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Renovación de Autoridades de la Junta Central
de Estudios Históricos de la
Ciudad de Buenos Aires
- 2005 -
Discurso de Arnaldo
Horacio Miranda
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jueves 24 de noviembre de 2005 a las 19 hs, en el Salón Auditorio “Diego
L. Molinari” del Archivo General de la Nación Argentina -
“Mis primeras palabras son de agradecimiento a todos y a cada uno de
Uds. con su presencia en el día de hoy, por acompañarnos, por acompañar
a la Junta Central, en este acto y en este momento tan importante como
Institución.
Como todo momento institucional refleja un cambio, un fin porque es un
cambio de autoridades y una consecución de sus objetivos, es decir, la
vida misma de toda entidad.
Las palabras también de agradecimiento para esta casa, para el Archivo
General de la Nación Argentina, esta digna casa que, con su director,
don Miguel Unamuno, que sabemos que por motivos de salud no puede
acompañarnos hoy, pero que siempre nos acompaña en todos los
emprendimientos. Es la casa de todos los investigadores de historia, no
solo de la Ciudad sino del país, y que atesora cosas tan importantes
para nuestro trabajo y para la tarea que, precisamente, desempeña esta
Junta Central de Estudios Históricos.
El agradecimiento también para las autoridades del Instituto Histórico,
esto quiere decir al equipo del Instituto Histórico, con quienes
trabajamos juntos.
Y no puedo dejar de recordar, cuando ingresé a la Junta Central, como
bien dijo Aníbal hace un ratito, compartimos durante doce años, tanto
como con Aníbal, con Edgardo Roca y con el ya ausente pero siempre
permanente en nuestro recuerdo Alfredo Luis Nocceti, la Comisión
Directiva durante doce años. Estuvimos junto a otros miembros, desde ya,
pero estuvimos juntos. Muchos fueron los lugares de reunión, la Manzana
de las Luces, entre ellos.
La Junta Central que surgió, precisamente a instancias de la Junta,
decana y principal, de San José de Flores. Esta Junta, que en el año
1968 celebraba sus primeros 30 años de vida. Y para celebrar esos
treinta años de vida, decidió convocar al primer Congreso de Historia de
los Barrios Porteños, así fue la denominación entonces. Ese Congreso se
hizo en lo que hoy es la Legislatura, en ese momento, el Consejo
Deliberante. Y como moción del mismo, surge la Junta Central, instalada
públicamente, el 11 de noviembre de ese mismo año, 1968.
A partir de allí, ocuparon la presidencia, en orden sucesivo, tal como
nosotros, el profesor y doctor en humanidades, Raúl Silva Montaner, que
era presidente de la Junta de Flores, que presidió el Congreso y que
presidió, la Junta Central.
Empezaban otras Juntas que se habían creado: Palermo, había sido creada
también Barracas, que luego presidió Enrique Horacio Puccia, también La
Boca del Riachuelo. Así que estas Juntas venían también a integrar esta
Junta Central de los Barrios Porteños, así fue denominada en un
principio, luego Junta Central de Estudios Históricos de la Ciudad de
Buenos Aires y luego Federación, cuando fue la época de su
Institucionalización.
También, presidió Alberto Octavio Córdoba, director del Instituto
Histórico de la Ciudad en su momento, ya también desaparecido.
Cómo no recordar al maestro Don Enrique Horacio Puccia, que la ejerció
durante quince largos años, en los cuales nos enseñó a muchos de
nosotros a querer a esta Junta Central, a querer a Buenos Aires, y a
seguir trabajando por su historia. La vez pasada recordábamos en algunos
videos, cuando el maestro Puccia precisamente nos introducía a cada uno
de nosotros en estas lides. También integraba Diego del Pino, cómo no
recordarlo, que hoy fue nombrado. Siempre con su consejo culto en los
Amigos de la Ciudad, entre las reuniones que recuerdo, otro sitio donde
funcionó la Junta Central. Realmente estuvo por todo Buenos Aires, como
ven. Se reunió en el Instituto Histórico también, en una época, y luego,
también en la Dante Alighieri.
Luego, al fallecer Horacio Enrique Puccia, le tocó el turno para
presidir a esta Federación a Eduardo Mario Favier-Dubois y él fue el
presidente que nos puso otra semillita, que ya estaba puesta, pero él
dijo: hay que Institucionalizar a la Junta Central, me parece
escucharlo. Hoy no nos puede acompañar, pero está entre nosotros.
Y así lo hicimos, comenzamos la etapa de Institucionalización, hasta que
en el año 1999, fue entregada la presidencia a Edgardo Roca a quien
acompañé durante cuatro años como Secretario General. Edgardo fue
reelecto, junto con su Comisión Directiva.
Y luego es la historia ya conocida, ya en el año 2003, con el
reconocimiento de todos, le tocó el turno a Aníbal Lomba.
Y hoy, yo los convoco a todos y a cada una de las Juntas, sin dudar que
son la vida de la Junta Central, a cada una de las Juntas Adherentes, y
a cada uno de los miembros correspondientes que hoy hay muchas, de la
provincia de Buenos Aires. Hoy ya se habla del A.M.B.A., Área
Metropolitana Buenos Aires, íntimamente ligada al desarrollo económico,
político, institucional, histórico, de nuestra querida Ciudad de Buenos
Aires.
Parte de lo que es la Ciudad de Buenos Aires fue provincia, el antiguo
partido provincial de San José de Flores, que luego pasa a integrar en
1887 esta Ciudad de Buenos Aires, con una Avenida General Paz que no
divide sino que une, por lo menos que debe unir, y debemos hacer todo lo
posible para ello.
Esta Junta Central, esta Comisión Directiva, se ha fijado como objetivos
principales, incorporar nuevos miembros, los pocos quedan por incorporar
en la Ciudad de Buenos Aires y los que queden por incorporar en el
Conurbano Bonaerense. Así que ya los estoy mirando, a algunos de Uds.,
que seguramente nos van a acompañar.
La Federación con las Instituciones, yo nombré al Archivo General de la
Nación porque hoy estamos en esta casa, pero hay muchísimas otras
Instituciones que han colaborado, la Sociedad Argentina de
Historiadores, que hoy se ve revitalizada, y que nos agrupa a todos los
historiadores del país, y de la cual nos honramos de pertenecer como
miembros.
Y muchas otras Instituciones. Los convenios institucionales con las
Universidades: la Universidad Notarial Argentina, la Universidad del
Salvador, y muchas otras también van a ser eje de esta gestión.
Comentábamos tantas veces con Liliana y con Lidia Gonzalez, decíamos
“tenemos que intentar crear y forjar investigadores”. El Investigador se
hace y en parte nace también, pero debemos ayudarle y brindarle las
herramientas. Desde el Instituto Histórico y la Junta Central lo hemos
hecho ya en el pasado y estoy seguro que en este nuevo año lo vamos a
hacer con cursos ya teníamos preparados de Perfeccionamiento para la
Investigación y la Capacitación.
No dejo de nombrar tampoco a la Comisión para la Preservación del
Patrimonio Histórico Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, que nos
sigue acompañando con su permanente apoyo en todo sentido. También
nuestro agradecimiento al equipo.
Todos los amigos que también nos acompañan. Respecto de eso, yo los
convoco especialmente, a que tratemos de mejorar la comunicación. Para
eso vamos a poner a disposición de toda la membresía un buzón de
sugerencias para que puedan llegarse a nosotros y vamos a visitar todas
y cada una de las Juntas de los Barrios, lo hemos propuesto como
objetivo. Hecha es fácil, la promesa, lo vamos a hacer y con muchísimo
gusto. Para conocer las necesidades y saber en qué los podemos ayudar.
Porque la Junta Central, entre sus principales objetivos tiene ayudar a
las Juntas. Cuanto más fuerza tengan las Juntas Barriales y toda la
membresía, más fuerza va a tener la Junta Central. Y no me refiero a más
fuerza solamente a la fuerza Institucional, sino a pelear una Junta
Central para todos, para que estudie la historia de Buenos Aires y para
que, a la vez, preste apoyo a todas las Juntas de este distrito tan
importante y por eso no estoy dejando de reconocer la importancia de
cada una de las provincias argentinas.
También se ha fijado esta Comisión Directiva, los miembros sabían que
hoy lo anuncio, vamos a reformar la sede de la calle Piedras de la Junta
Central. El espacio del amigo Antonio Costa, que hoy no puede estar
presente por un inconveniente de salud y hacemos votos por su pronta
recuperación, que nos ha legado, que tanto hemos trabajado Aníbal,
cuando íbamos vistiéndola, vestíamos a la novia habría que decir, esa
sede. Para crear una biblioteca especializada, si bien tenemos la del
Instituto, pero mejor que tengamos otra más, para cumplir los servicios
culturales y la demanda que tienen los que consultan por esta hermosa
ciudad de Buenos Aires. Y vamos a reformar la sede, para poder seguir en
nuestra sede desempeñando nuestros objetivos. Siguiendo en el Instituto
Histórico, la sede la vamos a reformar porque es nuestra sede propia,
pero vamos a seguir trabajando con el Instituto, desde ya. De eso que no
te quepa ninguna duda, Liliana, como lo hemos hecho en tantas ocasiones.
Creo verlo todavía a Don Enrique, trabajando en aquél salón, hoy
reformado, del Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires.
Así que yo, amigos, los convoco para trabajar. Y para trabajar en serio.
Dicen que toda comisión que llega, de nuevas autoridades, debe tener
objetivos que superen a los otros y no en desmedro. Pero sí, la Junta
debe continuar, como toda Institución, su ritmo ascendente. Lo va a
continuar con cada uno de Uds., simplemente me toca oficiar, y lo voy a
decir en términos musicales, de director de orquesta. Pero la orquesta
no existiría si no tuviese a cada uno de los miembros. Desde el primer
violín hasta la última tuba o el último timbal, son útiles, necesarios y
yo diría, imprescindibles, sin ellos la orquesta no funciona. La vida es
lo mismo. La gran orquesta en la que debemos todos intentar convivir.
La biblioteca, la querida biblioteca de la Junta Central, anuncio hoy
las donaciones que ya están por llegar de nuevas ediciones, que ya hay
iniciadas gestiones y la compra de nuevo material bibliográfico
importante de 400 títulos. Así que en el futuro ya se va a ver también
llena con ese material… aunque nunca va a estar llena porque cuando
reformemos la sede la vamos a reformar, así que vamos a seguir adelante.
Y anuncio, queridos amigos, oficialmente, la realización del Noveno
Congreso de Historia de la Ciudad de Buenos Aires, a realizarse en esta
ciudad, los días 16, 17 y 18 de noviembre del año 2006. Así que ya
pueden ir preparándose para presentar sus trabajos, sus aportes, que
intentaremos desde ya publicar y seguir este derrotero que estamos
haciendo.
Si bien ha sido repetido muchas veces, yo recuerdo las palabras de los
tiempos de la Antigua Grecia, de la antigua Roma, de un filósofo, de un
pensador que vivió allá por el año 50 AC que fue Marco Tulio Cicerón,
quien entre sus grandes máximas nos dejó una que está muy bien para esta
ocasión y para todos los historiadores. El decía que el hombre puede
perfeccionarse a través del conocimiento, pero debe humanizarse a través
de la cultura y de la reflexión. Esa cultura y esa reflexión debe de
reinar siempre entre todas las Juntas de Historia y entre todos
nosotros.
Así que estimados amigos, gracias a todos y a cada uno de Uds.
Me reitero a disposición de todos, la Comisión Directiva también lo
está.
Que sean dos años pletóricos de logros. Nuevamente gracias." |