¿Sabías que? “HAY HISTORIAS
CURIOSAS EN BUENOS AIRES” La Verdadera
Vestimenta Usada en 1810 por
Mabel Alicia Crego

Las damas de la época colonial, no se vestían como se ve en el
óleo de Carnacini o en dibujos de revistas infantiles (con faldas
anchas, con volados y miriñaque, grandes mangas y peinetones, eso
fue posterior para 1830 época de Rosas, (*).
En la colonia año 1810, las damas de clase alta “decente”(*),
adoptaron la sencillez de la Francia revolucionaria, con colores muy
pálidos, marfil o blanco, el corte debajo del busto estilo imperio
con grandes escotes y telas muy finas y transparentes como la
muselina, (aún en invierno debajo de los vestidos solo tenían una
enagua de la misma tela, de allí que la enfermedad mas común entre
las señoras era “el mal de la muselina”, bronquitis fuerte). A
veces le bordaban mostacillas. Tampoco usaban peinetones, sólo la pequeña peineta española (tipo
teja) caladas y talladas en carey. Para ir a misa, sobre la peineta
se colocaban la mantilla española, el misal y el infaltable abanico. Los peinados estilo romanas, con pequeño rodete alto, rizos a los
costados y todo adornado con perlas y collares. Los zapatos eran de tela, generalmente blancos o negros, ellas
mismas los cosían y bordaban con mostacillas, luego los zapateros
les colocaban las suelas, sin tacón. Los caballeros se vestían al estilo inglés combinaban chaqueta
oscura, con ceñidos calzones cortos en blanco, natural o amarillo. Debajo medias de seda blancas. Las camisas con cuello “palomita” y
yabot o pañuelo de seda, terminaban en mangas rematadas con
puntillas. Era de gran elegancia llevar galera y bastón, los funcionarios
del cabildo usaban pelucas blancas entalcadas, estilo francés. Los paraguas eran muy pocos, solo algún que otro representante del
cabildo lo poseía, en el Museo de Historia Nacional hay uno
perteneciente a un cabildante. Los zapatos se importaban de Europa y tenían grandes hebillas
de bronce, eran muy costosos.
Interpretación del Himno Nacional Argentino, en casa de Mariquita
Sánchez de ThompsonÓleo Pedro Subercaseaux FUENTES: (*) Patricia Raffellini – Museo del Traje “Memorias del Buenos Aires virreynal” de Mariquita Sánchez de
Thompson(*). “Buenos Aires” de Manuel Bilbao |