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20/03/2006Luis (el tano):
La Pochi
Pochita, la tanguera...
(II)
Hago
una brevísima interrupción para un solo comentario sobre los padres
de la Pochi. La madre digna antecesora de la hija, una matrona de
127000 gramos parada y al sol, el padre, pobre, un jilguero cantor
de ópera caído en desgracia, que en sus tiempos mejores alcanzó el
peso pluma record de 52 kilos a la sombra sin transpirar… tanto
desajuste entre los dos que los vecinos sonreían con sorna contando
un chiste: que los esperematozoides de Venancio, tal su nombre, al
salir en tropilla se perdieron en medio de tanta pampa vasta y
perdiendo la orientación, preguntaron a una dama de paso dónde era
el lugar de la procreacion… a lo cual la dama, gentilmente, los
orientó por el sendero justo más bien era autopista....y siguen
contando que mientras la mami de la Pochi aguardaba a que los
esperematozioides hallasen su camino, le entró hambre y se comió
media docena de longanizas y chorizos por lo cual se teorizaba el
porque de la Pochi y sus dimensiones…fin de la paréntesis…
Comenzaron todos a elegir los atuendos íntimos.
Las
bombachitas se decidió fuesen de color blanco y con encajes
bordados…y ya otro maleducado grito desde afuera de la ventana…” ché
Pocha ponele piolines que así tenés paracaídas de anchas que son”…
alguien de la familia le tiró al guarango una chancleta en la cabeza
no si antes avisar... ”y devolvela que no te la mereces!..”
Prosiguieron con el corpiño y no faltó quien en voz baja dijese “mi
Dios, parecen dos bolsas forrajeras!...” y la Pochita recomendando a
su mami... “che mami no me las pongas muy paradas porque cuando
bailo me gusta estar media plana de pecho pà sentir mejor los
invites del parcero”…
Cuando llegó el momento de la pollerita corta ahí hubo griterías y
discusiones serias, pues resultaba que era una prenda esencial y
estratégica, sea porque mostraba la plena sensualidad de las piernas
con el tajo lateral muy abierto, sea porque la cintura era tomada
por el hombre para dar ritmo y cadencias al tango…y tomando en
cuenta el diámetro de la cintura de la Pocha algunos mal
intencionados ya calculaban que los brazos del parcero deberían ser
de algo así como 190 cms. para poder medio abrazarla, o sea una
especie de brazos de goma…así qué los problemas eran dos: reducir la
cintura y calcular la abertura del tajo para no mostrar mucho los
descomunales jamones celulitizados de la Pochita… ahí intervino un
vecino, Don Pascual, diciendo que en su país España a los hidalgos
toreros se los fajaba con un lienzo de unos tres metros…aceptaron la
idea y cortaron una sabana en tiras para darle el largo y enrollarla
a la Pochi que decía “dejenme respirar un rato”….pero eran tantos
los metros de la faja que no hizo sino aumentar el diámetro mientras
que todos decían así esta bien, ni se nota que tenés fajita y tu
cintura parece de avispa….y ahí ya otro guarango desde otra ventana
grito: “más que avispa me parece vaquillona embarazada!”... otro
vecino erudito, Don Bartulino, hombre que había conocido mundo y
culturas, estaba extasiado parado frente a la puerta y pidió un
instante de atención, para decir: Señores...tenemos la suerte de ver
como en una visión, una especie de descendiente de la Momia de
Nefertitis, fajada y bella, es cierto, con el rostro un poquito
tumefacto e hinchado de la presión, pero no importa, ...esto es pura
cultura del Alto Nilo transplantada a nuestro barrio...” ...lo
rajaron a socotroques pues se creyeron que la tal de Nefertitis era
puta y el Alto Nilo el nombre de un prostíbulo en el Bajo....
La
pollera... era de la abuela, modificada, negra, de seda, con
tijeretazos sabios me la habían cortado en los costados hasta casi
los glúteos…y cuando la Pochi se la puso las dos porciones
superiores de los glúteos desbordaron hacia las únicas aberturas
posibles que eran los dos tajos para encontrar salida y así la
pollerita se veía como un rectángulo negro colgado de la dos masas
de humanidad llamadas piernas formando la visión de una pera
invertida, cintura ancas pantorrillas pies…y para coronar este
conjunto se junto dona Concetta emigrada de Italia la cual con voz
estridula hizo una donación importante diciéndole a la Pochi
...Ché querida, te voy a coser arriba de un tajo un escapulario
antiguo con el Corazón de Jesús que te trae suerte y bendición!...”
y la cristiana sugerencia fue bien aceptada pues decían todos que
nadie en el certamen habría pensado en un detalle tan halagüeño, y
que una mancha de Corazón rojo sobre fondo negro quedaba bien…
Faltaba el bolerito y los zapatos…
El
bolerito era también negro, era nomás una cinta ancha colocada
arriba del corpiño con flecos largos tipo lámpara de mesita de luz
francesa que caían hacia abajo ocultando a medias las dos grandes
tetas que en la Pochi emulaban dos ubres vacunas antes del
ordeñe…uno de los vecinos quiso decir la suya acotando al
margen…”seria miss lechera con medalla de oro”…y el mismo borrego
que dijo mussarela antes dijo ahora... “ cinta ancha será la de mi
hermana, esta es cincha de llobaca pà remolcar un sulqui...”
Los
zapatos…como calzaba el 43 a pesar de ser petisita, 157 cm.,
tuvieron que comprar unas sandalias negras de pescador y adaptarlas
(don Genaro el zapatero hizo el milagro) a su empeine a sus medidas
y a sus durones…ella le dio un toque, y quiso una tiras que
envolviesen sus pantorrillas, bien sexy…y fueron necesarios 88 cms
de cueritos finos…y antes de ponerse esos primores quiso también
pintarse las uñas de rojo carmesí…y se fueron tres botellitas de
esmalte…
Después de 5 horas 6 minutos 22 segundos exactos desde el inicio de
la labor, la Pochi su familia y los vecinos presentes en el cuarto
salieron a la calle para encaminarse a los salones del certamen que
era un corralón ganadero de remates con piso de tierra aplanada y
adornado con guirnaldas de papeles colorados.
Se habían congregado como unas trescientas personas, casi todos
conocidos y algunos que eran solo pasantes ocasionales…uno de estos
al verla a la Pochita no pudo dejar de pensar:” si la belleza fuese
agua esta seria el desierto de Atacama”…en tanto que los restantes
vociferaban …Dale Pochi!...Representanos con dignidad…Rescatanos del
anonimato…Seremos pirujas pero la gloria no nos olvidará!... Hacele
ver a esos piojosos quien sos.... (nadie sabía a quienes se
referían)... mostrales tus piernas que saben hacer…emborrachate de
inspiración y volá…te esperamos victoriosa…vamos a rezar por vos”...
(siempre se reza cuando uno parte…)
Y de
repente se hizo un pio silencio… es que se acercaba el párroco Don
Lambruschini con dos monaguillos que quería impartirle una
bendición… comenzó a farfullar en un latín porteño que algunos que
estaban cerca creyeron interpretar palabras tipo “desde los cielos
Gardelius… tangum inmaculatos… virgen del perdon... día de la subida
al cielo... Pochitus tuos …providenciam…vincitorum ego sarò et tus
benedicta seras danzandum...etc etc...” y mientras desparramaba agua
bendita sobre la cabeza de la Pochi y los circunstantes…(algunos se
quejaron pues la ampolleta del agua bendita estaba con agujeros
grandes y mas que bendición parecía una ducha corta)… finalmente la
Pochi estaba por encaminarse a su destino…”Morfatelos a todos juntos
y vivite tu día de león!..” Le grito una vieja chillona como
saludo…!! Y ya le retruco el maleducado de turno…”nunca vi león
morfarse un paquidermo…”
La
subieron medio a empujones cargándola sobre el camión de don Juan
que repartía soda, que habían lavado bien y donde en el parachoques
habían escrito la frase “ No aplaudan mucho que me ruborizo”…
Los
otros se tomaron el ómnibus cargando tambores y carteles, botellas
de vino y empanadas… se estaba iniciando otro capitulo en la
historia arrabalera del tango, pequeñas historias que comienzan
antes del baile, con su personajes, vistiendo una Pochi…minúsculas
historias que hacen la gran historia.
Se
supo al final que habían llegado de la Capital unos pitucos de
bigote, empresarios que querían ver y descubrir nuevos valores para
llevarlos a los escenarios porteños, a la gran final nacional, y
talvez en tournes a Europa…la voz corrió por todos lados y se
sumaron carteles a favor de los amigos o parientes participantes
para aumentar el calor de la hinchada…por supuesto nadie olvidaba
las ultimas recomendaciones:
“Ché
no te olvides las matracas y los pitos, por las dudas llevá también
la olla vieja de la abuela que tiene una tapa grande…”
y muchos ya llegaban medio mamados de tantos brindis preliminares
para desear éxito y buena leche…
Como
pudieron me la bajaron a la Pochi del mionca, ella, toda fajada y
dura caminaba como podía y uno no lograba imaginar como pudiese
bailar de esa manera.. la pobre caminaba con esas sandalias pisando
suave, a esas altura las pantorrillas parecían dos matambres caseros
con tromboflebitis envueltos en cintas negras, de tan hinchadas que
estaban…un poco la iban empujando sin hacerlo ver y como que
disfrazando para facilitar el traslado pedestre hasta el ingreso de
la tribuna especial de los participantes…
Y finalmente ella, la Pochi, hizo su entrada triunfal a la arena del
enorme galpón.
Un speaker anunciaba el ingreso de cada pareja con un altoparlante
indicando nombre y el numero de participación, la Pochi era el 13, y
daba también un sobrenombre que los mismos participantes habían
sugerido…
“Senoras y señores tributemos nuestro caluroso aplauso a doña Pochi
Ostiones, la numero 13, susodicha La Tanguera, que ya carga en su
joven y leve vida el galardón y la promesa de horizontes brillantes,
que digo brillantes, esplendorosos, sea por su arte sea por su
belleza.. ! aplaudan señores !...y cuando la vieron entrar casi en
puntas de pies, con los brazos ciclópeos medio entreabiertos las
manos carnudas y amorcilladas en posición de bailarina del Colon, el
recinto entero, el mundo entero lanzo una carcajada que desde el
cielo escucharon, y comenzaron implacables las cargadas que se
sumaban y mezclaban sin entenderse nada…lo poco que uno podía intuir
era algo como…
”ma qué joven ni leve, a esa no la carga ni siquiera una grúa…si esa
tiene horizontes brillantes mi hermana es usina hidroeléctrica…
belleza?, la vieron bien?...es un jamón gigante vestido de
farol!!... |