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HERÁLDICA
Por el Prof. Arnaldo Ignacio Adolfo Miranda y Tumbarello
INSTITUTO HERÁLDICO DE BUENOS AIRES
www.institutoheraldico.es.tl
Sin leyes hay
distorsión
LAS LEYES DE LA HERÁLDICA.
Generalmente, el resumen de las leyes de la heráldica se reduce a
las siguientes :
• No debe nunca ponerse en los escudos metal sobre metal, ni color
sobre color
• Las figuras propias de las armerías han de estar en la situación y
lugar que les corresponde
• Las figuras naturales, artificiales y quiméricas, cuando no hay
más que una en el escudo, se colocan en el centro del mismo, y sea
cualquiera su tamaño natural, se representan llenando todo el campo,
si bien sin tocar los extremos
• Cuando las figuras que no son piedras honorables existen en el
escudo en un número de tres, se ponen dos en jefe y una en punta,
sin necesidad de especificarlo.
Sin embargo, hay otras que son estudiadas profusamente por el
profesor Fernando del Arco en su libro
"El Método de Blasonar", como son las que siguen:
PRIMERA LEY. No puede ponerse metal sobre metal,
ni color sobre color, porque de lo contrario las armas serían
falsas.
Este precepto es inviolable y viene de los varios y
diversos trajes antiguos en los que ponían, sobre telas de color los
de oro y plata en los torneos, como lo señala en Padre Menestier.
La primera excepción a esta regla es que no se incurre en
defecto contra el arte heráldico cuando las armas son de enquerir,
enquerre, enquerantes, de averiguar o extraordinarias, como las de
Godofredo de Bouillon que dieron origen a la cruz potenzada de
Jerusalén.
La segunda excepción se da en los escudos
franceses, en los que se ven jefes de color puestos sobre campos de
color, a lo cual se llama "Jefe Cosido" por decisión de los Reyes de
Francia.
La tercera excepción a la primera ley es que el
púrpura, violado, o violeta que es de ordinario un esmalte, también
se puede tomar como metal; cuando esto es así no hay falsedad en
poner colores y metales sobre la púrpura, ni la púrpura sobre los
colores y metales.
Lo mismo se entiende de los armiños y
veros, que unas veces se hallan sobre metal y otras sobre color.
Cuarta excepción: Las extremidades y la parte de los animales,
como las uñas, picos, lenguas, defensas, ojos, astas, colas, así
como las coronas, collares, etc., pueden estar color sobre color o
metal sobre metal, por ser aquellas de cualquiera de estas dos
especies.
Quinta excepción: Todas las figuras humanas y sus
partes de color de carnación y todos los animales plantas y frutos
representados con su color natural, pueden también ponerse
indiferentemente sobre metal o sobre color sin incurrir en falsedad.
Sexta excepción: En las brisuras de la mayor parte de los
Soberanos y especialmente de los Príncipes de sangre y de los
miembros de otras familias en España y Francia, se ve el metal sobre
el metal y el color sobre el color.
SEGUNDA LEY. Todas las figuras propias de las
armerías han de estar en la situación y lugar que le corresponde,
sin poderse alterar en nada ni en parte su sentido ordinario y
regular.
Se exceptúan de esta regla las bandas, barras,
palos, etc., cuando tales piezas están multiplicadas en el escudo,
pues siendo algunas veces dos, tres, y mas, no puede hallarse en el
lugar que le corresponde, no obstante que observen el orden de la
situación de la principal.
Otra excepción se da para los
jefes y fajas duplicadas y cuando están bajadas de su posición
ordinaria.
También es excepción el contrabandado,
contrafajado, contrapalado, etc., así como algunas figuras
disminuidas brizadas y de rebatimiento, por ser estas dos últimas
arbítrales y mudar muchas veces por razones particulares en el
sentido del todo o de algunas de sus partes.
TERCERA LEY. Las figuras naturales, artificiales
y quiméricas, cuando hay una sola en el escudo, se colocan en éste
deforma que teniendo por punto general su centro, llenen el campo
del mismo, en de la partición o el de la pieza que hubieren de
ocupar proporcionalmente, sin tocar en los extremos.
Se
exceptúan de esta regla las figuras movientes, los girones, la pila
y la pira; las particiones irregulares que tocan los flancos o salen
de éstos o de los ángulos; las piezas de los escudos medio partidos,
las de los sembrados, las brisuras y otras piezas multiplicadas que
por motivo singular ocupan lugares indeterminados.
CUARTA LEY. Las figuras cuyo número es impar y
que no son piezas honorables, se deben poner en el sentido de estas
y en el de los puntos del escudo. Por ejemplo, tres rosas, tres
flores de liz, tres estrellas, etc., se ponen dos en jefe y una en
punta, por lo que se entiende el orden de tres figuras en armería,
sin ser por ello necesario especificar la situación que tienen, como
en cambio es necesario hacerlo cuando estuvieren mal ordenadas.
QUINTA LEY. Los lambrequines han de ser siempre
de los esmaltes del campo y de las figuras del escudo.
Se
exceptúa de esta regla los lambrequines que por privilegio y
concesión singular dan los Soberanos de sus propios escudos o de
otros particulares a un Caballero.
SEXTA LEY. En armería debe usarse siempre de los
términos propios del blasón.
Se exceptúan de esta regla los
términos de aquellas piezas que son particulares en cada país y
otros que son comunes o vulgares y que están dispensados en el
blasón.
SEPTIMA LEY. Todas las cimeras que son humanas,
las que son animales y, particularmente aves, deben ponerse de lado,
mirando a la diestra del escudo (la izquierda viéndolo de frente).
Se exceptúan de esta regla las armas de reyes, príncipes y
soberanos que van de frente, y las de los bastardos que miran a la
izquierda.
Existen muchas otras leyes y reglas heráldicas que
también tienen precisa observancia al blasonar, pero las siete que
hemos enunciado son las generales que nunca pueden ser desconocidas.
Algunos doctrinantes como don Luís Valero de Bernabé y Martín de
Eugenio, refieren adicionalmente la existencia de tres leyes: la de
estilización, la de simetría y la de armonía.
LEY DE ESTILIZACIÓN. La necesidad de incrementar
el número de armerías, obligó a introducir nuevas señas de
identificación mediante el uso de figuras zoomórficas, vegetales,
humanas y otras muchas que se añadieron a las primitivas figuras
geométricas. Ello provocaría la necesidad de poder identificar
realmente todas estas, evitando que un espectador lejano pudiera
confundirlas. Era preciso que, a diferencia de las libertades de
expresión plástica permitidas en la pintura y en la escultura, en el
blasón todas las figuras utilizadas estuvieran constreñidas a un
dibujo heráldico y estilizado, característico por su uniformidad en
cuanto a las formas, atributos, esmaltes y posiciones adoptadas.
A estos efectos metodológicos, las figuras heráldicas se
clasifican en seis grandes grupos: animales, vegetales, naturaleza,
humanas, bélicas, construcciones, insignias, profesionales y
religiosas.
Por ejemplo, los animales se dividen en:
terrestres, con sesenta animales diferentes; animales aéreos, otros
sesenta animales diferentes; animales acuáticos, treinta y, animales
fantásticos, formado por un grupo de doce animales que son de gran
uso heráldico, como el grifo o el dragón.
LEY DE SIMETRÍA. Si bien los muebles heráldicos
están exentos de guardar siempre una posición y dimensiones
determinadas dentro del campo del escudo y puedan dibujarse en
cualquier parte de éste y en diferentes tamaños y posiciones, su
colocación se acondiciona según se encuentren solos o deba
combinarse con otras figuras distintas, más en todo caso, habrá de
respetarse siempre las leyes de simetría del escudo.
LEY DE ARMONÍA. Al blasonar un escudo, ha de
describirse primero la figura principal y su esmalte, para después
pasar a las secundarias. Más no siempre la figura del centro es la
principal, pues a veces se da el caso de varias figuras principales,
repetidas todas ellas con el mismo diseño y tamaño, acompañadas en
el centro del escudo por otra secundaria de menor tamaño.
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Las
cualidades de los colores
LOS ESMALTES Y
LAS PIEZAS
Heráldicamente hablando, los
esmaltes son la pintura que se empleó en los escudos de
combate, bien para decorarlos, ya para evitar que
sufrieran los efectos de la oxidación las piezas
metálicas que entraban en su composición. Reciben el
nombre de esmaltes en Heráldica los colores y metales
que figuran en el campo, o de los que están echo las
piezas y figuras.
Esta palabra "esmalte" de
acuerdo a la opinión de los escritores antiguos proviene
de la hebrea "hasmal", a la que los latinos tradujeron
como "smaltun". Se cuenta que fue un rey, Porsena,
Soberano de la Toscana, quien usó vajillas en cuya
fabricación en traba el esmalte y de ahí el nombre de
"porcelanas", a tales vasijas. Pero, en realidad y
ciñéndonos a los antecedentes históricos, parece
demostrado que fue un platero francés, Jean Toutin,
quien descubrió los esmaltes tal y como han llegado
hasta nosotros. Con base en la terminología heráldica,
esta palabra, esmalte, comprende los colores, los
metales y los forros.
En la heráldica española,
que es la que nos rige por haber sido Colombia parte de
dicho Imperio, existen sólo siete esmaltes básicos: 2 de
metal y 5 de color. Se incluyen dentro de los esmaltes,
los llamados forros. Estos llamados forros no
constituyen muebles o figuras y mucho menos piezas,
siendo tratados dentro de los esmaltes. A diferencia de
un artista, que puede utilizar toda su paleta al mezclar
los colores primarios para obtener otros, en la
heráldica solo está permitido utilizar los tres colores
primarios que componen el espectro (Rojo, Azul y
Amarillo), a los que se unen los llamados colores puros
(blanco y negro).
Ahora bien, si mezclamos los
colores primarios entre sí, obtendremos los secundarios,
mezclas de dos, y los terciarios, mezclas de primarios y
secundarios para obtener tonos intermedios. Sin embargo,
en heráldica sólo pueden utilizarse tres colores
secundarios: Verde o Sinople, obteniendo mezcla de azul
y amarillo; violeta, mezclando rojo y azul; y
excepcionalmente el naranja, mezclando rojo y amarillo,
así como un color terciario, el café o marrón, mezclando
rojo, azul y amarillo.
En el cuadro siguiente se
ven los esmaltes o tinturas básicos de la heráldica
española. Estos esmaltes se dividen, como ya se ha
dicho, en metales y colores. Recuérdese la primera regla
heráldica, relativa a no poner metal sobre metal, ni
color sobre color. Quepa señalar que existen tratadistas
que al color púrpura lo tratan como metal, con la
consiguiente permisión de poder colocar este tinte sobre
los correspondientes a colores. No obstante, la gran
mayoría considera al púrpura color y no metal.
Comencemos por lo primero, con los colores "en blanco y
negro", ya que su representación se basa en líneas y
puntos distintos para poder expresar el color del escudo
cuando no hay oportunidad de hacerlo cromáticamente:
Este sistema fue ideado en el siglo XVII el padre
Silvester Petrasanta (de la Piedra Santa), S.J. para las
ediciones en blanco y negro. Obviamente, en aquella
época no exístia la imprenta en color. Por tanto,
ilustrar los escudos resultaba tedioso, caro y lento.
Para superar este escollo, el citado padre Silvestre
inventó un sistema de tramas para las ilustraciones "en
blanco y negro" que utilizó en su obra "Tesserae
Gentilitiae ex legibus Fecialium descriptae" (Roma
1.638), sistema que terminó prodigándose en los
incunables de la época en los que se representaban
escudos de armas, siendo aun usado en nuestros días.
Para Piedra Santa, el escudo viene determinado por
su superficie o campo y por las piezas o figuras que en
él se sitúan yendo todos policromados de diversos tonos
o esmaltes, metales y colores, que según su metodología
se representaban así,
Oro, metal, representado
por puntos. Plata, metal, representado por una
superficie en blanco. Gules, simbolizado por trazos
verticales. Azur, representado por trazos
horizontales. Sinople, representado por líneas
diagonales en el sentido de nuestra izquierda hacia la
derecha. Sable, compuesto por líneas verticales y
horizontales cruzadas. Púrpura, con la dirección de
líneas en sentido opuesto a las del sinople.
Hay
quien sostiene la opinión de que derivan de ciertos
vestidos que, según el día de la semana, se usaban por
turno, entre los griegos. Pero parece mucho más
verosímil que la verdad se base en el color de los
vestidos que los caballeros usaban en los torneos o,
quizás, de los dibujos que se pintaban en sus escudos.
Otro tanto puede decirse de los metales.
En
Heráldica, como ya lo expresamos arriba, existen cinco
colores: el rojo, al que se denomina "gules", el azul
"azur", el negro "sable", el verde "sinople" y el morado
"púrpura". Este último mantiene el privilegio de
participar de la naturaleza de los colores y los
metales, que son dos, el oro y la plata. Al primero se
le representa en color amarillo y al segundo, blanco.
Los Forros son las representaciones estilizadas de
las antiguas pieles por medio de la combinación de los
esmaltes, se dividen básicamente en dos tipos, Veros:
representados por cuatro o cinco series horizontales de
campanas poligonales de plata y azur (ver abajo) si la
combinación de colores es otra, la representación recibe
diferente nombre (ver segunda fila de abajo) y por
último están los Armiños: representados por un campo de
plata sembrado de motas alargadas de sable, rara vez
podemos encontrar su variante, el contra-armiño.
En la Heráldica inglesa, existen tres colores más:
Leonado, anaranjado y sanguíneo. El anaranjado también
es usado con el nombre de carnación y se usa para
significar o colorear partes del cuerpo humano. Cuando
se usa el café o marrón, los doctrinantes refieren que
ha de decirse Fustado, utilizado para colorear los
troncos de los árboles heráldicos. Igualmente, se dice
"al natural", para representar el color que tienen los
objetos de todo uso, árboles y animales, aunque en
realidad, la heráldica no permite más esmaltes que los
ya enunciados.
Esa representación de los colores,
ha llevado a encontrarles igualmente significación. No
pocos de los doctrinantes de la materia, dicen lo
siguiente:
La Heráldica es la ciencia de los
símbolos. Y es por eso por lo que se entiende
perfectamente la reacción de los colores del blasón, con
los elementos de la naturaleza, con las piedras
preciosas, con los meses del año y con los signos del
Zodiaco. Es por ello muy interesante para mostrar el
punto de partida de la "Ciencia del Blasón", en su
desarrollo histórico, citar las relaciones emblemáticas
de los esmaltes.
Veamos la relación de los
esmaltes con las piedras preciosas:
El oro
simboliza el topacio, característico por su tonalidad
amarilla. En las armerías de los reyes se le llama
"sol", en las de los nobles con título de Duque,
Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en
general "oro". En su relación con los astros el oro es
el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los
elementos, el fuego; de los días de la semana, el
domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el
ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el
gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el
delfín. Virtudes: justicia, benignidad y clemencia.
Cualidades mundanas: la nobleza, las riquezas, la
generosidad, el esplendor, la soberanía, el amor, la
pureza, la salud, la alegría, la prosperidad, la larga
vida, el poder, y la constancia que ha de tener en los
peligros. Por las leyes de la heráldica, antiguos
autores de crónicas dicen que los que traen este color
en sus armas, deben ser los primeros en ensalzar la
virtud de la Caballería, en amparar a los pobres y
defender a los príncipes, peleando por ellos hasta
derramar la última gota de sangre.
La plata
significa en su correspondencia con las piedras
preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los
signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua;
de los días de la semana, el lunes; de los meses del
año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera;
de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de
los animales, el armiño. La plata en las armerías recibe
el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los
soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los
restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y
los que la llevan en sus armas están obligados a
defender a las doncellas y amparar a los huérfanos.
El color rojo, denominado en Heráldica, gules,
representa al rubí. Procede de la palabra turca "Guiul"
que significa rosa y el nombre genérico en heráldica de
todo lo que es encarnado. Y en lo que se refiere a los
signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y
Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y
el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el
cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al
pelícano. El gules en las armerías de los reyes y
príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y
gules en la generalidad de la nobleza. En cuanto a sus
cualidades se traducen, por valor, intrepidez y
valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones
tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a
los injustamente oprimidos.
El azul (azur), su
procedencia es oriental es el zafiro también zafírico,
celeste y turquí y los signos del Zodiaco a que se
encuentra sujeto son Venus, Tauro y Libra. Su elemento
es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el
viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el
álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su
ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las
armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en
la nobleza; simboliza este color realeza, majestad,
hermosura y serenidad. Su virtud es la justicia. Sus
cualidades humanas son: la alabanza, la hermosura, la
dulzura, la nobleza, la perseverancia, la vigilancia y
la lealtad. Los que traen este color en heráldica son
propicios para el fomento de la agricultura. Los que los
lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los
fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin
remuneración por sus servicios".
En lo que
respecta al sable, simboliza el diamante; su signo del
Zodiaco es Saturno, Tauro y Virgo; su elemento, la
tierra; el día de la semana, el sábado; el mes,
diciembre; su metal, el plomo y el hierro; su árbol, el
olivo y el pino; y como ave, el águila. En los escudos
de los príncipes se llama al sable, Saturno; en los de
los títulos, diamante, y sable para la generalidad de la
nobleza. Se traduce por la ciencia, la modestia y, a
veces, la aflicción. Aquellos que usan este esmalte en
sus escudos se encuentran obligados a socorrer a las
viudas, los huérfanos, los eclesiásticos, y la gente de
letras que sufra injusticia y opresión.
El verde,
o sinople, ha sido llamado así por haberse encontrado en
la ciudad de Sínope, en Paphlagónia, una especie de
greda o mineral que dejaba un tinte de un verde
excelente. Este color, curiosamente, es el menos usado
en las armerías, porque habiendo venido de Oriente, no
podía encontrarse en los escudos de las familias cuya
ilustración era anterior a las Cruzadas. La esmeralda
simboliza al sinople y el signo zodiacal corresponde a
Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana,
el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como
planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave,
el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el
nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y
sinople en los de la nobleza en general. Su significado
es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos
llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a
socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y
pobres que se encuentren oprimidos. Sus cualidades
mundanas son la honra, la cortesía, la amistad y la
posesión.
La púrpura representa la amatista; su
signo, el de Júpiter; su elemento, el aire; su día de la
semana, el jueves; los meses, febrero y noviembre; el
metal, el estaño; la planta, la sabina y su flor, el
lirio; y en lo que se refiere al Zodiaco, se añade al
planeta Júpiter, los signos de Sagitario y Piscis. Su
animal es el león y de los peces, la ballena. La púrpura
se traduce por dignidad, soberanía, grandeza y poder.
Los que traen estas armas quedan obligados a socorrer a
los eclesiásticos y los religiosos.
Según Luis
Valero de Bernabé y Martín de Eugenio, la regla de
empleo de los esmaltes prohíbe superponer dos esmaltes
pertenecientes al mismo grupo; es decir no puede
superponerse metal sobre metal o color sobre color.
Surgen así diversas combinaciones bicromáticas posibles,
así si el campo es de metal, como el oro, las figuras no
pueden ser más que de alguno de los cuatro colores
(gules, sinople, azur o sable); mientras que si el campo
es de un color, como el gules, las figuras solamente
podrán ser de metal (oro o plata) pero nunca de otro
color. Además en lo que respecta a los dos colores
auxiliares como el carnación y el fustado, ambos pueden
ir tanto sobre un campo de metal como de color, sin
problema alguno.
En muy raras ocasiones nos
encontramos con que no se cumplen estas reglas
cromáticas, lo que en heráldica se denomina "armas a
inquirir", pues no se sabe en principio si expresamente
se han colore así para llamar la atención sobre algún
hecho concreto de gran relevancia, como la cruz de oro
sobre campo de plata del Reino cristiano de Jerusalén, o
bien, como suele ser generalmente, se han producido por
un error cometido por algún heraldista o se trata
solamente de una variación producida por el paso del
tiempo que ha oxidado los colores naturales.
En
consecuencia, combinando los esmaltes heráldicos se dan
seis posibles combinaciones bicromáticos, en todas las
cuales se busca la armonía de los contrastes, siendo las
más comunes: Oro/Gules y Plata/Azur, la primera es más
frecuente en la heráldica hispana y la segunda en la
francesa. En menor proporción aparecen combinados:
Oro/Azur, Oro/Sable, Plata/Gules y Plata/Sable; pues el
Sínople y el Sable para colorear el campo del escudo son
muy raros en nuestra heráldica, reservándose
respectivamente como color natural de los vegetales y de
ciertos animales.
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Educador, historiador
e investigador del pasado regional y nacional. Profesor
Superior de música, autor, compositor y concertista de
guitarra. Une a su vocación por el arte
musical, su pasión por escudriñar acerca del pretérito
de su ciudad natal. Participante activo y organizador de
congresos, simposios y jornadas de su especialidad ha
brindado gran cantidad de conferencias sobre temas
históricos, culturales y sociales en los más diversos
ámbitos. Actúa como columnista en distintos medios de
prensa escrita y oral. Reconocido orador, ha dictado y
dicta cursos de perfeccionamiento para la investigación
de la historia local y seminarios acerca de sus ciencias
auxiliares.
Algunos cargos actuales en entidades culturales,
sociales y científicas del país y del exterior:
•
Presidente de la Junta Central de Estudios
Históricos de la Ciudad de Buenos Aires. Federación.-
• Presidente de la Confederación
Nacional de Juntas Provinciales de Historia de la
República Argentina.- • Presidente
de la Junta de Historia y Cultura de La Floresta.- •
Presidente de la Comisión de Homenaje
al Centenario de Villa del Parque.- •
Presidente de la Comisión de Festejos del
Barrio de Floresta.- • Presidente
de la Comisión de Estudios Históricos de Villa Santa
Rita.- • Gran Prior de Argentina de
la Nobilísima, Soberana y Dinástica, Orden de Caballeros
de Nuestra Señora Santa María de Buenos Aires. •
Vicepresidente de la Junta Promotora de
Estudios Históricos de los Barrios del Oeste. •
Vicepresidente de la Asociación Civil
Caballeros de Nuestra Señora Santa María de los Buenos
Aires. • Vicepresidente 1° de la
Junta de Estudios Históricos de Villa del Parque.- •
Secretario General del Instituto
Heráldico de Buenos Aires.- • Investigador
fundador del Centro de Investigaciones
Históricas "Juan Gutiérrez de la Concha".- •
Miembro de Número de la Junta de Estudios
Históricos de San José de Flores.- •
Académico de Número del Museo "General Manuel
Belgrano".- • Director de la sala de
Genealogía de la Junta Promotora de Estudios Históricos
de los Barrios del Oeste.- • Director
de la subcomisión de Ferias y Exposiciones de la Junta
Central de Estudios Históricos de la Ciudad de Buenos
Aires.- • Director de Publicaciones
de la Comisión del Bicentenario de San José de Flores.-
• Académico de Número Fundador de la
Academia de Historia de la Ciudad de Buenos Aires.- •
Miembro Titular Vitalicio de la
Sociedad Argentina de Historiadores.- •
Miembro Honorario de la Junta de Estudios
Históricos de Villa Ortúzar.- • Socio
Honorario de la Junta de Estudios Históricos
del Barrio de Liniers.- • Miembro de
la Asociación Amigos de la Comisaría 43°.- •
Revisor de Cuentas de la Federación de
Bibliotecas Populares de la Ciudad de Buenos Aires.-
• Miembro de la Comisión de Homenaje a
los cuatro Senadores Centenarios de la Sociedad
Argentina de Historiadores. • Académico
Correspondiente de la Academia Nacional de
Letras, Artes y Ciencias "Ruggero II" de Sicilia. •
Miembro Honorario del Club de Diálogos
y Conferencias.- • Miembro de Número
del Instituto O´Higginiano de Cundinamarca (Colombia).-
• Académico Correspondiente de la
Academia Nacional de Heráldica de Colombia.- •
Colegiado Correspondiente de la
Fundación Centro de Estudios Históricos "Diego Torres y
Moyachoque" de Bogotá, Colombia.- • Socio
Honorario del Rotary Club de Villa Luro-Monte
Castro, Distrito 4890, Ciudad de Buenos Aires.- •
Socio Correspondiente del Instituto de
Ciencias Biológicas, Políticas y Sociales "Don Vasco
Fernandes Coutinho" (IVAFEC) de la República de Brasil.
• Centro de Investigaciones Históricas "Juan
Gutiérrez de la Concha". Designado Investigador
fundador el 25 de marzo de 2008. • Miembro
Honorario de la Junta de Estudios Históricos de
San Cristóbal "Jorge Larroca". • Miembro de
Honor de la Comisión de Homenaje al "Día del
historiador Nacional" de la Sociedad Argentina de
Historiadores. • Miembro Correspondiente
de la Federación de Academias de Letras y Artes del
Estado de San Pablo (República Federativa del Brasil).
• Académico de Honor de la Academia
Normanda. • Miembro Honorario de la
Junta de Estudios Históricos de Villa Luro. •
Miembro Honorario del Ateneo de Estudios
Históricos de Parque de los Patricios. •
Miembro Honorario del Instituto de Estudios
Históricos del Partido de Tigre.
Resumen de su labor
docente, académica e investigativa:
• Administrador,
secretario y profesor en el Conservatorio
Musical "Juan Sebastián Bach desde el año 1980.- •
Investigador permanente en el Archivo
General de la Nación Argentina desde el año 1983.- •
Profesor del curso de perfeccionamiento
para la investigación de la historia de la ciudad de
Buenos Aires. Universidad Notarial Argentina (UNA), años
1993 y 1994.- • Profesor de historia local
para el ciclo de postgrado en Ciencias Sociales.
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO),
año 1999.- • Profesor de la cátedra de
Genealogía niveles I y II. Biblioteca Alvear,
años 2002 y 2003.- • Profesor titular de la
cátedra "Historia de Buenos Aires". Academia
Nacional del Tango, desde el año 2005.- •
Profesor del Seminario de Símbolos Patrios de la Nación
Argentina. Centro de Altos Estudios en
Ceremonial de Buenos Aires "Gral. Don Manuel Belgrano",
años 2007 y 2008- • Profesor del Seminario de
Genealogía y Heráldica. Centro de Altos
Estudios en Ceremonial de Buenos Aires "Gral. Don Manuel
Belgrano", años 2007 y 2008- • Asesor
Histórico del Señor Subsecretario de Obras Públicas de
la Nación, Ing. Abel Claudio Fatala. Secretaría
de Obras Públicas. Ministerio de Planificación Federal,
Inversión Pública y Servicios. Poder Ejecutivo Nacional,
año 2009.- • Profesor Titular en la
Diplomatura Superior en Genealogía, Heráldica,
Vexilología, Derecho Premial y Diplomática. Centro de
Altos Estudios en Ceremonial de Buenos Aires "Gral. Don
Manuel Belgrano", 2009.-
Algunos
títulos publicados:
• Historia de
un Precursor, don Adolfo Matías Miranda fundador de la
línea "G". Bs. As., 1991.- • Conservatorio Musical
"J. Sebastián Bach", breviario historiográfico de 35
años. Bs. As., 1993.- • El Barrio de Villa Santa
Rita; sinopsis histórica de un centenario barrio
porteño. Colección Cuadernos de Buenos Aires, LXI. Ed.
Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, 1994.- •
Las Bibliotecas Públicas Municipales de la Ciudad de
Buenos Aires, una historia con profundo contenido
cultural. Colección Cuadernos de Buenos Aires, LXII. Ed.
Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, 1996.- •
Junta de Historia y Cultura de La Floresta, en sus bodas
de plata con el pasado y el saber. Ed. Junta de Historia
y Cultura de La Floresta, 1997.- • La ley de ejidos
territoriales en el Pueblo de San José de Flores, 1880 -
1887, en San José de Flores, Estudios Históricos. Ed.
Junta de Estudios Históricos de San José de Flores,
1998.- • La Chacra de Quirno en los barrios de Flores
y Floresta (edición compartida con Ángel O. Prignano).
Ed. Junta de Estudios Históricos de San José de Flores,
1998.- • Villa del Parque, protohistoria de un barrio
de Buenos Aires. Ed. Junta de Estudios Históricos de los
Barrios del Oeste, 1999.- • Evocando viejos almacenes
y cafés de los barrios de Flores y Caballito, en Buenos
Aires, los Cafés, sencilla historia, tomo II. Ed.
Librerías turísticas, 2000.- • La quinta de la
familia Miranda en el pueblo de San José de Flores. Ed.
Junta de Estudios Históricos de los Barrios del Oeste.
Bs. As., 2001.- • Sobre el Himno Nacional, en Revista
Historias de la Ciudad, año III, N° 11, septiembre de
2001.- • La obra del muelle del Puerto de Buenos
Aires (1784 - 1805), en XX Años con la Historia del
Puerto de Buenos Aires. Publicación conmemorativa de la
Junta de Estudios Históricos del Puerto Nuestra Señora
Santa María del Buen Ayre y Barrio Puerto Madero, año
2003.- • "La Floresta. Aportes para la historia de un
barrio de Buenos Aires". Ed. Junta de Historia y Cultura
de La Floresta, Buenos Aires, 2004.- • Genealogía de
una rama de la familia Calderón de la Barca - Belgrano
en Buenos Aires, en "Historias de Buenos Aires, aportes
del VIII° Congreso de Historia de la Ciudad". Edición
Junta Central de Estudios Históricos de la Ciudad de
Buenos Aires, 2005.- • La Instalación de la Real
Audiencia Pretorial en Buenos Aires (1785), en
"Historias de Buenos Aires, aportes del VIII° Congreso
de Historia de la Ciudad". Edición Junta Central de
Estudios Históricos de la Ciudad de Buenos Aires, 2005.-
• Evolución histórica y cultural de la Ciudad de Buenos
Aires, en "Buenos Aires 2010 - 2020, la gran Capital del
Sud". Ed. Red por Buenos Aires, 2005.- • El
Virreinato del Río de la Plata y la Revolución de Mayo,
en Cuadernos Hispanoamericanos de Cultura, N° 665. Ed.
Agencia Española de Cooperación Internacional, Madrid,
noviembre de 2005.- • Relevamiento del Archivo
Parroquial de San José de Flores (1806-1824). Edición
Junta de Estudios Históricos de San José de Flores,
Buenos Aires 2006. • Buenos Aires, Capital del
Virreinato del Río de la Plata. Edición Baires Popular,
2006.- • La familia Garmendia y sus descendientes en
las Provincias del Río de la Plata. Sociedad Argentina
de Historiadores, 2007.- • Invasión, Reconquista y
Defensa de Buenos Aires (1806-1807), como Compilador de
la obra. Edición Comisión para la Preservación del
Patrimonio Histórico-Cultural de la Ciudad de Buenos
Aires y Junta Central de Estudios Históricos de la
Ciudad de Buenos Aires, 2007.
Entre sus
galardones y condecoraciones figuran:
"Historiador Porteño 2003" por la Legislatura
de la Ciudad de Buenos Aires y la
Real Orden al Mérito
Cultural Don Joao VI de Portugal.
En el año 2007 fue erigido
Barón Palatino de
Cekropis y Embajador Plenipotenciario en Argentina
de la Casa Imperial,
Real y Ducal de Atenas. Siendo honrado posteriormente
como Conde de
San Demetrio
en la Real Casa de Córcega y
Duque de
Miranda de Torre Cerredo
en la Soberana Casa Real de
Cantabria.
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