“HAY
COSAS CURIOSAS EN LOS BARRIOS PORTEÑOS” Barracas
también tiene su recorrido artístico “PASAJE LANIN” por
Mabel Alicia Crego

 Poco
a poco va cambiando la fisonomía del Barrio de Barracas, uno de los
barrios mas antiguos de Buenos Aires, caracterizado por viejas
fábricas hoy ya desocupadas y construcciones palaciegas que se van
trasformando en enormes complejos de departamentos con spa, piletas
de natación y otros adelantos modernos.
Quien diría hoy que Barracas, ubicado en la zona sur de la Capital
y pegadito al Riachuelo haya sido en el siglo XIX el barrio mas
aristocrático de la elite porteña. Las familias más adineradas como
los Cambaceres, Brown, Alzaga, Lavallol, Díaz Velez, Montes de Oca,
Guerrero, Ramos Mejía, entre otras, tenían sus quintas de fin de
semana. En el año 1871 la epidemia de fiebre amarilla los
retiró y la zona pasó a ser residencia de inmigrantes. A principios de siglo XX personajes de tango y malevaje frecuentaron
sus calles, creando mil historias y anécdotas, entre los vecinos. Hoy artistas y pintores jerarquizan la zona, como Pérez Celiz,
Josefina Robirosa o Marino Santamaría. La fantástica iniciativa de este artista plástico hizo que la calle
Lanín se engalanara de color, música y recuerdos.
El pasaje Lanín es una curva de 3 cuadras ubicado a continuación de
Feijoó entre Suárez y Brandsen, sólo interrumpe su silencio el paso
del tren que pasa sobre el terraplén y el gran paredón que enmarca
el final del pasaje, sus grises fachadas eran el recuerdo que tenía
Marino Santamaría en su niñez y decidió en 1998 darle color y vida
al frente de su casa natal en Lanín 33. Comenzó pintando con pinturas pero el deterioro del clima fue
opacando los colores por lo que decidió agregarle venecitas,
azulejos y vidrios de color. Usa la técnica de trencadís (azulejo
partido) que genialmente usara el artista catalán Antonio Gaudí y
mosaico veneciano.
A los vecinos de la cuadra les despertó el interés y le fueron
pidiendo que también pintara y decorara los frentes de sus casas. Ya
esta cubierto mas de la mitad de las 38 fachadas del pasaje. El proyecto fue auspiciado por la Secretaria de Cultura de la Nación
y tiene el apoyo de la Corporación Buenos Aires Sur. Además del
aporte de empresas privadas, el nuevo pasaje Lanín se está
realizando con donaciones de los vecinos, Santamaría los convocó a
que llevaran azulejos y vidrios de color y la respuesta de la gente
fue muy positiva. Porque de esta forma se sienten participes del
proyecto. Lanín significa en lengua mapuche “casi muerto” pero este pasaje
gracias a la cooperación y trabajo de los artistas y vecinos
revivió, ya se destaca como icono en el barrio.
Santamaría logró un cambio urbanístico y social, un pasaje triste y
oculto en el barrio de Barracas hoy figura en las guías de turismo
de Buenos Aires. http://www.marino-santamaria.com.ar/ Mabel Alicia Crego maestra de sección escuela N° 15 y vecina del Barrio de Barracas |