gobierno, el que sea, el
barrio que ellos quieren. Empezando por el parque que es su corazón
y su núcleo simbólico y significativo
11. Ser de Parque Avellaneda, en fin, es tener el orgullo, la
ventaja y el desafío de estar en un lugar "que estamos haciendo". Es
tener, también, la responsabilidad y el compromiso colectivo de
sostener, perfeccionar y potenciar al máximo, extendiéndola a todo
el barrio esta experiencia de muchos años de construcción social y
política, no confesional, no partidaria, no ideologizada, abierta y
pública, cogestiva y de consenso, donde nunca se votó nada, esta
experiencia, digo, de recuperar el 2º parque de nuestra querida
ciudad de Buenos Aires. Cosa que sucedió atravesando y superando los
peores momentos que conoció la patria con trabajo, cerebro y
corazón. Parque Avellaneda, realidad palpable, no es una promesa
vana. Es un mensaje cierto y transparente de esperanza para la
Argentina toda. Seguimos con el barrio que queremos más limpio,
luminoso y ordenado pero sobre todo sin personas abandonadas o
explotadas. Seguimos con los vecinos de Mataderos y Liniers
construyendo decididamente una Comuna 9 que sea la mejor y más
participativa de la ciudad.
12. No nos movilizan solo los problemas, sino, y principalmente,
nuestras aspiraciones, el reconocimiento de nuestras
potencialidades, nuestros deseos, nuestros sueños. Por eso decimos
para terminar que ser de Parque Avellaneda es ser de un lugar en el
que se puede soñar un sueño y hacerlo realidad. |