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27/10/2009
EXPOSICION "CARLOS THAYS UN JARDINERO FRANCES EN BUENOS AIRES"
El
Gobierno porteño, el Centro
Cultural Recoleta y la Embajada de
Francia en la Argentina, presentan la exposición
"Carlos Thays, un Jardinero Francés en Buenos Aires" la cual
estará compuesta por fotos, maquetas, planos, mobiliario
urbano, objetos personales y otros documentos
que atestiguarán sobre la vida y la obra de uno de los
principales propulsores del embellecimiento del espacio público
de Buenos Aires para el centenario del 1910. La
curadora de la muestra es la Dra. Sonia Berjman.
Carlos Thays fue una
figura fundamental en la protección del patrimonio natural, la
producción de la yerba mate y la botánica científica.
La muestra pretende
concientizar sobre la necesidad de valorizar y cuidar los
espacios verdes urbanos y naturales del país.
La Alianza
Francesa, ubicada en Córdoba 946, adhiere a esta propuesta
a través de la realización de conferencias
acerca del paisajismo contemporáneo,
a realizarse el viernes 6 de noviembre a partir de las 9hs, que estarán a cargo de profesionales de
jerarquía internacional: Carlos Thays IV (Argentina), Pascal Cribier
y Patrick Ecoutin (Francia) y Rosa Grena
Kliass (Brasil). En los patios de su sede central, se crearán
dos jardines a cargo de Cristina Le Mehauté y habrá una muestra fotográfica de
Charlotte Fuillet. Para más información consultar
al 4322 0068.
La muestra, realizada en el
Centro Cultural
Recoleta (Junín 1930), estará abierta al público desde el jueves
5 de noviembre, con estrada libre y gratuita, y podrá ser
visitada hasta el domingo 6 de diciembre.
Para más información comunicarse al teléfono 4807 6340.
La exposición está dividida en varias
secciones, cada una de las cuales enfoca
un aspecto clave de la personalidad y del trabajo de Carlos
Thays:
Una vida, dos continentes: explica la vida privada y
pública de Thays en los dos países unidos en esta muestra:
Francia y Argentina.
El arte del jardín: muestra sus principales realizaciones
públicas y privadas (plazas, parques y jardines; urbanizaciones;
estancias y residencias)
Ciencia y técnica: se centra en su actividad relacionada
con la botánica, el medio ambiente natural y la horticultura.
Rincón infantil: especialmente pensado para los niños,
los introduce en el aspecto lúdico de las plazas de otras
épocas.
Paseos virtuales: Para quienes gustan de los paseos al
aire libre, una video instalación los lleva a los parques de
París y Buenos Aires.
Jardín Exterior: la exposición se completa con un Jardín
de Bienvenida.
Carlos Thays (París 1849 – Buenos
Aires 1934)
Fue conocido como el Jardinero Mayor de
Buenos Aires. Su obra en el territorio argentino se
desarrolló desde 1889 hasta bien entrado el siglo XX. Aunque
francés de nacimiento y formación, adoptó a la Argentina como
patria, estudiando y valorando su acervo natural y cultural, a
la vez que construyendo los parques y paseos determinantes para
la conformación de la imagen urbana nacional, incorporando flora
tanto extranjera como nativa y abarcando una amplia paleta de
colores. Como Director de Paseos de la ciudad de Buenos
Aires concretó y remodeló la mayoría de sus espacios verdes:
parques 3 de Febrero, Los Andes, Ameghino, Colón, Patricios,
Chacabuco, Pereyra, Centenario, Lezama, Avellaneda e Intendente
Alvear así como las plazas del Congreso, de Mayo, Rodríguez
Peña, Solís, Castelli, Brown, Balcarce y otras. Merece
destacarse la del Teatro Colón, hoy perdida. También construyó
jardines en hospitales, regimientos, edificios públicos y arboló
las calles con 150.000 ejemplares. En el interior del país
ejerció como paisajista en varias provincias, destacándose su
trabajo en Córdoba, Mendoza, Tucumán y Mar del Plata. Además de
paseos públicos construyó parques para estancias y residencias
privadas. La acción de Thays excedió a la arquitectura
paisajística para adentrarse en el urbanismo (Palermo Chico), en
la protección del patrimonio natural (propuesta del primer
Parque Nacional, de Iguazú, en 1902), en la producción
(descubrió el proceso de germinación de la yerba mate lo que
permitió la extensión de los cultivos económicamente rentables),
en la ciencia (formación del Jardín Botánico de Buenos Aires
como un verdadero centro científico de primer nivel mundial); en
el estudio de la flora sudamericana.
http://centroculturalrecoleta.org/ccr-sp/exposiciones/2009/10/20/carlos-thays/
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22/10/2009 Día de los Cafés de la Ciudad
El
próximo lunes 26 de octubre el Ministerio de Cultura y la
Secretaría General del Gobierno proponen celebrar el Día de los
Cafés de la Ciudad de Buenos Aires con el propósito de promover
reuniones de amigos en los bares tradicionales bajo el signo del
Tango: el 2 x 4. Ese lunes, en el
horario de 18 a 20, en casi todos los los Bares Notables, de cada cuatro
clientes por mesa que consuman cuatro cafés, pagarán únicamente dos.
La iniciativa parte de la Comisión de Cafés Notables y del programa Pasión
por Buenos Aires y tiene por finalidad es prolongar los festejos por la
declaración al Tango como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por parte de la
UNESCO.
Hay una versión sajona del 2x1, pero promocionarlo bajo el 2x4 evoca la
cadencia tanguera que marca el ritmo de la música popular porteña, siendo
“tango, café y amigos” el sello de los porteños.
El 5 de octubre de 2000 la Legislatura porteña sancionó la Ley 35 que
instituye el 26 de octubre como Día de los Cafés que en ese día del año 1894
(hace 115 años) fue inaugurada la entrada por Avenida de Mayo 825 del histórico
Café Tortoni, donde hasta ese momento se entraba por Rivadavia.
La ley 35 protege a 54 locales del rubro que por sus hechos o por actividades
culturales de significación, por su antigüedad, por su diseño arquitectónico o
por la relevancia local han adquirido un importante valor patrimonial.
Los cafés que adhieren a esta propuesta son:
Café
Tortoni – Avenida de Mayo 825
Café El
Banderín – Guardia Vieja 3601
Café El
Progreso – Avenida Montes de Oca 1700
Café Margot
– Boedo 857
Café El
Coleccionista – Avenida Rivadavia 4929
Bar Oviedo
–Lisandro de la Torre 2407
La Puerto
Rico – Adolfo Alsina 420
London City
– Avenida de Mayo 599
El Querandí
– Perú 302
Confitería
del Hotel Castelar – Avenida de Mayo 1048
Iberia –
Avenida de Mayo 1196
La Biela –
Quintana 600
Bar Bar O –
Tres Sargentos 415
Café Mar
Azul –Tucumán 1700
Confitería
Ideal – Suipacha 384
El Gato
Negro – Avenida Corrientes 1669
La Giralda –
Avenida Corrientes 1453
Británico –
Brasil 399
Bar El
Federal – Carlos Calvo 595
La Coruña –
Bolívar 982
Bar El
Estaño 1880 – Aristóbulo del Valle 1100
La Buena
Medida – Suárez 101
La Perla –
Avenida Pedro de Mendoza 1899
Olimpo –
Irigoyen 1491
Café de
García – Sanabria 3302
Café Don
Juan – Camarones 2702
El Preferido
de Palermo – Jorge L. Borges 2108
La Poesía –
Bolívar y Chile
Café Esquina
Homero Manzi – Avenida San Juan 3601
Florida
Garden – Florida 899
Bar El
Hipopótamo – Brasil 401
Clásica y
Moderna – Callao 892
36 Billares
– Avenida de Mayo 1265
Bar SEDDON –
Defensa 695
Bar Aragón –
Avenida Juan Bautista Alberdi 4899
Tokio –
Avenida Alvarez Jonte 3550
American Bar
– Avenida Roque Sáenz Peña 632
La Embajada
– Santiago del Estero 88
Café
Nostalgia – Soler 3599
Brighton –
Sarmiento 645
Claridge´s -
Tucumán 535
Saint Moritz
– Esmeralda 894
Bar de Cao –
Independencia 2400 Ley 35/2000 Día de los Cafés
de Buenos Aires Fundamentos del proyecto de ley
presentado oportunamente por los legisladores FINVARB, FERNANDO - OLIVERI,
GUILLERMO RODOLFO - ARELLANO, ROBERTO - FIGUERERO, FELIPE M. - DE IMAZ, JOSE
LUIS
CONSIDERACIONES GENERALES
En este tiempo tan agitado que vivimos, muchas costumbres de
nuestra vida cotidiana cambian y se modifican también los lugares donde
transcurríamos nuestra “porteñidad”.
Uno de los rasgos típicos de Buenos Aires, era el tiempo que
sus vecinos pasaban en el café, un ámbito que dejó de ser “una escuela de todas
las cosas”, “mezcla milagrosa de sabihondos y suicidas”, para convertirse en un
lugar de paso, frío, distante, con exceso de plástico y plantas artificiales,
contagiado de las urgencias exteriores, donde el parroquiano fue reemplazado por
los individuos que hacen negocios con la oreja pegada a un celular. En
términos generales, y como dice Jorge Bossio en su libro “Los cafés de Buenos
Aires”, se vive “la ausencia total del dejarse estar” y extrañamos al “hombre
que siente y piensa, con un espíritu lírico y no utilitario” y añoramos aquella
costumbre tan porteña de “tertuliar –utilizando un neologismo de Bossio- en el
café.” Así como cambiaron las costumbres, así desaparecieron del paisaje
urbano decenas de cafés y confiterías con historia y tradición: - En la
esquina de Marcelo T. de Alvear y Libertad estaba la confitería París, fundada
en 1895. Cerró sus puertas el 31 de mayo de 1959. q La Nobel, nacida en
la Corrientes angosta de 1935, era el refugio de la gente ligada al teatro y a
la radio. Allí concurrían Carlos Gardel, Blanca Podestá, Olinda Bozán y Lola
Membrives entre tantos otros. A comienzos de los 60 cerró definitivamente sus
puertas. - La Armonía, fundado en 1899, estaba en Avenida de Mayo al 1000,
que ganó fama por su chocolate con churros y por el puchero que se servía
alrededor de medianoche. Cerró en 1941. - Ouro Preto (café al paso),
instalado en 1951 en la esquina de Corrientes y Talcahuano, caracterizado por su
café de filtro a la brasileña tostado artesanalmente con fuego de leña de
quebracho. Concurrido por gente de teatro y también de los cercanos Tribunales,
cerró a principios de los 90. - El Cafetal, en Florida y Diagonal Norte, que
en sus mejores épocas llegó a despachar alrededor de tres mil pocillos diarios
entre las 7.30 y las 20. - Café de los Inmortales, (su primer nombre fue
“Café Brasil) ubicado en Corrientes 922, fue ámbito de aprendices de poetas,
bohemios pobres y anarquistas que soñaban con cambiar el mundo sentados a sus
mesas. Entró en la leyenda en los primeros años del Siglo XX cuando con la
dirección del francés León Desbernats se convirtió en un lugar donde los
parroquianos podían estar horas y horas casi sin consumir. También fue visitado
por personalidades como Florencio Sánchez (quien según algunas versiones fue
quien lo bautizó “Los Inmmortales” en homenaje a sus asistentes que podían
permanecer eternamente sin comer), Horacio Quiroga, Alfredo Palacios, Ricardo
Rojas o Evaristo Carriego. Cerró sus puertas en 1916. - El Bar Salisbury, en
Cangallo 324, con una clientela integrada casi exclusivamente por banqueros,
aseguradores, comisionistas y periodistas. Era un salón de estilo victoriano
curiosamente concebido por el español Pedro Sabaté en 1904. Una de sus
particularidades eran los cartelitos que decían “No se admite propina”, que
Sabaté había hecho colocar en lugares visibles. Cerró en marzo de 1963. -
Confitería El Águila, que nació originalmente en Florida 102 en 1874, para
trasladarse, muchos años después, a la esquina de Santa Fe y Callao, a la que le
dio jerarquía y señorío hasta su cierre definitivo en la década del 70. -
Confitería Real, ubicada en la esquina sudeste de Corrientes y Talcahuano,
recibía en sus mesas a Aníbal Troilo, Juan Carlos Cobián, Cátulo Castillo, Julio
de Caro, al Malevo Muñoz y a Carlos de la Púa, entre muchos otros tangueros y
poetas. Cerró sus puertas hace ya muchos años y hoy es una pizzería. - Café
la Brasileña, en Maipú 238, albergó una célebre Peña presidida por el poeta
Alberto Ghiraldo y fue el lugar elegido por personalidades como Rubén Darío
(cuando visitaba el país) Alberto Gerchunoff y Samuel Eichelbaum entre muchas
otras. - La Helvética, que nació a mediados del Siglo XIX en la esquina
sudoeste de Corrientes y San Martín, era el refugio preferido de los periodistas
del diario La Nación y el lugar de reunión de Roberto Payró, Enrique González
Tuñón, Eduardo Mallea y Héctor Pedro Blomberg. Cerró sus puertas en julio de
1958. - Café Domínguez, que estaba en Corrientes 1537 y que se fue con el
ensanche de la Avenida. Por sus mesas pasó todo el mundo del tango y Enrique
Cadícamo le dedicó aquellos versos que dicen: “Bar Domínguez, de la vieja Calle
Corrientes que ya no queda... de cuando era angosta y la gente se mandaba el
saludo de vereda a vereda.” - El Café de los Angelitos, en Rivadavia y
Rincón, que tuvo una larga historia vinculada con el tango y con la actividad
política, y que nació en 1920. Cátulo Castillo le cantó con estos versos: “Yo te
evoco, perdido en la vida, y enredado en los hilos del humo, frente a un grato
recuerdo que fumo y a esta negra porción de café. ¡Café de los Angelitos! ¡Bar
de Gabino y Cazón! Yo te alegré con mis gritos en los tiempos de Carlitos, por
Rivadavia y Rincón.” - Y además: el Marzotto, el Tango Bar, el Nacional, el
Guaraní, el café-restaurante alemán Aue’s Keller, el Marconi, el café y
restaurante El Tropezón y tantos otros. - Por último, no podemos dejar de
señalar que dos célebres cafés de la ciudad están en la actualidad cerrados y
con un futuro incierto a pesar de la intervención de los gobiernos de la Nación
y de la Ciudad: el Molino y Las Violetas.
Afortunadamente, como fueron parte de nuestras costumbres y
de la geografía urbana durante décadas, no es tan sencillo terminar con todos
los cafés porteños y con todos los hábitos vinculados a su espacio que son un
cuadro significativo en el “damero” de nuestra identidad. Tanto en el centro
como en los barrios resisten “los fortines de la amistad” (palabras de Raúl
Scalabrini Ortiz citadas por Jorge Bossio en su libro), que siguen “dando en oro
un puñado de amigos” porque, en efecto, la columna esencial en un café porteño
“es siempre un sentimiento: la amistad” (Jorge Bossio).
Como hemos recordado el nombre de algunos legendarios cafés
que ya no están, queremos repasar el de otros que resisten todavía sin perder su
identidad:
- La Ideal, en Suipacha 380, que nació en 1918. - Café La
Puerto Rico, de Alsina 420, fundado en 1887. - Florida Garden, en Florida y
paraguay, que abrió sus puertas en 1962. - El Café de García en Villa Devoto.
- Y por supuesto, el café más antiguo de cuantos existen en Buenos Aires y,
seguramente, el más célebre: el Tortoni, cuya historia está directamente
relacionado con el día elegido para “celebrar” a los cafés de Buenos Aires, tal
como se explica más adelante.
LA FECHA ELEGIDA PARA EL DÍA DE LOS CAFÉS DE BUENOS AIRES
El Café Tortoni, símbolo de los cafés de la Ciudad de Buenos
Aires, nació en 1858 y es, como ya hemos dicho, el más antiguo entre los aún
existentes.
Fue su propietario un francés de apellido Touan, quien le
dio ese nombre en recuerdo de un famoso café de París así llamado. En un
principio estuvo en Rivadavia y Esmeralda. Posteriormente (en los años 80 del
Siglo XIX) se trasladó a su actual ubicación: Rivadavia 826.
Con la apertura de la Avenida de Mayo, el Tortoni ganó la
entrada en el número 826 de la nueva avenida que, con el tiempo, se convertiría
en la principal.
La inauguración de la nueva entrada y fachada sobre Avenida
de Mayo tuvo lugar un 26 de octubre. Esta es la fecha que, por su significado
histórico, elegimos para celebrar a los cafés de Buenos Aires. Estos cambios
coinciden con el impulso que le da su nuevo dueño (otro francés y amigo de Touan):
Celestino Curutchet, quien desde un primer momento se encargó de atraer y
alentar una clientela de intelectuales y poetas, de figuras de las artes y de la
política, que le darían el brillo y la trascendencia que tiene su historia.
Páginas gloriosas de esa historia están estrechamente vinculadas a la Peña del
Tortoni, que nació el 25 de mayo de 1926 con Jorge Bunge, Germán de Elizalde,
Benito Quinquela Martín, Arturo Romay, Edmundo Rosas, Alejandro Savelieff y
Gastón Talamón como los primeros integrantes de su Junta Directiva. Por la
Peña pasaron, entre muchas otras personalidades, Córdoba Iturburu, Juana de
Ibarbourou, Ulises Petit de Murat, Paulina Singerman, Nicolás Olivari, Raúl
González Tuñón, Carlos de la Púa, Juan de Dios Filiberto, Alfonsina Storni, José
González Castillo, César Tiempo, Jorge Luis Borges, Bartolomé Mitre, Marcelo T.
de Alvear, Julián Centeya, Arturo Jauretche, Ortega y Gasset, Lía Cimaglia
Espinosa, Andrés Chazarreta y Samuel Aguayo. El Tortoni ya había definido por
entonces su estilo con dos espacios bien diferenciados. Uno, más pequeño e
íntimo, con entrada por Rivadavia; el otro, con acceso por Avenida de Mayo, más
amplio y lujoso, con sus mármoles y bronces y el antiguo palco sobre el
mostrador, para la actuación de orquestas y cantantes en vivo (por allí pasaron
Osvaldo Piro, Rubén Juárez, Roberto Goyeneche, Rossana Falasca, Hernán Salinas,
Josefina, Guillermo Fernández, Osvaldo Pugliese, María Graña, etc.) o el trabajo
de las legendarias “victroleras”.
Desde hace veinte años, aproximadamente, la Bodega del
Tortoni ha recobrado su vida artística y cultural con permanentes recitales de
tango y jazz, conferencias, presentaciones de libros, etc. En 1986 se
restituyó al local una marquesina idéntica a la original para recrear su fachada
original. Creemos innecesario abundar en otros detalles históricos sobre la
trascendencia que el Tortoni ha adquirido para la cultura de Buenos Aires en
particular y de la Argentina en general. Estamos convencidos entonces, que la
fecha elegida, 26 de octubre, adquiere un valor simbólico de importancia y es el
día más indicado para celebrar a todos los cafés de Buenos Aires.
¿EN QUE CONTEXTO SE DEBE INSCRIBIR ESTA INICIATIVA?
Desde hace un tiempo, el Gobierno de la Ciudad, a través de
la Comisión de Protección y Promoción de los Cafés, Bares, Billares y
Confiterías Notables de la Ciudad de Buenos Aires, viene realizando una tarea
muy importante en apoyo de aquellos establecimientos que, como decíamos en el
comienzo de esta fundamentación, forman parte de la historia cultural de los
porteños. Es así como se realizaron actos de diversa índole en muchos de ellos,
se los incluyó en guías turísticas y se proyectó la publicación de un libro
alusivo.
Es en el contexto de esa política que insertamos el presente
Proyecto, para que la Comisión de Protección y Promoción, el 26 de octubre de
cada año, sume a las actividades que organiza regularmente, una celebración
especial y totalizadora de todos los cafés de Buenos Aires.
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