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02/12/2007 La
Junta Central de Estudios Históricos en la Sala de Representantes de
la Manzana de las Luces
Ariel
Bernasconi recibe el Pedro de Mendoza
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La “Sala de
Representantes” de la Manzana de las Luces, Perú 272,
fue testigo, el jueves 29 de noviembre de 2007 a las 19hs,
de una serie de eventos para los cuales convocó la
Junta Central de Estudios Históricos
de la Ciudad de Buenos Aires, presidida por
Arnaldo Miranda. En primer lugar se entregó la
Mención de Honor y Reconocimiento “Don Pedro de Mendoza”
a la Federación de Entidades de Estudios Históricos de la
Provincia de Buenos Aires representada por Ariel Bernasconi,
presidente de la misma.
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Luego se entregó el premio Historiador
Porteño a Leticia Maronese. Los
detalles se pueden
leer
aquí. A continuación se efectuó la presentación del libro
"Invasión, Reconquista y Defensa de Buenos Aires, 1806/1807",
editado conjuntamente con la Comisión para la Preservación del
Patrimonio Histórico-Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, obra de
Luis Mendiola, Edgardo
Rocca, Leticia Maronese, Alcira Zarranz, Arnaldo Miranda, Liliana
Barela, Eduardo Clancy, Juan A. Lucero, Nélida Pareja y Diego del
Pino. Su compilador fue Arnaldo I. A. Miranda. Edgardo Rocca, Vicepresidente
Segundo de la Junta Central y Presidente de la Junta de Historia del
Puerto de Buenos Aires, comenzó hablando sobre los orígenes del
libro, que se remontan al 2003, cuando después de un programa radial
que habían presenciado, surge la idea de escribir sobre las
Invasiones Británicas. Y fue así que una conjunción de historiadores se ha reunido
para brindar cada uno una faceta distinta en relación a estas
invasiones. En este libro se habla, por ejemplo, de cómo era la medicina
en esa época o sobre el papel tuvieron las mujeres. La búsqueda de información no fue efectuada únicamente en el
Archivo General de la Nación, sino que se indagó en todos aquellos
lugares de los cuales se pudieran obtener datos de la época. Liliana Barela, que preside el
Instituto Histórico de Buenos Aires, explicó el porqué la Comisión
editó este libro. Con el Aniversario de la Reconquista y de la
Defensa, se estimuló la memoria de aquello que había pasado y se
empezaron a registrar conmemoraciones que empezaron a formar parte
del patrimonio de la ciudad, pero ya no el hecho, sino la
conmemoración del hecho y este es el sentido más importante por el
cual se decide publicar el libro, "porque la historia y las
conmemoraciones van cambiando y van modelando con sutileza las
diferentes posiciones y los diferentes patrimonios...".
Dijo
Barela,: "quisimos valorizar a la memoria como patrimonio y es por
eso que en el prólogo, que compartimos con Leticia, hablamos de las
cosas que han quedado en la memoria y que es muy difícil que alguien
las pueda modificar. Es muy difícil que podamos salvar a Sobremonte,
ya lo ha condenado la gente. Ya no lo podemos salvar aunque él
estuviera cumpliendo, nada más y nada menos, que con las cuestiones
que le habían sido asignadas..".
Y casi llegando al final de su exposición dijo: "... No sólo se trata de poner en contexto los hechos históricos,
sino de poner en contexto aquellos recuerdos que tenemos de aquellos
hechos históricos, de eso también se trata el patrimonio ... " Arnaldo Miranda hizo referencia a
cada uno de los autores que escriben en el libro. En el primer capítulo el embajador
Mendiola da una visión geopolítica internacional,
sobre el contexto histórico de la época, introduciéndonos en la época de 1804 a 1808, que tiene como
protagonista a Napoleón Bonaparte y cómo repercute en las Invasiones
Británicas al Río de la Plata. En el segundo capítulo, titulado "El
contexto social, cultural y regional":
Edgardo Rocca hace un prolijo análisis de lo ocurrido en 1806
y 1807 en los puertos de la ciudad, con gran
pasión, mencionando tres invasiones británicas, refiriéndose a la
Colonia del Sacramento, fundada en 1680 y al intento de
invasión de 1763. Leticia Maronese habla de la presencia
y del rol de la
mujer. Por esa época, cada vez que una mujer salía, debía ser
acompañada por el hombre de la casa, al menos ese era su mandato
oficial. Sus vidas transcurrían en un ámbito recoleto, dedicadas a
la crianza de los hijos. El mandato indicaba que debían casarse
jóvenes y tener muchos hijos. También nos cuenta la historia de Mariquita Sánchez de Thompson y de
"la tucumanesa" Manuela Pedraza. El tercer punto de este
capítulo es la asistencia médica en esta época, a cargo de la
Dra.
Alcira Zarranz, quien hace una prolija semblanza de la época.
Por ese entonces existían tres hospitales, uno con doce camas, para
mujeres... pero en ese únicamente podían estar ellas. Nos cuenta del
Protomedicato y la enseñanza de la medicina y de los aspectos de la
asistencia médica durante las invasiones. El tercer capítulo habla del Desarrollo de
los Acontecimientos y Consecuencias Históricas: Arnaldo
Miranda se refiere a Rafael de Sobremonte, noveno virrey del
Río de la Plata. Ha tratado de reivindicarlo haciendo el análisis de
las acciones tomadas por el Virrey en esos momentos, como, por
ejemplo, declarar a Córdoba como capital del Virreinato. Sobremonte
ya había promovido la construcción del canal de San Fernando que
permitió que esa zona se poblara. El 16 de mayo de 1806, daba la
autorización para erigir el Curato de San José de Flores. Después de
permanecer prisionero en las inmediaciones de Caballito, conservando
sus honores, es embarcado, en 1809, con rumbo a España donde es
ascendido y condecorado. Liliana Barela detalla sobre
cómo se crearon y actuaron las milicias criollas en Buenos Aires.
Nos muestra que estas milicias tuvieron tres momentos entre 1806 y
1811. De la milicia desarmada e improvisada, muestra cómo se va
profesionalizando hasta llegar a 1811 con 8.000 soldados. Eduardo Clancy nos cuenta sobre Patrick
Island, soldado del 71, soldado irlandés, nacido en Dublín. Al
llegar a Buenos Aires protagoniza un
duelo con el negro Braulio Gómez de quien termina gran amigo. Se
casa con una argentina y se queda a vivir a nuestra ciudad, como
muchos otros. Juan Lucero tiene a su cargo
escribir sobre el
equipamiento de las milicias en Buenos Aires, hablándonos sobre cómo
estaban preparadas, sobre los uniformes, adentrándonos
en el valor y coraje que tenían esos hombres. Sobre el final de
capítulo, Nélida Pareja narra sobre
Santiago de Liniers y Bremond, nacido en York. Nelly nos muestra
pinceladas acerca de la familia, de su formación militar, de sus preceptos y valores morales y su
historia. Su desdichado final, muerto en Cabeza de Tigre. El libro termina con las consideraciones y bases para una bibliografía de
las Invasiones Británicas al Río de La Plata, a cargo de
Diego Del Pino, quien ilustra
todos
los trabajos realizados a lo largo del tiempo.
Más tarde, se efectuó el Cambio de Autoridades
2007-2009 en la Junta Central de
Estudios Históricos de la Ciudad de Buenos Aires, cuya
comisión directiva fue renovada por unanimidad. Arnaldo Miranda,
quien continuará a la cabeza de la Junta, hizo un recuento los
logros obtenidos durante estos dos años de gestión, intentando
llevar adelante lo prometido en noviembre de 2005:
Cumplir con los convenios institucionales, como con el Instituto de
Estudios Históricos de la Ciudad de Buenos Aires, la Universidad
Notarial Argentina, la Universidad del Salvador, la
Confederación de Entidades de Estudios Históricos de la Provincia,
la Universidad de Morón, como el Archivo General de la Nación
Argentina y con muchas instituciones más.
Cumplir con el IX Congreso de la Historia. La comunicaciones
académicas que siempre están a cargo de los miembros de las Juntas.
Con los cursos y seminarios, el asesoramiento a los Organismos
Públicos. Las conferencias.
Edición de 3 números de la revista de la Junta Central, la colección
de Estudios Históricos (números 1 al 5), Historias de Buenos
Aires aportes del VIII Congreso de Historia de la Ciudad, El Buenos
Aires de Enrique Horacio Puccia y este libro que acaban de publicar.
El proyecto de ley 1352 del 2005 de declarar el 11 de junio como Día
de Buenos Aires, por la fundación de la Trinidad llevada a cabo el
sábado 11 de junio por Garay.
Realización de la primera Feria del Libro de Historia.
La integración de la Confederación Argentina de Juntas de Historia
que ya tenía doce años en proyecto.
El compromiso continúa por dos años más, hasta 2009, cuando tendrá
lugar el Congreso de Historia de Provincias Argentinas que tendrá
sede en Buenos Aires.
Como cierre del acto, y antes de brindis, actuó la murga
La Fonola Porteña.
Mónica Rubio -
www.barriada.com.ar
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