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02/02/2009
Declaración del IPEBA sobre los Medios Vecinales de Comunicación
El Instituto para Pensar Buenos Aires emitió días pasados una
comunicación en relación al conflicto existente entre los Medios
Vecinales de Comunicación y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
(ver nota anterior:
Macri Viola la Libertad de Expresión).
Cuál es la función de un medio vecinal, su importancia para el
desarrollo de los barrios, su independencia del poder político, son
temas que aborda el IPEBA, brindándonos su apoyo en este accionar
cotidiano en contacto con los vecinos.
Sobre los Periódicos, Radios y
Medios Vecinales de Comunicación
UNA
PRENSA DE TODOS PARA LA CIUDAD DE TODOS
Nosotros, quienes dirigimos el Instituto para
Pensar Buenos Aires –IpeBA- pensamos, organizamos y hemos puesto al
servicio comunitario una institución fundada en una serie de principios
básicos de acción, que consideramos insoslayables, y sobre los cuales
vamos a comenzar a pronunciarnos para que no quede duda alguna acerca de
nuestra concepción ideológica y de nuestra posición frente a ciertas
problemáticas que padece nuestra Ciudad y afligen a sus ciudadanos,
residentes y transeúntes.
Por la urgencia y la transcendencia del tema y
por las consecuencias que cualquier acción incorrecta pueda ocasionar
sobre ellos en el corto o mediano plazo, hemos querido que nuestra
primera manifestación institucional sea una referida a nuestros Medios
Vecinales de Comunicación. Y hemos
elegido, precisamente, esta cuestión porque cuanto entendemos que todas
las organizaciones comunitarias, todos los dirigentes porteños y todos
los referentes comunitarios de esta Ciudad tenemos una deuda de gratitud
con sus Medios Vecinales de Comunicación, y que a esa deuda, ha llegado
el momento de pagarla. Quienes
concebimos, formamos y motorizamos el IpeBA tenemos muy en claro qué
tipo de Prensa queremos, cuál debe ser su rol en la Política y en la
vida comunitaria, cuáles deben ser las prioridades mediáticas de la
Política y cuál es la Prensa que siempre estará con nosotros, los
dirigentes institucionales de a pie, los de tracción a sangre, los que
no tenemos más padrinos que nuestras propias convicciones, ni otro
benefactor que nuestro propio esfuerzo y nuestros propios recursos
creativos.
A nosotros no nos cabe
duda de que nuestro primer y principal esfuerzo como dirigentes
institucionales porteños no es peregrinar por las redacciones de los
grandes medios corporativos, ni puede ser tampoco dedicar horas y horas
a lograr que una sección de un diario nacional o una revista de gran
tirada nos publique una gacetilla de lástima o de favor.
No nos cabe duda: nuestro lugar está del lado y al lado de nuestros
periódicos, radios y Medios Vecinales de Comunicación.
La Prensa vecinal forma parte del patrimonio institucional porteño, y
como tal, debe ser protegida por todos nosotros, de la misma manera que
debemos proteger el patrimonio artístico, el patrimonio arquitectónico y
el patrimonio viviente de la Ciudad de Buenos Aires.
Nosotros debemos tener una primera obligación y una sola preocupación
mediática primaria, y es la de proveer de material, sostener, cuidar y
preservar nuestros Medios Vecinales, esos medios periodísticos de 1er.
Grado que nos acompañan, nos difunden y nos permiten crecer a nosotros
desde el mostrador de los comercios del barrio, desde el boca a boca de
los lectores militantes y desde la pasión insobornable de los
comunicadores vocacionales del vecinalismo.
Repetimos: no nos cabe ninguna duda. Nuestro lugar es la lado y del lado
de ellos. Porque estamos convencidos de la necesaria contribución
transformadora de la Prensa vecinal.
Las campañas políticas y las campañas de difusión institucional serían
mucho más baratas si los dirigentes políticos e institucionales
optásemos primero por difundir nuestras ideas, logros y proyectos en
nuestros Medios de Comunicación Vecinales, en nuestras radios y en
nuestros periódicos de la Buenos Aires cotidiana, de la Buenos Aires
real y concreta, de la Buenos Aires subcutánea. Esa Buenos Aires que no
se arregla ni afeita con asfaltadotas y jardineros, sino con mensajes
urgentes, directos y puntuales.
Todas las campañas serán más baratas y más efectivas, primero, si
pusiésemos en ellas más mística y más militancia; pero además, si
contásemos en ellas con la ayuda y la colaboración de los comunicadores
y los formadores de opinión comunitaria.
¡Cuántos favores menos debería la Política a los grandes multimedios!.
¡Cuánto miedo menos les tendría a las cadenas nacionales e
internacionales de noticias!. Pero sobre todo, ¡cuánta menos presión
debería soportar!.
Cuando la
Política llega a la gente, está del lado de la gente y la gente lo
percibe, es la misma gente la que se pone del lado de la Política y de
los dirigentes políticos e institucionales. Cuando la Política llega
directamente a la gente, habla el idioma de la misma gente y demuestra
conocer los problemas de la gente que dice representar, no hay cadena
nacional ni multimedios que pueda derribar a un gobierno o pueda dañar a
una organización comunitaria.
La Política debe entender, las instituciones deben entender y los
dirigentes comunitarios debemos entender que la mejor difusión, la más
directa, la más insospechada y la más duradera, sigue siendo la que se
hace en los barrios, en el boca a boca de nuestros clubes, centros
culturales, cafés y centros de jubilados, la que hacen los padres en la
puerta de los colegios de sus hijos cuando comentan las noticias del
barrio o las repercusiones de todo lo que impacta en sus vidas y lugares
cotidianos.
Tenemos que entender,
de una vez por todas, que mucha gente ya no compra los diarios
tradicionales por su costo. Pero, sin embargo, esa misma gente sigue
leyendo el periódico o la revista gratuita de reparto zonal.
Las instituciones comunitarias, los dirigentes barriales de a pie, todos
los que no cuentan con grandes aparatos ni grandes presupuestos para
pagar grandes campañas mediáticas, tienen que tener en cuenta que quizás
nunca van a poder aparecer en los grandes medios nacionales. Por eso,
esas instituciones y esos dirigentes no tienen ninguna otra opción y no
tienen que tener ninguna duda: deben ponerse del lado y al lado de
nuestros periódicos, radios y Medios de Comunicación Vecinal.
De la otra parte, quienes tienen el
presupuesto para acceder a los grandes medios nacionales, tendrían que
destinar parte de su presupuesto de prensa a los medios vecinales, no
sólo para sostenerlos, apoyarlos y permitir su crecimiento, sino además,
como parte de sus campañas de responsabilidad social empresaria, ya que
los medios vecinales cumplen con una necesaria e insustituible función
social, tanto como cualquier otra organización o entidad comunitaria.
Buenos Aires, además de pacificarse,
de resurgir, de progresar y de alcanzar el estado de seguridad al que
todos aspiramos, debe reconstruir su tejido social.
Para conseguir todos esos objetivos, pero sobre todo, para lograr la
reconstrucción del dañado tejido social porteño, la contribución de los
Medios Vecinales de Comunicación es imprescindible.
En estos momentos, muchos periódicos, radios y Medios Vecinales de
Comunicación tienen en serio riesgo su supervivencia, en virtud de una
interpretación arbitraria y restrictiva de la Ordenanza 52.360.
Dicha normativa no fue pensada para
limitar la libertad de prensa barrial, sino para todo lo contrario; es
decir, fue elaborada para garantizar la existencia y la sobrevida de los
medios más independientes que todavía subsisten en nuestra Ciudad de
Buenos Aires y que son un ejemplo para todos los medios vecinales de
nuestro país.
Es por eso que no
sólo adherimos a la campaña de defensa de nuestros medios barriales,
sino que además, nos sumaremos a todas las acciones que persigan su
fortalecimiento y protección. Del mismo modo, organizaremos todas
aquellas actividades que permitan difundir su problemática y a proponer
mecanismos institucionales, legales y normativos que permitan hacer
todavía más fuertes a nuestros Medios Vecinales y a proteger la libertad
informativa de sus propietarios y redactores.
Estos medios son la expresión más directa y genuina de nuestros barrios,
son la voz de nuestros poetas barriales, de nuestros historiadores, de
nuestro patrimonio viviente. Estos medios son la difusión de las
pequeñas grandes cosas que nos pasan todos los días en Buenos Aires.
Pero sobre todo, son la garantía de información en el estado más puro,
en lenguaje más llano y sobre todo, sin dobles ni terceras intenciones.
Nuestro Instituto estará siempre al
lado y del lado de nuestros Medios Vecinales de Comunicación; de los
jueces valientes que permitan, respecto de ellos, soluciones legales
justas y de todos los hombres y mujeres de buena voluntad que no quieren
que su liberad de expresión sea pautada de acuerdo con la contribución
publicitaria de ningún gobierno.
No
nos gusta, nunca nos gustó y nunca va a gustarnos que se busque
amonestar a los medios de comunicación racionando, elastizando o
suspendiendo pagos de pautas publicitarias o de propaganda oficial.
Nunca nos tendrán del lado de
semejante despropósito institucional.
Y doblamos la apuesta. Creemos que tenemos que ir más allá todavía.
Tenemos que crear un sistema más integrado de Medios Vecinales, tenemos
que trabajar más juntos, los comunicadores y las instituciones sociales
de la Ciudad de Buenos Aires, porque nos necesitamos mutuamente y no
podemos ni vamos a existir realmente los unos sin los otros.
Tenemos que trabajar por un Foro de Medios y tenemos que trabajar por un
sistema porteño integrado de noticias. De esta manera, Medios e
instituciones vamos a ser más fuertes y vamos a ser más respetados.
Por nuestra parte ya estamos
trabajando con algunos medios, estudiando a fondo la problemática de la
prensa vecinal y sobre todo, elaborando las acciones que vamos a encarar
desde nuestro Instituto para contribuir al fortalecimiento, al prestigio
y a la mancomunidad superadora entre organizaciones y Medios Vecinales
de Comunicación.
Convocaremos todos
los foros y reuniones que sean necesarios. Haremos todas las gestiones
que hagan falta. Propiciaremos un Foro de Medios para conversar medidas
y soluciones en las que nosotros, como Instituto, podamos ayudar a
gestionar o conseguir.
Nuestro
compromiso con nuestros Medios Vecinales de Comunicación es absoluta;
porque nuestro compromiso con la libertad de prensa también es absoluto.
Cuando en nuestro Instituto hablamos
de pensar entre todos la Ciudad de todos, no concebimos el logro de
semejante objetivo sin la existencia y la colaboración de nuestros
Medios Vecinales de Comunicación.
Quienes concebimos, formamos y motorizamos el IpeBA queremos una Prensa
Vecinal porteña libre, fuerte e independiente; porque sólo con ese tipo
de prensa puede quedar garantizada –de manera veraz y desinteresada- la
información que necesitamos difundir a diario los que pensamos, los que
trabajamos, y los que nos ocupamos y nos preocupamos para
conseguir entre todos, con todos y para todos una Buenos Aires mejor.
Firmado:
Aníbal Gotelli, Presidente del IpeBA y
Consejeras y Consejeros Integrantes del Consejo
Directivo del IpeBA, Instituto para Pensar Buenos Aires.
Nota: Esta Declaración ha sido publicada en
www.pensandobuenosaires.blogspot.com .
Asimismo rogamos ver el tratamiento del tema Medios Vecinales en las
palabras del acto de presentación del IpeBA el 16.12.08 en
www.youtube.com/IpeBAmultimedia.
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