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Patio de la Manzana
de las Luces
manzana circunscripta
por Alsina, Perú, Moreno y Bolivar, en el barrio de Monserrat
La
Manzana de las Luces, conocida con este nombre por considerarse
"cuna de la intelectualidad", se encuentra ubicada en el barrio
de Monserrat, en la manzana circunscripta por las calles Alsina,
Perú, Moreno y Bolívar. En el año 1661 los Jesuitas se instalan
en el lugar comenzando la edificación de los edificios que
actualmente se consideran los más antiguos de este solar. La
entrada de Perú y Alsina es una por las cuales accedemos al
Patio de la Procaduría de las Misiones. Este edificio,
caracterizado por sus enormes arcos de ladrillo, data de 1730 y
era el asiento del Procurador General de los Jesuitas. Bajo el
patio, hoy pueden visitarse algunos tramos de Túneles
Coloniales, que fueron recuperados en la década del '80. Ellos
datan aproximadamente del siglo XVIII y se cree que pueden haber
sido proyectados por los Jesuitas. No hay certeza de uso y se
cree que fueron construidos para la defensa de la ciudad, pero
también se los vincula con el Contrabando. Estos viejo túneles
conectaban con el Cabildo, el Fuerte, el Río y otras Iglesias y
construcciones notables de la Ciudad.
Fuente de información: Sitio oficial de la Manzana de las Luces
http://manzanadelasluces.gov.ar/index.php?option=com_content&view=section&layout=blog&id=3&Itemid=4
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"A
la manera del Bon Marché de París, a fines del siglo XIX,
Francisco Seeber y Emilio Bunge crearon el Bon Marché Argentino.
Un lugar que ofrecería las últimas expresiones de la moda
mundial. Así nació una imponente obra arquitectónica, con calles
entrecruzadas, bóvedas de vidrio y una cúpula central espaciosa
y elegante. Luego de la crisis económica de 1890, en 1908, se
vendió un sector de la construcción al ferrocarril Buenos Aires
al Pacífico. En 1945 los arquitectos Jorge Aslan y Héctor
Ezcurra proyectaron la remodelación del edificio, separando la
galería de comercios de las oficinas del ferrocarril e
incluyendo los murales en la cúpula central. En 1989, el edificio fue declarado Monumento
Histórico Nacional. Posteriormente, fue entregado a Galerías
Pacífico S.A. y el 18 de mayo de 1992 se inauguró el magnífico
Centro Comercial y Cultural, iniciando así, la etapa más
floreciente de aquel secular y soñado Bon Marché Argentino.
Historia de los murales: La cúpula central, patrimonio
cultural de la ciudad. En 1946 cinco grandes pintores
muralistas plasmaron sus obras en la superficie de 450m2 que
ocupa la cúpula central de Galerías Pacífico. Los artistas
Berni, Castagnino, Colmeiro, Spilimbergo y Urruchúa, convinieron
en realizar una decoración que lograra una construcción
iconográfica de los valores primarios y prácticas
socioculturales comunes en diversas culturas, como la familia y
el contacto con la naturaleza. Los murales registran una
gran cantidad de situaciones, alegorías y mensajes universales.
Se advierte, sin embargo, que los artistas buscaron crear sus
respectivos bocetos más allá del acuerdo original respecto del
conjunto, garantizando con ello la espontaneidad de la creación
individual. Sin duda estos maravillosos murales que hablan
por sí solos, ofrecen tantos significados y emociones diferentes
como espectadores haya para apreciarlos.
Nuevos murales
Las autoridades de las reinauguradas Galerías Pacífico
concibieron, apenas iniciado el proyecto, la realización de una
nueva serie de murales para acompañar a los ya existentes. Así,
los nuevos murales fueron encargados a cuatro prestigiosos
artistas argentinos de la generación siguiente a la que había
creado las piezas de la cúpula central. Las nuevas obras se
ubicaron en las arcadas que conducen al patio central, detrás de
las pechinas donde se encuentran sus compañeros más antiguos.
Fuente: página
Galería Pacífico
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